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Channel: El Cubil del Cíclope.
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Algo más que un mero recuerdo.

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Junto a mis papás al cumplir los cinco años, más o menos en la época del recuerdo que hoy comparto con ustedes. 

      Hay ocasiones en la vida de cada uno, en que ciertos sucesos se convierten en los hilos fundamentales que rigen el resto de nuestros días.  Es un antes y un después de lo que hemos vivido, que deja una línea divisoria respecto a lo que nos pasó en aquel acontecimiento.  Algo que nos ha marcado tanto, que nos llega a definir para bien o para mal y que deja huella en quiénes somos.  A veces puede ser un hecho complejo, como un viaje o una tragedia, otras algo que a simple vista parece tan sencillo, pero que en su momento tuvo la fuerza suficiente de convertirse en un momento decisivo en la construcción de quiénes somos.  De igual manera existen personas que pasan a nuestro lado, que a veces caminan solo un tiempo junto a nosotros y otras que continúan en el presente a tu lado y sin embargo en cualquiera de los dos casos, son fundamentales para tu propia idea de la felicidad.  En mi caso, como en el de mucha gente a mi edad, tengo muchos de estos recuerdos fundamentales, así como mantengo en mi memoria y en mi circunstancia actual a gente así de valiosa.
      Hace tiempo ya, cuando estaba en la universidad, un profesor nos explicaba la teoría de la Neurolingüística, que afirmaba que el cerebro se podía programar igual que una computadora.  Hoy en día lo que más me llama la atención de dicha disciplina, es que se afirma bien en la vieja idea compartida por tantas culturas, de que definimos el mundo en cuanto ocupamos las palabas que nos ayudan a modelar la realidad; pues además tal como lo dicen los judíos, las palabras son sagradas y tienen poder (En el principio era el Verbo, Juan 1).  Volviendo a aquel día, el profe afirmó que lo que nos hayan dicho o lo que nosotros digamos a los demás, puede causar tal efecto que quede una huella imborrable en uno y en otros…
      …Entonces tuve una epifanía, que me impactó tanto que no dudé en compartirla con el curso.
       Hace muchos años atrás, también por allá en el siglo pasado, aunque esta vez en los albores de mi paso por esta tierra, cuando tenía cerca de cinco años, me pasó algo que bien viene a ser uno de estos momentos claves de los que les cuento.   Estaba con mis papás y de seguro con mis hermanas Jenny y Mabel, también en aquel entonces menores como yo, viendo una noche de sábado una película juntos por televisión.  El filme era un culebrón y la verdad ignoro cómo se llamaba, sin embargo era la típica historia de “basada en un hecho de la vida real”.  Como mi memoria es frágil, ignoro hasta qué punto la síntesis que les daré es correcta.  De igual manera si alguien me pudiese dar más datos sobre esta obra (su nombre aunque sea), se lo agradeceré con todo mi ser.
      Era sobra una familia con problemas económicos, con muchos hijos pequeños de por medio, que se enfrenta a la dura prueba de que a la madre, quien era el verdadero sustento de todos, se le había declarado cáncer terminal.  El papá era un alcohólico, así que más bien era un lastre para los demás.  Ante la eminencia de la catástrofe, el hermano mayor (a lo más un adolescente) toma la decisión de que tras morir su progenitora, buscarle por su propia cuenta a cada uno de sus hermanos una familia de acogida, que los pueda cuidar y darle el mejor de los futuros posibles y que con las posibilidades actuales sería muy difícil conseguir; y lo más importante, que no les faltara amor.   El muchacho logra su objetivo, si bien ello implica que al final se queda solo junto al débil patriarca, ya que a su edad nadie quiere acogerlo.
      Y tras terminar de ver todo esto, me pasó algo que nunca antes había experimentado a tan tierna edad: Me puse a llorar sin un motivo aparente.  Era un sentimiento tan profundo, algo que nacía desde el interior más hondo de mí, que no podía dejar de que ese manantial de emociones que no comprendía se acabara.  Las lágrimas salían de mis ojos y mi cuerpecito se agitaba de una manera inusual, por algo que no era la típica congoja debido a que me hubieran retado o sufriese el dolor físico de una rodilla o de un codo pelados, por las acostumbradas caídas de los juegos infantiles.  Era algo completamente nuevo para mí.  Supongo que a quienes me rodeaban les llamó la atención mi reacción (¡Es increíble, mientras rememoro esto no dejan de humedecerme los ojos y de moquearme la nariz!).
      Y así fue que gimoteando le pregunté a mi papá:
      - ¿Por qué estoy llorando? ¡Si esto no es algo que me ha pasado a mí!
      Estaba desconsolado, me habían sacado por completo de mi frágil equilibrio emocional.
      - Porque tú no tienes el corazón de piedra.- Fue la breve, aunque significativa respuesta de mi querido papá (quien ya hace años dejó este mundo, aunque no por ello dejo de sentirlo a mi lado o tal como dijo la inolvidable Luna Lovegood a Harry Potter en Harry Potter y la Orden del Fénix: "Lo que perdemos al final siempre vuelve a nosotros... aunque a veces no del modo que esperamos").
      Era muy pequeño, inexperimentado y tampoco muy brillante ille tempore como para entender cabalmente esa sencilla, aunque antigua metáfora (tampoco digo que ahora sea un genio).  No recuerdo si mi papá me la explicó, pero en mi inocencia algo de luz me llegó a la conciencia de las palabras y sin verbalizar pude saber qué me quiso decir.
      Tengo hatos defectos, no soy un santo, hedonista como yo solo y mañoso, también cuando me enojo exploto (quizás por eso tal vez me gusta tanto Hulk, porque bastante me siento identificado con él y con el pobre Bruce Banner), no obstante algo que rompe todas mis defensas es ver a gente sufriendo, más si la conozco; de modo que no puedo evitar querer consolarla y prestarle apoyo.  A ello se suma la misma educación religiosa que tuve de niño y adolescente, pues en el colegio en el que estudiaba, estaban las Hermanas de la Consolación y justamente ese era su carisma, que se quedó conmigo.
      Volviendo a esa noche de sábado, me alegro que mi papá que era bien machista para sus cosas, nunca me hubiese negado diera rienda suelta a mi parte más sensible.  Mi mamá tampoco.  Supongo que ellos bien sabían quién era su hijo.  Por esto mismo, nunca escuché de ellos eso de “Los hombres no lloran”… ¡Una soberana estupidez!
      Desde aquel entonces mi llorómetro, como bien le puso un amigo que me conoce media vida, ha marcado alto innumerables veces.  Y como apasionado por el arte que soy, me basta con ver cualquier buena película o serie, leer un libro o un cómic valiosos para mí y que toquen las telas del alma, o una melodía que me sobrecoja, como para que una vez más salga de mi interior ese niño, que aquella vez pudo apreciar la belleza y el sentido más allá de su propia inmediatez.
     Vuelvo a leer este texto mientras lo reviso, para que no me salga tan torpe la pluma y me pregunto qué tan cursi será, qué tanto difiere de las “ñoñeces” que acostumbro publicar.  No importa, lo he escrito para mí y para mis más cercanos, en especial a aquellos que conocieron a mi padre (¡No puede ser, nuevamente estoy llorando!) y que llegaron a sentir su amor por mí.  Esto es parte del legado que me ha dejado y que hoy comparto con ustedes.
Cinco años después
(la niñita que sale sonriendo al lado de mi papá es mi hermana menor, Jenny,
quien luego sería la mamá de mis regalones Amilcar y Brunito).

Lo sobrenatural se posesiona de “Arrow”.

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      La cuarta temporada de esta serie que cada vez está mejor, comienza de una manera muy especial: Oliver Queen junto al amor de su vida, Felicity Smoack, alejado de Star City y todo lo que implica la complicada vida de un justiciero, en una casa de ensueño, con vecinos “normales”, disfrutando por primera vez en mucho tiempo una sencillez como esa.  De hecho, en más de una ocasión el por entonces ex Arquero Esmeralda, llega a decir que por fin se siente feliz.
      Mientras la existencia idílica de Olie y Felicity transcurre sin mayores contratiempos, en su antiguo hogar las cosas no están bien.  Sus amigos y aliados que se han quedado atrás, deben hacer lo posible por mantener su ciudad en medio de las constantes amenazas que la agobian.  Pues cuando parecía que por fin podían vivir en paz, un nuevo villano llega al lugar, Damien Darhk, quien hace parecer que los anteriores eran solo una preparación para el peor de los males.   Pues este último sujeto no solo es un mafioso que tiene en jaque a medio mundo, sino que además posee poderes sobrenaturales que ellos mismos no saben cómo combatir…Así que es hora de pedir ayuda a su viejo compañero de batalla.
      Como se supone que el arquero conocido como Arrow había muerto, Queen ahora se encuentra con cierta libertad para ejercer sus habilidades, además de que llega a comprender que su gente lo necesita más que nunca, de modo que no solo decide usar un nuevo traje, sino que llevar un nuevo nombre: Green Arrow (Flecha Verde).  De este modo por fin, luego de tres años con casi setenta episodios al aire, recién viene a ser llamado con el nombre por el cual se hizo famoso el personaje.
      Una vez más Olie y su grupo obtienen una nueva base de operaciones, como es de costumbre con la mayor tecnología de punta para salvaguardar a los inocentes que protegen y enfrentarse a un sinnúmero de enemigos, entre los que se encuentra el despiadado Darhk y su criminal organización conocida como H.I.V.E (Colmena en español).
     Además de Canario Negro 2 y el apoyo logístico de Felicity, quien llega a tomar el nombre clave de Overwatch (en un momento, en un guiño muy especial a Batman, toma en consideración el apodo de Oráculo, pero luego dice que ya estaba ocupado ese título, en atención a Barbara Gordon-Batichica- cuando estaba lisiada y desde su silla de ruedas hacía de enlace para el Murciélago y otros superhéroes), Thea Queen, la hermana menor de Oliver, quien se hace llamar Speedy (como el antiguo compañero infantil/juvenil del Flecha Verde de las Edades de Oro y Plata del cómic y versiones más contemporáneas) y John Diggle, quien ahora lleva un casco para proteger su identidad, bajo el nombre clave de Spartan.
      Al igual que el detective Quentin Lance, entre los principales ayudantes de Green Arrow para enfrentar las fuerzas del mal, vuelve a aparecer Ray Palmer (Atómo), quien supuestamente estaba muerto y esta vez le toca ser rescatado por sus socios para luego irse a formar parte del casting de Legends of Tomorrow (quien por fin ha desarrollado la tecnología para miniaturizarse, que es la razón de su nombre de batalla).  Asimismo en un solo episodio, regresa Roy Harper, Arsenal, el compañero de Olie que en la anterior temporada tuvo que decir públicamente que él era Arrow y fingir su muerte para dejar tranquilo (aunque por un breve tiempo) a su amigo ante la vida pública.  Del mismo modo, solo en una ocasión nos llegamos a reencontrar con las también heroicas Shado y Katana, si bien la primera considerando que ya estaba muerta, hace de una manera muy especial su participación.

Vándalo Salvaje.
     Como era de esperarse, Flash no podía faltar en esta temporada y es así como en el transcurso de esta temporada vemos la segunda parte y final del formidable crossover entre ambos shows.  Pues en esta ocasión se resuelve el enfrentamiento con el inmortal Vándalo Salvaje y el despertar de Mujer Halcón, junto a su amante Hombre Halcón (ambos como introducción al nuevo spin-off mencionado en el párrafo anterior).  Pues sin duda este capítulo, resulta mucho más entretenido que el del Velocista Escarlata (sin menosprecio de este), ya que implica “el origen secreto” de Mujer y Hombre Halcón, más el conflicto con su némesis y hasta un viaje en el tiempo del propio Flash para evitar una espantosa catástrofe; de igual manera resulta muy emotivo cuando en este episodio Olie, descubre que tiene un familiar que desconocía y se decide a contactarlo.
      Como es costumbre en el programa desde sus inicios, no podían faltar los flashbackssobre el pasado de Queen y que para variar esta vez lo vuelven a llevar a la significativa isla de Lian Yu, en una misión secreta “presionado” por la corazón de piedra Amanda Waller.  Esta vez debe infiltrarse en un supuesto campamento de producción de droga, que usa a la gente como esclavos a través de métodos bastante violentos.  En este sitio conoce a una valiente mujer rusa, quien se convierte en su principal aliada para desbaratar lo que en realidad es una tapadera para conseguir un antiquísimo objeto místico, que puede otorgar enormes poderes mágicos, aunque a costa de enormes sacrificios.  Como siempre estos saltos al pasado ocupan buena parte de la temporada y ayudan a definir más que nunca a nuestro protagonista (con sus sentimientos de culpa entre medio).
      Pues aparte de los nombrados Vándalo Salvaje y los justicieros alados de origen egipcio, cabe mencionarse de nuevo a Damien Darhk como representante del mundo oculto en Arrow.  Por otro lado, luego nos enteramos de que aquello que le otorga poder al nuevo líder del crimen de Star City, viene a ser el mismo objeto que Olie conoció en Lian Yu.  No obstante lo sobrenatural va mucho más allá en la serie, ya que además nos enteramos de dónde proviene el tatuaje en caracteres orientales que posee Queen y para qué sirve en realidad: ¡Pues se lo concedió como agradecimiento nada menos que John Constantine, el mismo hechicero de la llorada serie de solo una temporada del año pasado! Ello es posible gracias a que ambos se hacen amigos y luego tal como a Olie le tocó socorrerlo en la isla, este luego le devuelve la mano en Star City.  Se podría suponer que esta podría ser la ocasión para darle una segunda oportunidad al sexy mago británico (¡No confundir con Harry Potter!) en la pantalla chica, pero quién sabe.  Por otro lado, se le menciona a lo menos dos veces más, sin embargo no vuelve a aparecer.  Es de esperar que salga más en la quinta temporada y en las que le siguen (¿Sería pedir mucho que lo pusieran como uno de los protagonistas?)
      Siguiendo con el papel destacado de lo sobrenatural, nos encontramos con el hecho de que uno de los personajes principales ya muertos… ¡Resucita! Y todo ello pasa de una manera bastante dramática, lo que tiene gran repercusión dentro de la vida de los protagonistas y el mismo “universo compartido”, que ya hay entre este programa, The Flash y el más nuevo Legends of Tomorrow.
      Aparte del maligno Vándalo Salvaje, aparece otro inmortal, en este caso una mujer, quien ayuda a Olie a enfrentarse contra los poderes de Damien Darhk.  La verdad es que a este personaje ni lo conozco y más bien me parece inventado para la serie.  Teniendo en cuenta la rica gama de sujetos relacionados con la hechicería en un universo DC, bien podrían haber usado a otra fémina más famosa y atractiva para el público, como Zatanna o Madame Xanadu.  No obstante el episodio en el que sucede todo esto, no deja de ser interesante y entretenido, además de ayudar a seguir introduciendo los elementos místicos dentro de Arrow.
      Mucho más atractivo que la aparición de la inmortal recién mencionada, resulta ser la participación de una destacada superheroína afroamericana de poderes mágicos: Vixen.  Pues su debut aquí se debe a una serie de cortos animados estrenados en Internet, donde se contó su origen y se le hizo participar junto a Flecha Verde y Flash, más otros personajes de ambos programas.  Ante el éxito de este “experimento”, apareció en Arrow, interpretada por la misma actriz que le dio su voz en la animación y teniendo en cuenta los acontecimientos de la serie web.  Pues para quien conoce a esta justiciera, da gusto ver cómo su amuleto le ayuda a emular las capacidades de todo tipo de animales, cuyos tótems aparecen cuando los conjura.  Lamentablemente (y a claro juicio personal), si bien su traje se nota se encuentra basado en su actual atuendo para los cómics, resulta feo a la vista y poco sexy, pues parece una prenda deportiva cualquiera.   En todo caso ante el enorme potencial de Vixen para la pantalla chica, desde octubre podremos verla dentro de los personajes principales de la segunda temporada de Legends of Tomorrow.

Vixen.
     Otro personaje de relevancia, incluso lejos muchos más que la propia Vixen, que es introducido en esta temporada, viene a ser quien a futuro debería convertirse en el superhéroe también afroamericano Mister Terrific, si bien en esta caso sus habilidades son más orientadas hacia la ciencia ficción.  Con una destreza atlética y una inteligencia privilegiada, que lo ha hecho merecedor del tercer puesto entre los hombres más inteligentes del mundo en el universo DC, es un formidable inventor.  Ahora bien, el que aparece en el programa viene a ser Michael Holt, Mister Terrific II, si bien al menos en su debut aún ni piensa hacerse justiciero.  No obstante desde su primera aparición, el personaje se roba el corazón del público, gracias a su personalidad dulce, chispeante, sus gustos “ñoños” (tal cual el igualmente querido Cisco Ramón de The Flash) y cierta ingenuidad.  En el programa llega a entablar una muy estrecha relación fraternal con Felicity Smoack, nada menos que su jefa.  
    Un detalle bastante curioso respecto a cómo desarrollan a Holt en los guiones, es que acá le dan una orientación gay (la que no posee en los cómics en ninguna de sus versiones), incluso está casado y llegamos a conocer  a su marido.  No obstante lo que pudo ser una genial idea a la hora de darle protagonismo a la comunidad LGTB, al final no es aprovechado, por un lado y que queda en el típico estereotipo de las relaciones homoeróticas, por otro: pues si bien aparecen más de una vez juntos Holt y su pareja, ni siquiera se llegan a dar un beso (¿Tan grave sería mostrarlo en un show para adultos?), siendo que en la segunda temporada de la misma Arrow,no tuvieron problemas en escenificar de manera más gráfica la relación lésbica entre Nysaa al Ghul y Canario Negro I (una vez más el típico machismo heterosexual y su morbo, ante este tipo de escenas entre dos mujeres); asimismo el marido de Holt, resulta ser más bajo y delgado que él, incluso más femenino, lo que bien atiende al prejuicio de que en una relación entre dos hombres uno hace de “macho” y el otro de “mujer”.  Bien esto puede considerarse como una falta de respeto o a lo menos una caricaturización, que al final mantiene los mismos conceptos erróneos de la gente que no conoce de cerca el mundo gay.
      Dos personajes importantes mueren esta temporada, obviamente ello de manera inesperada, aunque uno de estos decesos se estuvo adelantando desde el principio de la temporada, si bien siempre manteniendo la incertidumbre de quién iba a ser el afectado.   Por supuesto que ambas muertes suceden de forma inesperada y lo más dramático, es que ocurren de manera poco heroica, considerando quiénes son tales personas.  El segundo deceso resulta ser lo suficientemente triste y catastrófico, como para que tanto la audiencia como los protagonistas se sientan acongojados. 
     En otro momento bastante significativo, otro de los protagonistas queda inválido, lo que sin dudas trae recuerdos de Barbara Gordon, Batichica, cuando queda relegada a una silla de ruedas, luego de que el Guasón le disparara en la columna en la famosa novela gráfica La Broma Mortal.  Pues como bien debe saber cualquier fanático deceísta, este hecho no le quita a la muchacha su deseo de servir y mantener su espíritu de lucha.   Por lo tanto, todo esto es visto en Arrowcon claras reminiscencias a la mencionada superheroína.
      Un relevante hecho sacado de los cómics de Flecha Verde, al que se le dio bastante relevancia, fue la carrera política de Oliver Queen como candidato a alcalde de su ciudad.  Es así que este hecho, como era de esperar, le dio bastantes buenos momentos la temporada.
      No se puede olvidar la recuperación del singular personaje de la madre de Felicity, Donna, quien aparece varias veces en esta ocasión e incluso llega a tener un romance con uno de los personajes principales.  Ternura y humor le vuelve a dar al show, llegando a ser protagonista de uno de los capítulos más entretenidos (y llenos de referencia a la cultura friky) en el que reaparece también una antigua criminal.
      En cuanto al gran villano de esta temporada, Damien Darhk, la verdad es que su utilización como nueva némesis bien para muchos resultó sorprendente y hasta decepcionante en un principio (y me refiero a los que leemos cómics),  ya que resulta ser alguien desconocido y/o de poca monta (aparecido por primera vez en las viñetas recién en 1999).  Este efecto negativo a primera vista, luego de tener en pantalla a verdaderos íconos como Merlyn, Deathstroke y hasta el mismísimo Ras` al Ghul, menos mal fue superado gracias a una inteligente caracterización, que lo diferenció bastante de sus precursores y al trabajo destacable del versátil Neal McDonough, quien consiguió crear a un villano despiadado y elegante, pero aun así con matices.
     Tal como en The Flash, este programa se centra bastante en las relaciones interpersonales de sus protagonistas, desarrollando con esmero la psicología de estos a la hora de humanizarlos como sujetos poseedores de virtudes y defectos, pese a su calidad de extraordinarios, de modo que es justamente esta lucha interna entre lo mejor y lo peor de cada uno de ellos, lo que los termina heroizando.  Habiendo tantos caracteres diferentes y pasados que a cada uno de ellos los marca, comparten en más de un caso la culpa por varios yerros de su juventud y por eso mismo el deseo de redimirse los une, a la par de que poseen los mismos ideales de justicia.  Son almas que se han encontrado en medio de lo difícil que es ser adultos responsables, en un entorno donde el mal está a la vuelta de la esquina y aun así, pese a sus propios miedos, logran salir adelante aunque se tropiecen una y otra vez.  Dentro de todo esto, más todavía que en el caso de la serie sobre el Velocista Escarlata, el papel de la familia llega a ser de suma relevancia, pues acá vemos cómo resulta ser tanto la mayor fortaleza, como la más grande debilidad de todos los personajes, quienes en más de una ocasión por amor a los suyos realizan los actos más sublimes y en otros, cegados por su amor, cometen algunos de sus peores errores.  No obstante a la larga es su capacidad de tomar conciencia de todo esto, lo que hace de nuestros héroes personajes tan entrañables y, por qué no, admirables.

Damien Darhk siempre tan elegante...y mortífero.

Con el mundo no basta.

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     La quinta novela de las famosas y elogiadas Crónicas Vampíricas de Anne Rice, corresponde a Memnoch el Diablo.  Publicada en 1995, lleva a su protagonista Lestat no solo a una nueva dimensión de sus aventuras, sino que también a  entrar en conocimiento de detalles que ningún otro inmortal o mortal ha llegado jamás a manejar.  Queda claro que luego de esta experiencia, nuestro antihéroe como nunca se convierte en toda una anomalía entre los suyos, pues luego de todo lo que le ha pasado ¿Qué otra cosa puede opacar lo que ahora le está por suceder?
      Tras lo narrado en esta obra, la Rice vuelve a superar el nivel de creatividad con la cual logra diferenciar una entrega de otra, sin caer en el típico recurso de “más de lo mismo”.  Lo anterior, pues nos volvemos a encontrar con algo por completo distinto a las novelas anteriores, yendo mucho más allá de la habitual narrativa de este subgénero.
      Pese a que se trata del volumen más breve en lo que va del ciclo, puesto que en español no alcanza  las cuatrocientas páginas de extensión, el lector bien puede sentir que pasa demasiado en sus páginas.  No estamos presentes a una obra de carácter coral, con una gran cantidad de personajes entre protagonistas y secundarios, como en el caso de La Reina de los Condenados.  En cambio sí estamos hablando de un libro que abarca no solo cientos, miles o millones de años, sino que eras enteras de narración, algo que racionalmente apenas podríamos comprender.  Todo esto se le revela a Lestat cuando llega a enterarse de que existe realmente el Más Allá, cuando visita el Paraíso y el Infierno e incluso llega a conocer a Dios…y al Diablo. 
       El libro comienza cuando Lestat lleva tiempo detrás de un importante mafioso, al que se ha dado el gusto de seguir más que de costumbre entre sus víctimas (recordemos que por lo general se alimenta solo de sujetos nefastos), hasta que por fin no aguanta las ganas y lo atrapa.  Pese al enorme atractivo que le representa este sujeto, se ensaña con él y prácticamente lo despedaza.  La descripción de la muerte del hombre a manos del chupasangre, llama la atención no solo por su violencia, sino porque anticipa el estado emocional confuso en el que este se encuentra y los hechos extraordinarios que están por venir.
      Es entonces que en contra de cualquier cosa que le haya pasado, con todos a quienes antes mató, se le aparece el fantasma de Roger (su última presa) y entre ambos llegan a tener una muy significativa conversación.  Durante las horas en que llegan a charlar amenamente, Lestat se da cuenta que son almas afines y termina por lamentar no haberlo conocido mejor, poder llegar a ser amigos y hasta haber tenido la oportunidad de convertirlo en uno de los suyos.
      En la historia de Roger, vemos cómo el mal resulta ser algo que poco a poco se va cargando en la esencia de las personas.  De este modo su confesión expone que uno no nace dañado moralmente hablando, puesto que hasta las personas con las mejores intenciones y especiales, pueden caer sin proponérselo en el camino de la ignominia.  Todo eso y más es lo que podemos apreciar en las palabras del hombre muerto, quien pudo ser un verdadero aporte para la humanidad y sin embargo sus malas decisiones lo llevaron por el otro lado.
      Asimismo, se vuelve a dejar consignada la certeza de que hasta los más grandes monstruos humanos, tienen una faceta que los puede elevar por sobre sus miserias. Y dicha luz es el amor.  En el caso de Roger esto se presenta a través de lo que siente por su única hija, a quien adora con todo su corazón; es así que le pide a Lestat que la cuide, tras la catástrofe de su muerte, que bien sabe repercutirá en su mundo por completo distinto al suyo.
      Antes de asesinar a Roger y luego conocerlo en profundidad una vez muerto este, Lestat ya sabía de su hija, Dora, una hermosa y auténtica muchacha que había fundado una especie de iglesia cristiana.  Pues ya le había llamado la atención esta mujer, no obstante ahora que gracias a Roger sabe más acerca de su persona, se atreve a contactarla y le confiesa quién es, sin negarle su responsabilidad en el deceso de su padre.  De igual modo llega a contarle de los deseos de su padre para que le hiciera de albacea, del gran legado histórico que le ha dejado, entre lo que se encuentran verdaderas reliquias.  Como Dora es una persona de gran inteligencia y sensibilidad, en vez de asustarse con la presencia de Lestat, se siente interesada en él y al final terminan por forjar un lazo de fraternidad y/o idilio platónico entre los dos.   Esta cercanía romántica del vampiro hacia una mujer mortal, difiere en gran parte de la que tuvo durante sus experiencias en El Ladrón de Cuerpos, pues cuando estuvo con Gretchen hubo consumación carnal y sin embargo cuando esta supo de su verdadera naturaleza, fue incapaz de aceptarlo como tal; en cambio con Dora al tratarse de algo más espiritual, esta sí acepta a Lestat sin temor de su faceta sobrenatural.  No obstante hay que recordar que ambas han dedicado su vida a la religión y al final su relación con Lestat termina por ser controlada por sus pasiones teocéntricas (de este modo una pequeña reflexión… ¿Se puede amar como mujer o como hombre a un igual si el deseo por Dios es más fuerte? Al parecer según la Rice no es posible).
      Paralelamente a todo esto, Lestat comienza a sentir que una entidad lo persigue, llegando incluso a sentir temor ante este acoso, ya que en ningún momento ignora de que se trata de algo o alguien, cuyo poder se encuentra por sobre sus propias facultades únicas.  Los momentos de terror del propio vampiro antes de saber la identidad de su acosador, son únicos:

     “De pronto alcé la vista y comprobé que la figura negra no era una estatua. Me estaba mirando. Estaba viva, respiraba y me observaba con sus feroces ojos negros.
     —No, es imposible —dije en voz alta, tratando de sumirme en la profunda calma que a veces me produce el peligro—. Es imposible.
     Propiné una pequeña patada al cadáver de mi víctima para asegurarme de que seguía ahí, de que no me había vuelto loco, temeroso de acabar desorientado como en otras ocasiones. Luego grité.
      Me puse a chillar como un niño y salí huyendo de la habitación.
      Atravesé corriendo el pasillo y salí por la puerta trasera. Había anochecido.
      Trepé por los tejados y luego, extenuado, me metí en un estrecho callejón y me tumbé en el suelo a descansar. No, aquella visión no era cierta. Era una imagen que había proyectado mi víctima y me la había transmitido en el momento de expirar para vengarse de mí, haciendo que aquella estatua negra y alada, aquella figura con patas de macho cabrío, cobrara vida...
      —Eso debió de ser —dije”.

     Una vez que nuestro protagonista conoce la identidad de quién anda detrás de él, le resulta aún más pavorosa la verdad, pues quien lo busca es nada menos que el mismísimo Diablo.  Lestat supone que le ha llegado la hora y que le toca irse al Infierno, pero como es de suponer en alguien tan voluntarioso como él, se resiste.  No obstante las intenciones y la conducta de quien se le ha presentado, no es tal como pensaría alguien que  fue educado bajo la fe católica, pues su visitante le cuenta la verdad sobre el papel del demonio en la Tierra y es así que se entera de una vieja idea: el Diablo en realidad no es malvado.
      Memnoch resulta ser el verdadero nombre del que también es conocido como Lucifer y Satanás, quien acude hasta el vampiro para solicitarle ayuda en su “guerra” contra Dios, convirtiéndolo en su primer al mando.  No obstante nada es tan sencillo y la batalla entre este antiquísimo ser y el Creador no se trata de la oposición entre el mal y el bien, sino que tiene relación con la misión de Memnoch, de ganar la mayor cantidad de almas para el Cielo; pues este ángel que pese a su “caída” no ha perdido su condición de tal, sigue amando a su Señor, así como ama a la humanidad, solo que no comparte las ideas de Dios para con los humanos.
     De una manera muy convincente, apoyándose en los textos bíblicos y otros religiosos, la escritora nos cuenta la historia de la creación, el origen de la vida en el planeta, el papel de los ángeles en todo esto y el plan divino para la humanidad.  Ante ojos fundamentalistas la Rice (fervorosa creyente de pasado católico), en más de una ocasión cae en la herejía, debido a la fantasía religiosa que relata y más todavía porque nos describe a un Dios imperfecto, que cae en la soberbia y la intolerancia; por otro lado, llegamos a sentir simpatía por el propio Memnoch,  quien solo debido a sus dudas para con el plan divino, ha sido condenado a una dura tarea por casi una eternidad.
      Uno de los puntos más interesantes de toda esta ficción, viene a ser cuando la narración se detiene en un importante detalle que tal como lo revela Memnoch a Lestat, resulta algo casi accidental y que ni siquiera Dios lo consideró dentro de su plan: el desarrollo de almas por parte de los seres humanos, lo que les otorga una parte de la naturaleza de Dios mismo y, por ende, los emparenta con los propios ángeles.  Pues esta revelación provoca todo un cisma en el Cielo y es en ello que Memnoch toma un papel decisivo al convertirse en el más importante agente de Dios para observar qué está pasando abajo.  Decisivo en su opinión personal respecto al derecho de hombres y mujeres para estar en presencia de Dios, viene a ser el precioso relato de su temporada como humano; al respecto, nuevamente la escritora se vale de los textos teológicos para darle mayor peso a su escritura.  De igual manera, en este momento del libro llegamos a conocer con mucho lirismo, el origen de las religiones, de la ciencia y la tecnología.

     “»Al cabo de unos instantes se me ocurrió algo inmediato y lógico, tal vez hasta evidente. Enseñaría a esas gentes todo cuanto sabía. No sólo les hablaría del cielo, de Dios y los ángeles, pues eso no les serviría de nada, sino que les aconsejaría que procuraran morir de forma plácida e intentasen alcanzar la paz en el reino de las tinieblas.
     »Era lo menos que podía hacer. Además, también les enseñaría lo que yo había aprendido sobre su mundo, lo que había percibido con mi lógica y ellos aún desconocían.
     »Empecé a hablarles sin más dilación. Los conduje hacia las montañas, entramos en las cuevas y les mostré las vetas minerales. Les dije que cuando ese metal estaba caliente brotaba de la tierra en forma líquida, pero que ellos podían calentarlo de nuevo para hacerlo maleable y así confeccionar todo tipo de objetos con él.
     »Cuando regresamos a la orilla del mar cogí un puñado de tierra y formé con ella unas figuritas. Luego cogí un palo, tracé un círculo en la arena y les hablé sobre los símbolos. Les dije que podíamos hacer un símbolo parecido a un lino que representara a Lilia, cuyo nombre en su lengua significa "lirio", y así como otro símbolo que representara lo que yo era: un hombre alado. Hice unos dibujos en la arena y les mostré lo fácil que resultaba ligar una imagen a un concepto o a un objeto concreto.
      »Al atardecer, las mujeres se congregaron a mi alrededor y les enseñé cómo trenzar tiras de cuero, lo cual jamás se les había ocurrido, para una pieza grande con ese material. Todo era lógico y se ajustaba a lo que yo había deducido mientras observaba el mundo cuando era un ángel”.

     
      Sin ser una novela acerca del mundo vampírico, a diferencia de las tres primeras que comprenden estas Crónicas, lejos intervienen muchos más bebedores de sangre que en el caso de El Ladrón de Cuerpos, el libro que antecedió a este; cabe recordar que este mismo título sirvió de antesala a los eventos de Memnoch el Diablo, si recordamos cuando David todavía humano y anciano, le cuenta a su amigo Lestat la ocasión en que pudo ver y oír una extraña conversación entre Dios y el Diablo.   Es así como no solo nos volvemos a encontrar con Louis, quien esta vez demuestra una actitud mucho más empática con su “hacedor”, sino que también el propio David ya renacido toma nuevamente un rol preponderante en los eventos.   No obstante viene a ser la participación de un Armand distinto al que antes habíamos conocido, como si se tratara de una nueva persona, gracias a que por fin hubiera hecho las paces con todos sus traumas de siglos de vida infeliz, lo que llega a admirar al lector ya conocedor de estos personajes.  De igual modo la inesperada aparición de Maharet, la inmortal más antigua luego de que fue destruida Akasha y de quien nada sabíamos desde La Reina de los Condenados, resulta destacable; no obstante tal como el más humanizado Armand con el que aquí nos encontramos, esta Maharet también se aprecia distinta, pues carece de la dulzura con la cual llegamos a encariñarnos en su debut.   Otro Antiguo, Mael, reaparece, no obstante su rol solo cumple la función de ejemplificar la catástrofe que se desata cuando Lestat apenas logra volver, más o menos ileso (y cuerdo), de su periplo por el Más Allá.
     Dentro de la narración que hace Memnoch a Lestat, uno de los pasajes más impresionantes, viene a ser la versión del Diablo de nada menos que el relato bíblico de la tentación de Jesús durante su estadía en el desierto.  La maestría de la autora y su claro conocimiento sobre la religión que le vio crecer, se puede apreciar en la manera de cómo reinterpreta esta charla entre Dios y el Diablo.

     “»—Señor, no soporto verte sufrir —dije, incapaz de apartar la mirada de Él y soñando con poder llevarle agua y comida—. Deja que te enjugue el sudor. Deja que vaya a buscar agua. Deja que te conduzca hasta una fuente. Deja que te consuele, te lave y te vista con unas prendas dignas del Dios hecho Hombre.
      »—No —contestó Dios—. Cuando creí haberme vuelto loco, cuando apenas recordaba que era Dios, cuando comprendí que había renunciado a mi omnisciencia para padecer y conocer las limitaciones de los mortales, podrías haberme convencido de seguir ese camino. Quizás habría aceptado tu oferta. Sí, conviérteme en un rey, me revelaré ante ellos de esa forma. Pero ahora, no. Sé quién soy, y lo que soy. Sé lo que acontecerá. Tienes razón, Memnoch, en el reino de las tinieblas hay unas almas preparadas para ir al cielo, y yo mismo las llevaré. He aprendido lo que tú me sugeriste que aprendiera.
      »—Señor, tienes hambre. Estás sediento. Utiliza tu poder para convertir estas piedras en pan y aplacar así tu hambre, o deja que vaya en busca de comida.
      »—Por una vez escúchame, Memnoch —dijo Dios con una sonrisa—. Deja de hablar de agua y comida. Yo soy quien ha asumido un cuerpo mortal. ¡Eres incorregible! No haces más que discutir. Calla y escucha. Soy de carne y hueso. Ten piedad de mí y déjame hablar”.

     Entre los estadios por los que pasa Lestat durante su viaje junto a Memnoch, se encuentra nada menos que unos cuantos viajes al pasado, siendo uno de ellos nada menos que  la pasión y la crucifixión de Nuestro Señor.  No obstante como ya sabemos que esta versión de Dios no es tan perfecta, su propia conducta se aleja de cualquier idea cercana a una teología judeocristiana.  La capacidad de asombro y de tolerancia respecto al “juego fantaseoso” con lo que resulta ser sagrado para millones, pone en evidencia el criterio del lector cuando se cuenta que Lestat… ¡Bebe la sangre que el propio “Dios encarnado” le ofrece, mientras este mismo carga con la cruz! Luego de esto… ¿Podría haber otro vampiro más poderoso en el orbe que Lestat! Pues, vamos, ha bebido directamente el néctar vital del Creador.  Por último, cuando sucede el célebre episodio de la Verónica (en realidad una leyenda apócrifa, sobre el paño que tras mojar el rostro sangrante de Cristo, quedó con su imagen grabado en la tela), Dios le dice que se lo lleve.  Este acto a posterioridad trae consecuencias demasiado increíbles, otorgándole al libro algunos de sus mejores pasajes.
      Asimismo, podemos encontrar una crítica para nada velada, sobre la manera de cómo el hombre ha tomado para sí el amor hacia Dios; puesto que tal como queda expuesto en el libro, las religiones defendiendo sus supuestas verdades, han provocado guerras y muertes como ninguna otra ideología a lo largo de la historia.  Es entonces que Lestat, se convierte en testigo de innumerables injusticias hechas en nombre del “único Dios”.  Ello en todo caso va de la mano con la idea que tiene el Dios de este libro, de que la única manera de conseguir la “salvación eterna”, es a través del dolor y el sufrimiento.
       El erotismo no podía faltar en esta novela y en esta ocasión se hace presente a través de un tema que incluso dentro de la literatura vampírica es tabú, apenas ha sido tratado o bien resulta escabroso y/o de mal gusto: el deseo por la sangre menstrual.  Se supone que la primera vez en que se trabajó esto en una narración sobre vampiros, fue en Un Poco de tu sangre (Some of your blood, 1961), del destacado autor de ciencia ficción Theodore Sturgeon, en una de sus pocas incursiones en los terrenos cercanos al terror.  Pues la novelista, quien ya ha demostrado osadía para romper con los viejos paradigmas morales, no se queda atrás, tal como queda demostrado en la siguiente cita:

     “—Cariño —dijo Dora—, ¡estoy aquí!
     Sus delgados y cálidos brazos rodearon mis hombros, haciendo caso omiso de los copos de nieve que se desprendían de mi cabello y mi ropa. Caí de rodillas y oculté el rostro en su falda, cerca de la sangre que brotaba de entre sus piernas, la sangre de su útero, la sangre de la Tierra, la sangre de Dora que emanaba de su cuerpo. Luego, caí hacia atrás y permanecí tendido en el suelo.
     No podía hablar ni moverme. De pronto noté los labios de Dora sobre los míos.
     —Te hayas a salvo, Lestat —dijo ésta.
     ¿O era la voz de David?
     —Estás con nosotros —dijo Dora.
     ¿O lo dijo Armand?
     —Estamos aquí.
     —Fijaos en sus pies. Sólo lleva un zapato.
     —... y se ha roto la chaqueta... y ha perdido los botones.
     —Cariño, cariño —dijo Dora, besándome de nuevo.
    Me volví suavemente, procurando no aplastarla con el peso de mi cuerpo, le levanté la falda y sepulté el rostro entre sus muslos desnudos y calientes. El olor de su sangre inundó mi cerebro.
      —Perdóname, perdóname —murmuré. Mi lengua atravesó sus finas braguitas de algodón, apartó la compresa y lamió la sangre que retenía su joven y rosada vulva, la sangre que brotaba de su útero, no una sangre pura, pero sangre de su sangre al fin, de su cuerpo fuerte y joven, una sangre que procedía de las cálidas células de su carne vaginal, una sangre que no le producía dolor alguno ni le exigía más sacrificio que tolerar mi execrable acción, mientras mi lengua hurgaba en su vagina y lamía suavemente la sangre de sus labios púbicos, sorbiendo hasta la última gota”.

       Memnoch el Diablo puede ser considerada como la novela menos entretenida en lo que van las Crónicas Vampíricas, quizás porque mucho pasa para que recién se realice el prometido viaje de Lestat junto a Memnoch y que este mismo por fin se ponga interesante y tenga acción.  Las variadas páginas dedicadas a lo que el diablo llama “las trece revelaciones de la Creación”, casi llegan a ser soporíferas con toda la descripción que poseen.  En cambio una vez llegados al Infierno, los tormentos de las almas no pueden dejar de recordar al magnífico Dante.

      “La horripilante figura de una mujer devorada por las llamas representaba una quimera para aquellas almas que se arrojaban gritando al fuego en un intento de liberarla y sofocar las llamas que lamían sus cabellos, de rescatarla de aquella terrible agonía. Era el lugar donde quemaban a las brujas. ¡Todas ardían en la hoguera! ¡Sálvalas! ¡Dios mío, sus cabellos están en llamas!
      Los soldados que disparaban los cañones y se tapaban los oídos para no oír las detonaciones suponían una espectral visión para las legiones de almas que sollozaban postradas de rodillas, y el gigante que blandía un hacha constituía un horripilante fantasma para los que la miraban estupefactos, reconociéndose en él.
      — ¡No lo soporto!
     Ante mis ojos desfilaron unas monstruosas imágenes de asesinatos y torturas, casi abrasándome el rostro. Vi a unos espectros que eran arrastrados a una muerte segura en unas calderas que contenían alquitrán hirviendo, a unos soldados que caían de rodillas con los ojos desmesuradamente abiertos, a un príncipe de un reino persa que gritaba y se retorcía mientras las llamas se reflejaban en sus ojos negros”.

     No obstante para nada se trata de una obra hueca, al contrario, posee su propia carga de sublimidad, profundidad y lirismo, al que ya nos tiene acostumbrados la artista.  El solo hecho de la importancia que le otorga a la fe, a la religión y, por supuesto a la figura de Dios y el Diablo, más todas las alusiones a la rica “mitología judeocristiana” (inolvidable resulta ser cuando se menciona la teofonía, la música del Cielo y que se escucha supuestamente cuando uno deja este plano de existencia al morir) hacen de este libro una preciosa reflexión sobre esta parte importante de nuestra humanidad.  En muchos aspectos es una obra culta, algo solo para lectores con un bagaje cultural amplio y más todavía si son creyentes, de modo que no estamos hablando del típico libro de vampiros y menos de un texto fácil de digerir.

Hayao Miyasaki y el Estudio Ghibli. Parte 8: El Castillo Ambulante.

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      Corresponde a la única cinta de Hayao Miyasaki, cuyo guión no es completamente sacado de una idea original suya, si bien como siempre el libreto lo escribió él mismo.  Pues para esta preciosa cinta, sin duda una de sus mejores obras, compró los derechos de la novela de fantasía del mismo nombre de la autora británica Diana Wynne Jones.  Al respecto no hay que admirarse que Miyasaki haya optado por una obra extranjera, occidental más encima, para hacer un nuevo filme, puesto que basta con recordar otros trabajos suyos de clara ambientación europea (y fíjense en el detalle, nuncagringos).
     El filme que data del año 2004 y que ha ganado un montón de premios, así como el favor de la crítica y el público en todo el mundo, vuelve a abordar temas caros a la filmografía del director.  En primer lugar nos encontramos con una historia donde la magia resulta ser algo primordial, un elemento que para los personajes resulta ser “normal”, incluso para los humanos comunes y corrientes, quienes en el argumento tienen conciencia de la existencia de sujetos de grandes poderes y a los que respetan como también temen según sea el caso.  Por otro lado, una vez más hayamos a una protagonista femenina de gran peso, una mujer que no solo nos resulta entrañable, sino que debido a sus propias virtudes (valentía, modestia, dulzura y gran capacidad de amar, para perdonar y de resiliencia) sin vacilaciones puede considerarse entre las mejores heroínas de Miyasaki.
     No obstante esta vez podemos detenernos en el hecho de que Sophie, quien en realidad es la coprotagonista de la trama, a diferencia de sus predecesoras no es una niña, ni una adolescente.  Pues en esta ocasión estamos hablando de un adulto, alguien bastante joven eso sí, quien tan solo tiene dieciocho años.  Ello resulta ser una marca importante para el resto de la historia, ya que sin dudas se puede afirmar que uno de los temas de la cinta viene a ser el de la responsabilidad, con la cual los mayores llevamos nuestras decisiones y vidas; por lo tanto que tan temprano haya tomado las riendas de su existencia, la contrasta con otros personajes de este filme, que con más años a cuestas viven una ilusión que se convierte en su propio karma.  Lo anterior, debido a que las acciones tanto de Sophie como de otros dos personajes destacados (uno de ellos su coprotagonista), se presentan como las fuerzas que desencadenan consecuencias positivas o negativas, según la seriedad con la que toman sus propias decisiones.
     El otro personaje principal viene a ser el mago Howl, un apuesto y agradable (aunque solitario y con unos cuantos esqueletos en el armario) sujeto, cuyo destino se cruza con el de Sophie y entre quienes nace un inolvidable romance.  Desde Porco Rossoque no teníamos un amorío adulto entre los títulos de Miyasaki, no obstante en este caso el peso argumental se sostiene tanto en la dama como en el varón, puesto que los dos tienen la misma relevancia dentro de la trama.  Por otro lado, a diferencia de la historia del aviador, en esta ocasión nos encontramos con una historia de amor que logra conseguir la plenitud.  Todo esto es posible, solo gracias a la lucha que tiene uno de sus protagonistas, para que el otro pueda amar en realidad, dejando de lado las miserias que no le permiten ser feliz en realidad.  De este modo el romance se presenta como una manifestación del heroísmo, pues solo gracias a un amor de este calibre es posible salvar un alma condenada (he aquí el viejo tema de la “amante ángel” del romanticismo, donde solo un corazón puro puede redimir a quien no se encuentra en armonía consigo mismo y con los demás).
     Por otro lado, nos encontramos con la antagonista de todo esto, al menos durante la primera mitad del metraje y quien viene a ser la responsable de que la muchacha y el mago tengan un segundo encuentro que será decisivo para ambos, para quienes los rodean y para el mismo mundo en el que ellos viven.  La Bruja Calamidad (llamada así al menos en la versión para Latinoamérica), quien solo desea satisfacer sus propios apetitos y celosa por no poder tener el corazón de quien ama egoístamente, Howl, maldice a Sophie, porque esta sin proponérselo logró acaparar la atención del hechicero. Es así que la condena a convertirse en una anciana de más de ochenta años, razón por la cual la víctima decide abandonar secretamente su hogar para buscar un remedio para su mal.  Lo que ignora la Bruja, es que su gran acto de maldad al final provoca consecuencias que a ella misma terminan por alcanzarla, aunque de una forma inesperada, tanto para ella como para los demás personajes.
      En su viaje Sophie se encuentra con un extraño ser, un espantapájaros con vida e inteligencia propia, al cual le pone el nombre de Cabeza de Nabo y quien en agradecimiento porque ella lo rescató de una trampa en la que estaba, se convierte en un valioso amigo para ella.  De este modo la lleva hasta el castillo que le da el nombre a la cinta, una increíble construcción mágica ambulante y con aspecto entre mecánico y orgánico, que es el hogar de Howl y de otros dos llamativos personajes.  En ese sitio encuentra asilo y allí llega a conocer en profundidad a quien de luego llega a enamorarse, cambiando además la propia vida del hechicero para siempre.
      Los otros dos habitantes originales del castillo que acogen a la heroína, si bien a principios a regañadientes y luego terminan por adorarla en un muy emotivo desarrollo de las relaciones interpersonales, vienen a ser el demonio Calcifer y el niño aprendiz de mago Marco.  Calcifer tiene sus propios secretos (algunos que él mismo ignora) y se encuentra profundamente ligado a Howl; todo esto se revela de la manera más maravillosa hacia el intenso clímax, que sin dudas viene a ser uno de los dramatizados con mayor delicadeza y belleza, en todo lo que hemos visto de Hayao Miyasaki.  En cuanto a Marco, gracias a su figura queda en evidencia el aspecto más maternal de Sophie (preciosa viene a ser la escena en la que el pequeño, llorando, abraza a su amiga pidiéndole que no los deje).  El chico pese a sus talentos mágicos, no deja de ser un ejemplo realista de personaje infantil, tal cual otros retratados por Miyasaki con esta edad y que se alejan de los estereotipos o las caricaturas que los tratan con simpleza o como meros recursos humorísticos.
     Otros dos personajes entrañables aparecen en esta obra.  Por un lado tenemos a Madame Sulimann, una preciosa anciana que fue la maestra de Howl y a quien le recrimina que este haya seguido sus propios pasos, que ella considera lo han pervertido.  Esta mujer tiene un papel muy destacado en la guerra, que se está dando entre el país en el que vive los personajes y una nación vecina, así como también viene a ser esencial para el destino de su antiguo discípulo, el de Sophie y el de la propia Bruja Calamidad.  Luego de que esta última “desaparece” como la gran mala de la historia, Madame Sulimann se convierte en la supuesta otra antagonista, no obstante mucho más poderosa que la otra (aunque como mucho de lo que sucede con los personajes de este filme, su papel viene a romper con todo lo esperado en un argumento del género).   Luego tenemos al perro de Sulimann, Heen, otro ser mágico, mudo e inteligente (recordemos a Cabeza de Nabo), quien llega hasta Sophie como su espía y que al final decide quedarse con esta y con los demás.  La actitud del animal deja de manifiesto, que Sophie ha llegado a construir en el Castillo Ambulante una verdadera familia y donde se puede vivir de manera sencilla aunque feliz (todos son aceptados en este lugar, sin importar viejas rencillas, ni otras diferencias).
     
     Como ya se ha hablado acerca de la presencia del amor en el argumento, en especial en lo que se refiere al tema romántico, debe aclararse que en realidad este sentimiento impregna toda la cinta.  Pues el amor es el verdadero elemento “mágico” que puede subsanar todo mal.  Es así que Sophie no solo logra ganarse el corazón de Howl, salvándolo del hoyo en el que había caído, debido a su propio pecado de soberbia, sino que además consigue el aprecio de Cabeza de Nabo, Heen y Marco, además de ayudar a que la Bruja Calamidad consiga su propia redención.  De igual manera la grandeza de su corazón conmueve a Madame Sullimann, inspirándola para que acaba de una vez con los conflictos bélicos que asolan la zona.   Por otro lado, viene a ser el mismo amor que siente Sophie por Howl, el que la salva del hechizo perpetrado por su antigua enemiga (“El que ama tiene paciencia en todo, y siempre es amable. El que ama no es envidioso, ni se cree más que nadie. No es orgulloso. No es grosero ni egoísta. No se enoja por cualquier cosa. No se pasa la vida recordando lo malo que otros le han hecho. No aplaude a los malvados, sino a los que hablan con la verdad. El que ama es capaz de aguantarlo todo, de creerlo todo, de esperarlo todo, de soportarlo todo.” Primera Carta a los Corintios, capítulo 13, versículos 4 al 7).  
       Tal cual podemos encontrarnos en otros ejemplos de la filmografía de Hayao Miyasaki, El Castillo Ambulante se encuentra llena de momentos hermosos, filmados con un lirismo que bien dejan claro la calidad de su cine y que enaltecen el anime como una expresión artística de respeto.  Entre estas escenas claves (aparte de la ya mencionada, que incluye al niño Marco) podemos nombrar la subida por las escaleras entre Sophie y la Bruja Calamidad, para concertar una cita con Madame Sullimann, con el posterior castigo a la malvada hechicera (bastante gracioso todo ello, como dramático en su conclusión).  De igual manera tan solo el descanso que se dan Sophie, Marco y Cabeza de Nabo a las orillas de un bello lago, es una pieza de tal poesía visual, que sin dudas a más de uno debe sobrecogerlo; a su vez las palabras de agradecimiento de Sophie, por estar en dicho lugar, nos dan un ejemplo de cómo debemos apreciar lo que tenemos a nuestro alrededor.  El lamento de Howl por el cambio del color de su cabello, cuando Sophie por primera vez descubre las mañas de este y el sueño que tiene con posterioridad la protagonista, son otros ejemplos de la delicadeza del sensei para representar los trasfondos del corazón humano.  No obstante es el viaje al pasado que hace Sophie, que le permite conocer el secreto de Howl, quizás una de las escenas más sublimes de todo lo hecho por este artista japonés.
      Como en otras ocasiones la música de Jao Hisaishi, no puede ignorarse a la hora de apreciar esta película.  En esta ocasión compuso melodías que remiten a la época en la que transcurre esta historia y que nos rememoran un pasado hipotético, de un mundo pasado europeo del siglo XIX, en el que la magia sin dudas que existe. 

La Mujer Maravilla de George Pérez (primera parte).

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La Mujer Maravilla a través de los años, con cada uno de sus trajes y sus personajes recurrentes.
Ilustración hecha por George Pérez al cumplirse los cincuenta años de su aparición en los cómics.


      Luego de que el universo DC se reinició a mediados de los años ochenta, debido a los eventos de la magistral y ya clásica saga de Crisis en las Tierras Infinitas, los personajes que lograron sobrevivir a este evento de connotaciones cósmicas, tuvieron que ser actualizados.  De este modo en el caso de los más importantes, se destinó a nombres ya consagrados tal misión, para así asegurarse tanto la mejor calidad artística, como el éxito ante la crítica y el público por tales relanzamientos.  Es así que en el caso de la llamada “Trinidad deceísta” (compuesta por Superman, Batman y la Mujer Maravilla) no se vaciló en llamar a sus filas a los más grandes entre los grandes de tal época.  Por lo tanto para el Azuloso se contrató a John Byrne, quien con su miniserie titulada El Hombre de Acero, realizó sin duda una de las mejores novelas gráficas dedicadas al más “grande de los superhéroes”; de igual modo Frank Miller con Año Uno,nos regaló otra de esas historias de un preciosismo tal, que resulta difícil quitarse de la cabeza su origen para el Caballero Oscuro como la obra definitiva sobre su génesis (y aún todavía luego de lo hecho por los llamados Nuevos 52)…Y para la Princesa Amazona pudimos contar con George Pérez, quien solo se encargó del dibujo en el primer arco argumental y luego tras finalizar este,  tuvo a su cargo tanto el dibujo como el guión.
      Pérez estuvo detrás del éxito de Wondy, algo que nunca hasta antes de su llegada a las viñetas de Diana de Themyscira, se había conseguido a tales niveles durante años.  Su etapa comenzó a principios de 1987 y culminó en 1991 con sesenta y dos números, más especiales.    El primer arco argumental compuesto de cinco números, con unas cuantas páginas más que los habituales cómics de una serie regular (de veinticuatro a poco más de treinta,) fue escrito por Greg Potter.  Con posterioridad si bien el argumento corrió a cargo de Pérez, los diálogos fueron hechos por otro veterano de las historietas, Len Wein (cocreador de la Cosa del Pantano y de Wolverine, entre otros grandes trabajos y personajes con los cuales ha intervenido); luego a partir del número diecisiete el resto corrió a cuenta suya.
Un ejemplo más del inconfundible arte de Pérez:
la estilizada portada del primer Anual de Wondy.
      Desde la portada del primer número, es posible ver el carácter inmensamente épico que se le otorgó a la colección, con la elaboración de ilustraciones bellísimas y donde el caricaturista dejó sin dudas clara su marca propia: su facilidad para trabajar con un sinnúmero de personajes dentro de la misma viñeta (todo con lujo de detalles).  Asimismo cabe destacar la belleza de sus mujeres (en especial la protagonista), con rostros muy expresivos y gran gestualidad corporal.  Teniendo en cuenta además el carácter mitológico de las aventuras de esta inmortal, Pérez se esmeró en recrear algunos de los más fabulosos monstruos de estas antiquísimas historias, así como en inventar otros que bien responden a los arquetipos caros a estas ficciones.  De igual manera es posible reconocer todo un trabajo esmerado de investigación, en cuanto al aspecto gráfico, al apreciar en los peinados, trajes, armaduras, armas y edificaciones el estilo propio de la Grecia antigua que quiso recrear este artista.
      Lamentablemente a partir del número 27 de la colección, tal vez agobiado por su trabajo en la también popular serie de Nuevos Titanes (también de DC), cedió su puesto como dibujante a Chris Marrinan, quien lamentablemente no supo ser un fiel heredero a su predecesor; pues con su trazo irregular, hizo que se lamentara demasiado la ausencia del pincel más fino de Pérez.  No obstante sus rostros a veces acabados a la rápida y muchas veces claramente toscos (por no decir feos), al menos fueron mejorando a medida que pareciera fue cobrando seguridad.  Sin embargo luego la llegada de otros como Romeo Thangal en el apoyo visual, permitió que la serie recobrara parte del perfeccionismo visual que había perdido.  En todo caso pese a estos cambios, Wonder Woman no perdió el interés de su público y así junto a George Pérez llegó a cumplir sus cincuenta años.   De igual manera mientras se dio este impase con los dibujantes reemplazantes, siguieron apareciendo las preciosas portada de Pérez.
      En cuanto a lo que concierne al corpus narrativo en el que se estructura esta etapa de Wonder Woman, un papel fundamental viene a tener su transfondo mitológico, de modo que bien se puede afirmar que al menos dentro de las historias que posee en solitario la amazona, se prima esta faceta más tradicional que una más del tipo “superheroico”.  De este modo los llamados team-ups habituales en el subgénero y que son la delicia del fanático al poner juntos a sus personajes favoritos en un mismo contexto, solo es posible hallarlos en los crossover de las grandes sagas de DC de aquellos años, como Legendas y Millenium.  Por lo tanto el cariz de los guiones durante estos años se centró en darle un protagonismo absoluto a Wondy como justiciera, teniendo en cuenta su lugar como la principal heroína deceísta.    Tampoco se puede olvidar que lo mágico y lo sobrenatural, vienen a ser los elementos habituales en sus aventuras.   Asimismo al destacarse el protagonismo femenino dentro de estas páginas, el cual no solo corre de parte de Diana, sobresalen sus carismáticos secundarios del mismo género; a su vez sus mayores enemigos son también mujeres (como la clásica Cheetah y la muy, pero muy malvada Circe).
      Si bien la Mujer Maravilla destacó por si sola dentro de estos primeros años Post Crisis (por ahí hubo un intento de incorporarla a las filas de la alineación europea de la Liga de la Justicia), tuvo su rol primordial en los eventos relacionados con la saga La Guerra de los Dioses (1991), orquestada por el propio Pérez y que incluyó los típicos ti-ens en las cabeceras de varios otros superhéroes como Firestorm y Halcón y Paloma. Cabe mencionarse que molesto porque DC no le dio la importancia necesaria a esta miniserie (en atención al otro megaevento de ese año: Armaggedon 2001), el artista dejó la empresa y cedió el paso a William Messner-Loebs en el guión y a Mike Deodato en el dibujo, quienes llevaron a nuestra amada Wondy a nuevos momentos de gloria.
      Como de sus compañeros de la Liga de la Justicia y otros apenas llegamos a saber en la colección propia de Diana de Themyscira, sí cumplen un papel fundamental tres tipos de secundarios que son desarrollados de manera bastante compleja.  Para la configuración de estos, se dejó de lado cualquier estereotipo unidimensional y maniqueo, con lo cual convertirse en un apoyo a la hora de definir a esta Mujer Maravilla, que por casi un cuarto de siglo la actualizó dándole más realce que nunca en el universo DC.  Pues por un lado tenemos el legado divino, del que proviene tanto Diana como el resto de las amazonas, es decir, los dioses griegos que tanta preeminencia tienen dentro de la vida de estas mujeres.  Estamos hablando de sus divinidades, a las que respetan y aman.  Además un pequeño grupo de estos seres, fue responsable  de la creación de esta magnífica raza de féminas guerreras (tal y como lo cuenta de manera muy hermosa el primer número de la miniserie)  De este modo las deidades, como bien sucede en los viejos escritos, aparecen interviniendo directamente en las vidas de nuestra superheroína favorita y de sus semejantes.  Cabe mencionarse que un papel fundamental viene a tener el dios Hermes, quien se involucra más de la cuenta en la existencia Diana y los demás.  El mismísimo Olimpo viene a ser un escenario destacado al menos en los primeros cómics de este periodo, siendo retratado por Pérez con su habitual preciosismo, llamando la atención su particular manera para representar la idea de un lugar donde las reglas de la realidad y las dimensiones, no son las nuestras.  La idea anterior se refuerza mostrando a sus habitantes en diferentes ángulos dentro de la misma viñeta (o sea, no hay un arriba, ni un abajo, pues para los dioses no hay- supuestamente- límites).

Tomo compilatorio que reúne los cinco primeros números de esta etapa.
El dibujo destaca al gran villano de esta miniserie: el dios Ares.

     Luego viene el otro gran grupo de secundarios: nada menos que la madre y las hermanas de Diana, el resto de las amazonas.   Partiendo por uno de los secundarios más atractivos dentro de la cronología de Wondy, su madre Hypolita, la reina de su raza y quien llega a tener su propio protagonismo en las historias de este universo Post Crisis (pues luego de los eventos de Hora Cero, que cambió en unos cuantos detalles más su continuidad, se reacomodó todo para hacer que la soberana fuese la Wonder Woman de la Edad de Oro, junto a sus compañeros y amigos de la Sociedad de la Justicia; de igual manera con posterioridad siguió teniendo sus propias aventuras).   Varias son las otras amazonas que pululan entre las páginas de esta colección, cada una con su personalidad claramente definida.  Todas estas bellas y magníficas mujeres son las que le otorgan a Diana no solo su primera idea de hogar y de familia, sino que su identidad y los valores morales que luego la convierten en la persona maravillosa que todos conocemos.   Por otro lado, la isla de Themyscira se presenta como un lugar de belleza y cultura, donde además no solo se conoce de las artes de la guerra, sino que también de la paz y de la diplomacia.  Es un sitio rodeado de una naturaleza prodigiosa, por algo en algunas versiones a nuestra lengua se le llama Isla Paraíso.
     El tercer grupo corresponde al mundo de los humanos.   Como ha sucedido con las aventuras de quien en español antes era llamada Marvila (¿Se acuerdan de la serie vintage de Hanna-Barbera Los Superamigos?), desde su aparición a principios de los cuarenta, bien sabido es que tras un largo periodo en el matriarcado de su isla se va a vivir al llamado “mundo de los hombres”; pues en lo que respecta a esta serie, Diana se hace amiga de hombres y mujeres de este lado del planeta, entre civiles y militares, personas de distintas áreas de este nuevo mundo que comienza a abrirse para ella.   Todos estos “simples mortales” consiguen no solo ganarse, en la mayoría de los casos, el corazón de la amazona, sino que humanizarla más al enseñarle el valor del espíritu humano,  De este modo a través de su ejemplo y lo que logra sacar  de los otros dos grupos que la marcan, Wonder Woman llega a configurarse como una persona de una integridad tal, que la convierte en todo un paradigma dentro del subgénero.

Viñetas del primer arco argumental donde Diana se enfrenta al primer gran reto de su vida.

Superando todas las expectativas (primera parte).

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      Entre el 4 de octubre de 2003 y el 2 de octubre de 2004, se emitió originalmente el recordado y popular anime Full Metal Alquemist.  Como el manga de la autora Hiromu Arakawa en el que estaba basado aún estaba publicándose, sus guiones de inmediato fueron alejándose de la historia que la inspiró (de hecho terminó de editarse muchos años después de acabar la serie, en el año de 2010).  No obstante a diferencia de algunos casos, en los cuales los llamados “capítulos de relleno” han resultado un bodrio en este tipo de producciones, sus responsables fueron lo suficientemente inteligentes como para esmerarse en crear un argumento autónomo y potente.  De este modo, la primera versión animada del manga en su momento ganó varios premios especializados, además del favor de la crítica y del público, llegando a transformarse en todo un clásico moderno.
     Ya cuando se estaba por acabar el manga, los genios de la industria nipona no vacilaron en hacer una nueva versión, esta vez lo más fiel posible al manga.  Es así que el 5 de junio de 2009 apareció para contentamiento de los seguidores, Full Metal Alquemist: Brotherhood, programa que terminó el 4 de julio de 2010.  Pues con 64 episodios (13 más que el primer anime) logró contarse por fin esta saga épica, llena de personajes y momentos memorables, tal y como su autora lo hizo a través de los 27 volúmenes compilatorios que comprenden su obra.
     Lo primero a la hora de ver este programa animado y compararlo con el que le precedió, viene a ser la calidad técnica con la que fue realizado, ya que los diseños de personajes y todos sus aspectos artísticos lejos llegan a ser superiores a la primera versión (como los colores, efectos especiales, fondos y otros).  Mención aparte merece la preciosa banda sonora, compuesta por Senju Akira, realizada de una manera sinfónica tal, que la sublimidad de sus acordes aumenta sin dudas el corte heroico del argumento y de sus escenas más impresionantes.  En la banda sonora encontramos bellísimos temas corales, además de varios openings y endings, interpretados por varios artistas que le hacen justo honor al anime, incluyendo esas preciosas animaciones con las que nos tienen acostumbrados los japoneses y que resumen de manera tan artística de qué tratan sus argumentos.
      Esta segunda versión parte como el primer OVA de la antigua serie, con Edward y Alphonse Elric, detrás de un alquimista renegado que está matando a diestra y a siniestra a mucha gente, razón por la cual a toda costa deben deshacerse de él.  Luego en el segundo episodio se recrea el segundo OVA antiguo, para comenzar a contarnos la historia de estos dos jóvenes hermanos, sobre cómo llegaron a ser tan importantes y las trágicas circunstancias que los llevaron a uno de ellos a perder la mitad de sus extremidades y al otro todo su cuerpo (no obstante quedando encerrado en una inmensa armadura, gracias a que su hermano mayor salvó su alma dejándola ligada a tal metal).


     Resumiendo en pocas palabras parte de la trama de Full Metal Alquemist: Brotherhood y que comparte con la primera versión del cómic, debe saberse que sus dos protagonistas principales andan detrás de la Piedra Filosofal y que se supone es el único medio que puede devolverlos a la normalidad; no obstante luego descubren con horror que para crear tal poderoso objeto, se deben sacrificar un montón de vidas (docenas, cientos, miles y millones según cada caso), razón por la cual no les queda otra, como personas nobles que son, que buscar otros medios para volver a la normalidad.  En su periplo se unen al gobierno de su país, consiguiendo importantes aliados y amigos.  Su  existencia se complica, cuando descubren que en el mismo corazón del poder que controla su nación, se esconde un complot en el que fuerzas oscuras no solo quieren hacerse con todo; por lo tanto a menos que las detengan, la vida de todos peligra.  Asimismo un importante miembro del poder político, resulta ser un infiltrado del enemigo, quien además cuenta con otros agentes de inmenso poder y maldad.
     Paralelamente a todo esto, aparece un segundo rival en la figura del asesino Cicatriz, uno de los pocos sobrevivientes de la etnia que fue casi exterminada por los militares de Amestris, los ishvalanos, quien solo desea vengarse contra el gobierno que los trató como basura.  No obstante a medida que se va desarrollando la historia, se descubre la verdadera razón de la masacre y donde nada menos que los reales villanos están involucrados. De este modo quien fuera un fiero rival, se convierte en un valioso compañero; de igual manera como muchos de los otros personajes, va demostrando el talante de su persona, que consigue sin duda despertar simpatía entre los demás y el público.
      Tal como ya ha quedado consignado más arriba de manera indirecta, muchos son los personajes que pululan en los capítulos de esta serie, la que sin duda lejos llega a superar a la que le antecedió.  Rápidamente esta saga va tomando su rumbo, la que la aleja de la otra, acomplejándose más y más, en especial por los nuevos protagonistas que van apareciendo y de los cuales nada supimos hasta que fue posible esta segunda versión.  No obstante en ambos animes el peso dramático es compartido y si bien todo comienza y termina con los hermanos Elric, bien se puede decir que muchos de estos personajes poseen tal importancia dentro de la trama, que sin dudas se convierten en coprotagonistas por derecho propio.  Como ya me referí a algunos de ellos en mi anterior post dedicado al primer anime, no voy a repetir nombres, pero sí por razones obvias me referiré a aquellos personajes que solo aparecen en esta segunda versión.
      Antes de pasar al listado de rigor, cabe mencionar que un detalle que puede llamar la atención respecto a esta otra serie, viene a ser el hecho de que muchos personajes que fueron desarrollados de manera muy sobresaliente antes, acá “desaparecen de inmediato” (como es el caso del llamado Alquimista de la Vida, Shou Tucker, quien solo aparece en esta versión en un solo episodio, mientras que en la otra intervine hasta el final y se transforma en quimera), tomando un destino por completo distinto (como los homúnculos Lujuria, quien acá carece de la humanización que tuvo antes, Envidia, el cual se vuelve mucho más odioso y cuyo final viene a ser una de las grandes sorpresas del guión y Avaricia, quien esta vez consigue ganarse el respeto como alguien admirable).  Asimismo hay personajes que no aparecen en este anime, por ser propio de la otra línea argumental; es así que la versión del homúnculo Pereza creado a partir del material genético de la madre de los Elric, aquí no existe y de igual manera pasa con la primera versión de Ira, que en esta ocasión ya no fue forjado del hijo muerto de la maestra de los hermanos protagonistas. Un caso destacado viene a ser Van Hohenheim, el padre de los hermanos Elric, cuya historia cambia casi por completo respecto a su pasado homólogo, convirtiéndose sin dudas en uno de los mejores personajes de la serie, adquiriendo como no fue antes ribetes heroicos y trágicos.
      En el bando de los buenos encontramos a…
      Olivier Mira Armstrong: Es la hermana mayor de Alex Loius Armstrong, el dulce y algo caricaturesco oficial amigo de los hermanos Elric y de Roy Mustang.  Tiene a su cargo una importante base ubicada en un punto estratégico de Amestris, el cual limita con un belicoso país vecino, siendo que además se ubica en una zona de fríos polares.  Es una mujer de aspecto rudo, el cual contrasta con su hermosura, quien quiere solo lo mejor para su gente.  Carente de toda femineidad, tiene el total apoyo de sus hombres, pues es una líder nata y ellos bien saben que es alguien en quien puede confiar.  Su primer encuentro con los Elric no resulta muy feliz que digamos, hasta que Olivier se da cuenta que puede contar con ambos.  Su apoyo y el de los bajo su mando, resulta primordial una vez que desata la guerra civil en el país.
     Bucaneer: El recio y varonil mano derecha de Olivier, es un hombre de actitud intachable y gran valentía como la mujer bajo cuyo mando sirve.  Usa un peinado mohicano, mostachos a lo Atila el Huno y además lleva una automail (nombre que le dan a las prótesis en el mundo de Full Metal Alquemist y que además resultan ser mucho más avanzadas que las de nuestro mundo, pudiendo cambiar a antojo de su dueño si este es un alquimista) en uno de sus brazos, con lo cual se ve más fiero aún.  Su aspecto y personalidad agreste, esconde a un sujeto heroico como muchos de los que sobresalen en esta obra.
     Miles: Otro de los subordinados de Olivier, es un mestizo ishvalano que pese a su ascendencia trabaja como militar para Amestris, ya que para la Armstrong lo valioso es su corazón y no su aspecto o raza.  Esconde sus ojos rojos bajo unos lentes que cubren buena parte de su rosto.  De personalidad seria, se trata de otro hombre de valor y que en su caso con su ejemplo le demuestra al atormentado Cicatriz, que hay esperanzas para su pueblo entre la gente de Amestris.
     Yoki: En el primer anime lo conocimos como un funcionario del gobierno corrupto que atormentaba a un olvidado pueblito minero.  Pues en los primero episodios Edward y Alphonse se enfrentaron a él y a sus huestes, dejándolo en ridículo.  En FMAB (abreviatura de la segunda serie) su destino es mayor, tal como en el manga, y se le da la oportunidad de redimirse.  Pues acá se une a Cicatriz, a quien en un principio pretendía entregar a las fuerzas de su país, no obstante luego se convierte en algo así como su sirviente debido a que el ishvalano descubre sus intenciones y al final ambos inician juntos el camino al perdón.  Algo afeminado y también cobarde, entrega varios momentos de humor a la serie.
      Un papel muy especial vienen a tener cuatro quimeras, en sus casos humanos alterados por medio de la alquimia, con habilidades animales mejoradas y que a voluntad pueden transformarse en monstruos, quienes pueden ser considerados como algunos de los secundarios más atractivos del anime.  Pues todos estos servían para el gobierno como agentes y son enviados detrás de Edward y Alphonse por sus enemigos (ya que ignoraban que en realidad servían a los malvados encubiertos), hasta que al enfrentarse a estos por separado se enteran de que eran carne de cañón y al final deciden unirse a las filas de los Elric y demases.  Asimismo los cuatro originalmente forman pareja (que no romántica, je), debido a las misiones que les dieron para atrapar a los hermanos alquimistas.  Cabe mencionarse que estos cuatros sujetos resultan ser bastante simpáticos, demostrando además poseer una personalidad tan noble, como las de quienes luego se transforman en sus nuevos compañeros.
      Zampano y Jelso son los que andaban detrás de Alphonse, pudiendo transformarse en una especie de sapo y de jabalí respectivamente.  Tras ser derrotados por el menor de los Elric, se convierten en sus aliados y viajan juntos ayudando a conseguir la derrota de los villanos.
Darius y Heinkel.
      Darius y Heinkel pueden convertirse en una especie de gorila y de león por su parte, siendo los que tuvieron que enfrentarse a Edward y que al final terminaron al lado suyo.  De personalidad más seria que los de arriba, junto a Edward llegan a hacer un muy particular contrato con Avaricia.
      Teniendo en cuenta que el manga, la primera serie y la segunda transcurren en un país de características europeas (basta con fijarse en los nombres de los personajes), queda claro en el cómic y en la más reciente versión que este mundo es mucho más vasto de lo que parece.  Es así que en Amestris misma hay sujeto de raza negra, como el mismo Zampano.  Pues en el caso del cómic y su segunda adaptación, nos encontramos con la nación oriental de Xing, en clara referencia a China (increíble cómo pese a las diferencias políticas de siglos entre ambos países, en el manga y el anime no deja de verse la influencia de este lugar y su cultura para la gente del Sol Naciente).  De este modo nos encontramos con un interesante cuatro “nuevos” personajes provenientes de Xing…
       Mei Chang: Corresponde a una niña que no debería tener más de 10 años, quien viaja hasta Amestris para conseguir una Piedra Filosofal, con la cual salvar la vida a su emperador, quien está gravemente enfermo y del cual es su hija número 17.  Cuando su camino se cruza con el de los Elric y los demás, se vuelve otra persona significativa para conseguir la victoria.  Dentro de las relaciones interpersonales que llega a crear en su viaje, muy especial viene a ser su amistad con Cicatriz, la que viene a ser uno de los factores a la hora de que este tenga su conversión.  La chica es una experta en una disciplina distinta a la Alquimia y que le da grandes poderes, la Alcaestría (al menos con ese nombre se le llama en el doblaje latino).  La acompaña su mascota, Xia Mei, un panda enano que lleva sobre sus hombros y que aparentemente es inteligente, si bien es mudo.
     Ling Yao: El hijo número 12 del emperador de Xing es un chico de 15 años, quien actúa aparentemente como alguien irresponsable, algo así como un pícaro vagabundo, pero que en realidad es otro personaje admirable.  Viaje desde su país acompañado por sus dos guardaespaldas, el anciano venerable Fu y la nieta de este, Lan Fan, quienes no solo lo sirven, sino que lo adoran.  El propósito de su aventura es la de conseguir una Piedra Filosofal para obtener la inmortalidad y de ese modo conseguir la supremacía entre los demás herederos al cargo de Emperador.  Gran espadachín, hace un pacto casi mefistofélico con el homúnculo Avaricia, con quien se fusiona en su afán de conseguir sus objetivos, alternando de vez en cuando el control del cuerpo del muchacho, según la ocasión lo amerite.  De este modo Ling Yao viene a ser decisivo para que la criatura termine por cambiar positivamente.  La colaboración de ambos también viene a ser decisiva para que los buenos ganen la guerra.
      Y ahora los villanos…
      Orgullo: Su identidad en FMAB es por completa distinta a la de la primera versión, pues acá se trata de alguien que se esconde detrás de una inocente apariencia (un niño) y que en realidad corresponde al primer homúnculo creado por el verdadero responsable de todo lo malo que está ocurriendo.  Su poder es solo opacado por su creador, teniendo además un aspecto aterrador cuando revela a sus enemigos su naturaleza bastarda.  Es el más manipulador de todos estos seres, quienes le obedecen a ciegas.  La lucha final contra esta criatura y cada una de las que le anteceden, resultan ser magníficas.
      Padre: El responsable de la aparición de todos los homúnculos y de otras desgracias que asolan a nuestros protagonistas, es un ser de naturaleza alquímica que esconde un origen secreto, ligado nada menos que al padre de Edward y Alphonse Elric.  Por esta misma razón es idéntico a Van Hohenheim, aunque carece de su humanidad.
     Teniendo en cuenta la intensidad épica y dramática de este programa, los elementos humorísticos son mucho mayores, habiendo varias escenas en la que los personajes cambian su aspecto a uno más cómico (algo habitual en el anime y el manga).   Al pasar a los comerciales, de una mitad a otra de cada capítulo, es posible ver a un personaje o más en una preciosa ilustración, en pose heroica o amenazante (según quién sea) y las que además nunca se repiten entre episodio y otro.  De igual manera luego del ending,en buena parte de los casos se incluye un importante epílogo y que antecede a los eventos del siguiente capítulo.
      En cuanto al impactante desenlace de esta inolvidable historia, esta vez se hace mucho más evidente el carácter épico de todo, pues nos encontramos con unos cuantos ejemplos de pérdidas en el bando de los buenos, que hace mucho más emotivo todo.  La idea del autosacrificio para conseguir lo anhelado, en especial cuando se trata de un bien mayor, se vuelve una vez más a hacer presente en un anime, consiguiendo emocionar a más de un espectador.  Por otro lado, en esta ocasión la historia de todos los personajes queda por completo cerrada (a diferencia del anterior anime), sobresaliendo, por supuesto, el destino final de quienes comenzaron todo: nuestros amados hermanos Elric.

Adentrándose en el universo batmaniaco.

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      Tras el estrepitoso fracaso de Birds of Pray (centrada en algunas de las populares féminas de DC como la Cazadora, Canario Negro y Oráculo/ex Batichica, pero aún asíun verdadero desperdicio de grandes personajes y todo un asco de serie) a principios de la década pasada, parecía que la existencia de otro programa de imagen real ambientado en Ciudad Gótica, la cuna de nada menos que de Batman, era un sueño imposible.  A ello se suma la dificultad de hacer algo centrado en el Caballero Oscuro en este formato, tanto por un tema de lo caro que viene a ser su franquicia para que los productores se atrevan a ello, como también por los planes de DC de explotar a su personaje más popular (¡lo siento, Superman, es la pura verdad!) en la pantalla grande.  No obstante como las historias del Murciélago dan para mucho y los personajes a su alrededor están tan bien definidos que dan para sus propias aventuras, era solo ser lo suficientemente inteligente como para aprovechar tal filón…Fue así como en octubre de 2014 llegó a la “cajita tonta” Gotham, que tal como dice su nombre, se encuentra ambientada en Ciudad Gótica (como es llamada en nuestra lengua), teniendo como protagonistas a un montón del resto de los habitantes más famosos de dicho lugar, entre héroes y villanos.
     Uno de los puntos atractivos de este show, viene a ser que el protagonismo es compartido por varios personajes que hoy son verdaderos íconos dentro de las historietas: el agente de policía James Gordon (años antes de tomar el importante cargo de Comisionado), el mafioso Oswald Cobblepot (más bien conocido como el Pingüino), el genio loco Edward Nygma (quien más adelante será llamado el Acertijo), Selyna Kyle mucho antes de volverse Gatúbela y de manera muy especial, nada menos que un joven Bruce Wayne…años antes de convertirse en Batman.  Junto a estos aparecen un montón de secundarios que resultan tan bien desarrollados y atractivos frente al público, que en muchas ocasiones los guiones les otorgan su propia relevancia en los acontecimientos.  Dentro de estos últimos, destacan nada menos que el mayordomo Alfred Pennyworth (¿Quién no lo conoce?) y Harvey Bullock, el también policía mejor amigo de Gordon.
     Cabe mencionarse que teniendo en cuenta lo mencionado arriba, se trata de una especie de precuela a las historias acerca del mayor vigilante de esta polis y del resto de sus personajes, pudiendo conocer además gracias a esta serie el origen de varios de sus más destacados villanos.  Un detalle muy significativo que a más de uno se le podría escapar (tal como me pasó la primera vez que la vi), es que para resaltar esta idea de que todo ocurre en el “pasado”, la tecnología que aparece en pantalla es algo retro; de esta manera los celulares son “de conchita” y no usan el sistema “touch”; de igual manera los televisores y los computadores que aparecen no tienen pantallas HD, ni poseen otros elementos que los puedan hacer ver modernos.  Por supuesto existen otros hechos que resaltan la imagen de que todo ocurre tiempo atrás, si bien ello es ambiguo y se trata de una realidad claramente modificada, pues no se debe olvidar de que todo trata de una ficción.
¡Adivinen quién es este sujeto de sonrisa desquiciada!
     La primera temporada viene a ser un policial, al más puro estilo de algunas célebres novelas gráficas ambientadas en el universo batmaniaco, tal como las premiada serie Gotham Central (acerca de los policías y detectives de esta ciudad) y varias de las miniseries pertenecientes a la recordada colección Leyendas del Caballero de la Noche (sobre los primeros años de Batman, siendo historias en solitario, ya que acá se supone no ha conocido a otros superhéroes).  Pues durante este primer año además de perfilarse los personajes, llegando a cruzarse sus destinos entre unos y otros de manera muy singular (con inesperadas alianzas y amistades), los capítulos ahondan más en describir cómo funciona el crimen organizado en la ciudad y de qué manera la policía apenas da a vasto para enfrentar tales amenazas.  Teniendo en cuenta el rico dramatis personae del programa, se profundiza por igual en la vida de buenos y malos, sin caer en estereotipos, sino que dándoles una dimensión compleja que permite demostrar que en todos hay luz y oscuridad; por lo tanto los héroes pueden equivocarse o tomar a conciencia decisiones que para muchos pueden ser deplorables en pro de un bien mayor, así como los mismos criminales albergan amor en sus corazones y también les es posible actuar con nobleza.
     Pues la segunda temporada resulta lejos mucho mejor que la anterior, en especial porque se aprovecha más que nunca de utilizar gran parte de los elementos, que hacen de los cómics de Batman una maravilla: su impresionante galería de villanos.  Por lo tanto, este segundo año viene a ser algo así como el sueño de muchos de los fanáticos de tales historietas, tras desfilar como nunca antes en pantalla y encarnados por actores, varios de estos famosos malhechores (en un tono serio, claro, que ya en los sesenta con la versión paródica, se pudo ver a muchos de estos haciendo las más disparatadas fechorías).
      En el primer episodio se nos da todo un regalo a los fanáticos del universo batmaniaco: la revelación del origen de nada menos que del Guasón.  De manera muy inteligente los guionistas introducen a un “joven Guasón”, quien en la práctica posee la mayoría de los tics característicos del Príncipe Payaso del Crimen.  No está demás decir que este sujeto se “roba la película”, en los dos episodios en que aparece, pues resulta como su antecedente de igual manera humorístico, inesperado, ingenioso y atractivo, como también mortal; sin embargo lo que hacen los guionistas es explicarnos, mucho antes de la verdadera aparición de la némesis del Caballero de la Noche, lo que viene a ser el legado de esta locura bufonesca para Gotham.
Azrael.
      La segunda gran sorpresa comiquera de esta segunda temporada, viene a ser nada menos que la introducción de la Orden de San Dumas.  Correspondiente a una facción fanática, guerrera y herética de caballeros medievales tipo templarios, apareció por primera vez en la ya clásica miniserie La Espada de Azrael de 1991, cuando Batman se tuvo que enfrentar a su campeón Azrael; posteriormente cuando este, cuyo nombre real era Jean-Paul Valley, consiguió serie propia, se desarrolló mejor la historia de este grupo, al punto de crearse toda una nueva gama de interesante historias.  Pues en la versión para la televisión de estos sujetos, se le da una génesis por completo diferente, haciendo que sus fundadores tuviesen relación con una de las antiguas y poderosas familias, que dominó Gotham en sus comienzos. Tras abandonar la urbe luego de un escándalo y una traición, esta versión de San Dumas regresa al lugar con la intención de vengarse, siendo el mayor objeto de su vendetta… ¡Bruce Wayne! Uno de los puntos más atractivos de esta recreación libre de la Orden de San Dumas, es que aparece el citado Azrael, si bien con un origen por completo diferente al de los cómics.  No obstante resulta plausible lo conseguido por los guionistas, quienes logran hacer su propia visión de la saga de Batman y afines.  Destacable resulta ser el traje y/o armadura con la que aparece el guerrero, el cual recuerda bastante al de su antecedente.
     Luego nos encontramos con un personaje de mayor antigüedad en las historietas del Señor Oscuro: El Señor Frío, o para ser más puristas en su nombre, Mister Freeze.  Tal como dice su nombre, este villano cuyo modus operandi tiene relación con el frío (en el más polar sentido de la palabra), se encuentra entro los más populares enemigos de nuestro superhéroe. Llamativo resulta ser en cuanto a cómo ha sido abordado este criminal, es que acá han utilizado su faceta más trágica para referirse a los motivos de sus delitos: la existencia de una esposa desahuciada y a la que en su afán de salvarla, comienza a practicar sus experimentos, que luego lo llevan a sufrir el accidente que lo convierten en un hombre frío de verdad y a delinquir (argumento sacado de lo hecho por el guionista Paul Dini, en la recordada Batman: La Serie Animada).  Pues el traje de Mister Freeze también demuestra una preocupación por darle en el gusto a los lectores, además de otorgarle una personalidad tan compleja como la del malhechor de las viñetas.
      También podemos encontrarnos con una versión muy particular, de otro criminal bizarro de las aventuras de Batman, el pirómano Luciérnaga.  Pues en cada una de sus encarnaciones para el cómic, siempre ha sido un varón adulto, no obstante en esta serie vemos que se trata de una adolescente, amiga de Selyna Kyle, quien llevada por circunstancias funestas se convierte en esta peligrosa criminal.  Respecto a esta chica, las difíciles circunstancias que la llevan a actuar fuera de la ley (proviene de una familia disfuncional) y su posterior paso a la locura, hacen que el espectador llega a sentir empatía hacia un personaje tan patético como ella.  Resulta más que satisfactorio para el conocedor de los cómics, ver cuando se crea su primer traje ignífugo, que recuerda bastante al de las viñetas y luego cuando aparece con la versión “definitiva” de su armadura de ataque.  Tampoco se debe olvidar la formidable confrontación entre esta y el Señor Frío, una verdadera batalla entre dos elementos opuestos.

El Señor Frío.

    Otro clásico rival del Murciélago que hace su debut en el programa, viene a ser Cara de Barro (Clayface), quien en las revistas ha tenido más versiones que muchos de los otros enemigos del superhéroe.  Pues acá aparece de manera muy breve, si bien se exponen sus orígenes, que igual difieren de cualquiera de sus antecedentes comiqueros; no obstante llegamos a conocer su habilidad para cambiar de rostro y tal vez más adelante su monstruosidad sea mejor trabajada en temporadas posteriores, incluyendo su cuerpo que aquí aún no posee.
      Pese a toda la galería nueva de villanos que aparece en esta segunda temporada, el que sin dudas viene a ser el más destacado de todos, viene a ser el genio criminal Hugo Strange.  Debe saberse que este corresponde al “malo” más antiguo en la cronología de Batman, siendo que la primera vez en que apareció fue en 1940, justo al comienzo de las historias sobre el Detective.  Por décadas este no fue utilizado en los cómics, pese a la gran potencialidad de su enfermiza personalidad, a la par de su extrema inteligencia, hasta que recién en 1977 fue rescatado del olvido.  No obstante fue la novela gráfica Presa de 1990,la que lo recuperó, dándole su perfil como uno de los mejores contrincantes del vigilante y detallando su obsesión con este, al punto de querer suplantarlo como un supuesto mejor Batman.  En sus encarnaciones definitivas es retratado como un brillante psiquiatra, quien sin dudas está loco y es un experto manipulador con la gente sana y otros enfermos mentales como él.  Pues en la serie el personaje posee estas características, pero a ello se le suma una aún más peligrosa, sacada de otros cómics antiguos donde aparece: su creación de bestias humanas a través de experimentos, los que suelta a gusto para disfrute suyo.  De este modo lo que hace Gotham,es dejarnos claro que este director del Asilo Arkham, es nada menos que el responsable de la aparición de buena parte de los más raros y hostiles villanos que pululan en las calles de esta ciudad (como algunos de los ya mencionados y otros que en la ya estrenada tercera temporada comenzarán a aparecer). Atractivo en la manera de cómo fue abordado el personaje en este show televisivo, es que el actor que acá lo interpreta viene a ser de ascendencia oriental, si bien estadounidense: el multifacético WD Wong.  Pues mucho más bajito y sin la enorme masa muscular del villano de los cómics, destaca la presencia de sus gafas redondas y coloreadas, su calva y su barba solo en el mentón, siendo esta versión la mejor hecha hasta el momento para la televisión del criminal; a esto se debe sumar lejos el trabajo hecho por Wong, quien crea a un individuo cuya voz profunda y tranquila, esconde a un hombre tanto o más monstruoso que las quimeras que hace en sus laboratorios.  Debe saberse que Strange, ha salido en varias de las series animadas que tienen a Batman como protagonista, como la ya clásica creada por Paul Dini y Bruce Timm, al igual que en The Batmany Justicia Joven.

Comparación entre el Hugo Strange de la serie y el del cómic.
     Hugo Strange no está solo en su carrera criminalística, sino que en esta versión suya tiene una mano derecha bajo la figura de la fría señorita Peabody, una mujer de raza negra, mucho más grande que él de porte, que nunca sonríe y que en su aparente falta de emociones resulta bastante aterradora.  Lo interesante en la relación de estos dos, es que pese a que la dama sigue al pie de la letra las órdenes de su jefe, hace de su conciencia a través de sugerentes opiniones suyas, sobre sus actuar y peligrosas ideas.  Este personaje supuestamente es exclusivo de la serie, pero tal vez al ser tan interesante, capaz que la introduzcan en las historietas como ya pasó con la popular Harley Queen (la novia del Guasón).
     En los dos últimos episodios toda la maldad que subyace en Ciudad Gótica, queda aún más explicada cuando se hace una revelación tan impactante como la del Guasón: la existencia de la Corte de los Búhos.  Creada para los cómics recién con los llamados Nuevos 52, primera etapa del actual universo DC, en 2011, corresponde a una agrupación de viejas familias adineradas, que desde los primeros días de Gotham han manejado los hilos del bajo mundo en secreto.  Sus integrantes usan una aterradora máscara que emula a estas aves nocturnas y desde su aparición en la serie se nos adelanta que la tercera temporada, versará acerca del enfrentamiento de Gordon y los demás con estos nefastos sujetos.   Para que no haya dudas sobre el poder de esta organización, el programa deja claro que lo realizado por Hugo Strange, fue nada menos que amparado por la Corte de los Búhos… ¡Siendo que el mismo psiquiatra les llega a tener miedo!

El adelanto de esta temporada a lo que va a ser el enfrentamiento con la Corte de los Búhos.
     Con respecto a los dos grandes villanos, que se encuentran entre los personajes principales de la serie, tanto el Pingüino como el Acertijo mantienen su relevancia en esta potenciada segunda temporada.  En lo que concierne al “pajarraco”, pues en esta ocasión le toca pasar casi puras desgracias, al punto de que resulta difícil no sentir compasión por él, destacando aparte de su conflicto con la Orden de San Dumas y su caída en las garras del director de Arkham, el descubrimiento de sus antecedentes familiares y la terrible manera en la que termima lo que debió ser un feliz encuentro.  En cuanto a Edward Nygma, por fin es dramatizado su descenso final en la locura, que lo llevará a tomar el nombre del Acertijo; pues si Oswald, pese a sufaceta gansteril, viene a ser un inesperado aliado para James Gordon, este otro tras haber sido una especie de posible amigo, se convierte en un nuevo enemigo de temer para el valiente agente.
      Por otro lado la carismática Selyna Kyle, quien acá se hace llamar Cat, deja clara su naturaleza como alguien que pese a su vida como marginal, no ha perdido la ternura de su corazón; de este modo sobresale su relación con el joven Bruce Wayne, la que está por completo acorde a quién es este personaje hoy en día en los cómics y que la hace tan querible para tantos lectores (entre ellos yo, por supuesto).
     Un giro argumental por completo original en esta serie, viene a ser lo que hace con la preciosa Barbara Kean, quien se supone luego será la esposa de Gordon y la madre biológica o adoptiva (según la versión que asuman los responsables de este show) de Barbara Gordon, Batichica.  Pues el programa la muestra como una mujer con serios problemas psiquiátricos, al punto de pasar un periodo como fugitiva de la ley, bastante peligrosa y que llega a amenazar la vida de su amado y la pareja que tiene este tras romper con ella.  Ahora bien, en los cómics este matrimonio tiene un hijo, James Gordon Jr., quien se convierte en un despiadado psicópata; por lo tanto al hacer que Barbara tenga estas inclinaciones, de algún modo explica el hecho de que luego su vástago masculino les salga maligno.  Bastantes sorpresas nos da en esta segunda temporada la despampanante mujer, con su personalidad errática.
      Durante el primer año fue posible echar un vistazo, en un solo capítulo, a un antiguo personaje de los cómics de Batman, dentro de los alineados en el lado del bien y en todo caso un civil: Lucius Fox.  Este afroamericano que a futuro tendría el papel de director de Empresas Wayne, gracias a su personalidad confiable y enormes talentos, en la serie sale como un apuesto hombre joven.  Pues en la segunda temporada cobra gran importancia y aparece en muchos episodios, convertido en un aliado más para el pequeño Bruce, quien poco a poco comienza a tomar el rumbo de su vida, que lo llevará a convertirse en ya sabemos quién.  No obstante debe saberse que la variante de este Fox que aquí vemos, no se atiene a la de los cómics tradicionales, sino que toma las características del personaje que apareció en la trilogía cinematográfica de Christopher Nolan sobre el Murciélago; de tal manera que acá es un genio de la tecnología y quien ayuda a su “jefe” con los conocimientos que posee para revelar la verdad.
      La temporada termina con grandes sorpresas, entre ella la “resurrección” de uno de sus personajes principales de la primera temporada, de quien no habíamos sabido durante casi un año y quien regresa con importantes cambios en sí mismo (¿Alguna idea de quién se trata y de qué le pasó?)…Solo queda esperar a ver cómo se desarrollan las consecuencias de los monstruos creados por Strange, que fueron soltados en las calles y todo lo que concierne a los deseos de la Corte de los Búhos, acerca de tomar el control de los entuertos provocados por su antiguo protegido…¿Acaso conoceremos a sus asesinos modificados genéticamente y supuestamente inmortales, llamados como Garras? 

Luciérnaga con su traje hecho a mano y tal como se ve en uno de los cómics.

La Mujer Maravilla de George Pérez (segunda parte).

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     La nueva etapa de la Mujer Maravilla Post Crisis, comienza de una manera realmente poética e impactante: una mujer de las cavernas embarazada intenta consolar a su hombre que ha regresado al hogar herido y cuando este siente que su virilidad ha sido mancillada por las atenciones femeninas, la mata sin remordimientos.  Entonces el alma de esta inocente víctima y el de su hija nonata, llegan a  parar al Hades por largo tiempo (siglos, milenios), a un sitio donde yacen otras almas de mujeres que han sido víctimas de la bestialidad masculina.  Para todas ellas un grupo de dioses del Olimpo, seis mujeres y un hombre, tienen planes y las regresan a la vida para crear la raza de las amazonas, a las que conceden sus valiosos dones.  De este modo antes de Diana y su maravilloso nacimiento, como su obtención del papel de la representante de su gente frente al mundo patriarcal, lo primero que llegamos a conocer es el origen mítico de su pueblo.
      Un verdadero carácter épico posee el primer número de la miniserie de cinco tomos, que reintroduce a nuestra superheroína a mediados de los ochenta (en 1987 para ser más específicos), contando primero la historia de su legado amazona y en el que tal como en las viejas historias griegas, no puede faltar el elemento trágico: pues llegamos a conocer el ascenso, la caída y la posterior oportunidad de la redención de estas valerosas guerreras, quienes tras ser engañadas por los semidioses Heracles y Teseo, junto a sus hombres, se alzan en armas como venganza y manchando con ello las intenciones de sus dioses tutelares, matan a la mayoría de estos; luego como castigo son enviadas a la isla de Themyscira, ahora alejadas durante largo tiempo del resto del mundo.  No obstante sus dioses que las aman, nunca han dejado de mantener el pacto con sus hijas y es así que a la reina Hipólita le conceden una hija, cuya alma viene a ser del mismo bebé que iba a tener cuando era una mortal, nacida simbólicamente del barro que ella le dio forma.
     Como todo héroe (o en este caso mejor dicho “heroína”) de la más añeja tradición literaria oral y escrita, Diana debe pasar por una serie de pruebas para llegar a convertirse en alguien respetable, o sea, debe pasar por un rito de iniciación.  Pues todo esto es representado en el cómic de manera muy especial, destacando cuando le toca enfrentarse…nada menos que a las balas de una pistola, arma que no proviene de Themiscyra, sino que llegó a este lugar proveniente del exterior (solo luego de esta miniserie será posible saber cómo llegó este artefacto a tal lugar). 
      Tal como en el origen de la Edad de Oro, Wonder Woman debe hacer su primer viaje al mundo patriarcal para llevar al piloto militar Steve Trevor, quien por accidente llegó a su hogar.  Es así que Trevor se convierte en el primer hombre que conoce la amazona, siendo que en las historias más clásicas se convierte en su interés amoroso.  No obstante en esta versión los autores hacen un interesante giro argumental, al dejar de lado el romance entre los dos, pues en realidad el militar ama a una colega suya, si bien entre él y Diana nace una estrecha amistad.  Por otro lado, luego se revela tras unos cuantos números más de la revista, el verdadero nexo entre Steve y las amazonas, algo que va muy de la mano con la vieja idea del destino, tal y como la entendían los antiguos griegos.
      El primer gran enemigo al que se enfrenta Wonder Woman en esta miniserie, viene a ser nada menos que el dios Ares, Señor de la Guerra, quien ha orquestado todo un plan (que incluye un culto de los humanos a sus ideales belicosos), para que nuestra especie acabe su civilización con el más grande de los holocaustos.  De tal modo la oposición entre Diana y este, viene a ser la lucha entre dos visiones completamente distintas entre sí: no solo el bien, sino que el orden y la paz que representan los principios que rigen la vida de las amazonas (por muy guerreras que sean), en contra del mal propio del caos de la violencia gratuita y el odio bajo la figura de Ares.  La confrontación entre ambos resulta impresionante y como era de suponer, el dios tiene bajo su mando unos cuantos soldados, entre los que se encuentran los demonios Fobos y Deimos, representados de manera no solo bastante gráfica, sino que caracterizados en su personalidad como verdaderas manifestaciones del miedo y el terror de la contienda.  A estos se les suma el monstruo Decay, la primera monstruosidad femenina o villana, de una larga serie de rivales de su mismo sexo que tendrá esta Mujer Maravilla Post Crisis.  Cabe mencionarse que una aún principiante princesa Diana, enfrentada nada menos que a uno de los dioses más poderosos de su panteón, bien difícil la tenía como para derrotarlo; no obstante el cómic resuelve esto de una manera bastante inteligente, tal cual si fuese sacada la solución de los viejos mitos en los que se inspira esta saga, quedando demostrado el valor de la inteligencia y la elocuencia por sobre la fuerza bruta.
       Bastante relevante dentro de la nueva vida de Diana, viene a ser la amistad que desde esta miniserie llega a hacer con dos mujeres mortales: la profesora de origen griego Julia Kapatelis y la hija adolescente de esta, Vanessa.  Ambas se transforman en su nueva familia en este nuevo mundo que comienza a conocer, pasando varias aventuras juntas, entre alegrías y penas, en lo que viene a ser esta etapa de los cómics (la de George Pérez), llegando a aparecer durante décadas en sus historias como personajes de apoyo.
      Interesante también resulta ser el hecho, de que cuando Diana escoge quedarse en un lugar para vivir en nuestro mundo, lo hace en una ciudad “real”, Massachusetts (en USA, por supuesto), en vez de las típicas urbes ficticias que abundan en los cómics de DC.  Dicho detalle le otorga un carácter especial a los argumentos de la superheroína, quien perteneciendo al mundo mítico y sobrenatural, mantiene este significativo lazo con este otro plano de la realidad; de ahí a que muchos de los guiones de estos cuadernillos realizados por George Pérez, resalten temas de tipo social como la política, el impacto de la publicidad y las telecomunicaciones, las relaciones familiares, la tolerancia religiosa, la corrupción y el suicidio, tal como irá quedando detallado a lo largo de esta serie de post sobre la Mujer Maravilla.
      Tras ser conocida públicamente la amazona, luego de su batalla contra el dios Ares y sus huestes, así como intervenir en los eventos de la saga conocida como Leyendas y que por primera vez la reunió junto a otros superhéroes, su despampanante figura la hizo quedar en la mira del mundo.  Pues ante el reconocimiento del mundo mortal de su persona, George Pérez, ahora a cargo total del argumento de la serie, tuvo la genial idea de introducir al complejo personaje de la publicista Mindy Mayer.  Contratada por la misma princesa Diana para que la ayude a difundir los principios de la filosofía de las amazonas, fundada en el respeto mutuo, el amor y la paz, a partir de este punto va desarrollándose el impacto que tiene para la gente común alguien como la Mujer Maravilla; las repercusiones al respecto resultan tanto positivas como negativas para la humanidad.  Por otro lado, la personalidad de la Mayer, una mujer de su época y de nuestro mundo, materialista y con varios esqueletos en el armario, contrasta bastante con la de la amazona y pese a ello ambas llegan a tener una amistad.  No está demás decir que Wondy también consigue dejar su huella en el corazón de la publicista, lo que da al cómic algunos de los momentos más emotivos de este.
     
      La más clásica enemiga de la Mujer Maravilla viene a ser la mortífera Cheetah, una mujer vestida como la felina que le tiene odio jurado a esta.   Pues el número 9 de esta etapa, las  pone frente a frente por primera vez dentro de esta continuidad, en una dura pelea de la que Wondy apenas logra salir victoriosa.  Por otro lado, Pérez cambia en parte el aspecto de la villana, haciéndola mucho más sexy y femenina, al hacer que mantenga la cabellera larga de su faceta humana, la doctora Barbara Minerva (en la Edad de Oro y la de Plata otras mujeres fueron quienes llevaron el manto de la criatura), dándole además una naturaleza mágica y salvaje como nunca antes vista.  En la modernización hecha por el artista, la acompaña un fiel servidor, el anciano pigmeo Chuma, quien la sirve con devoción (solo muchos números después, como sucede con otros personajes de esta historieta, se nos descubre los orígenes de esta criminal y de su relación con el hombrecillo).
     Entre los números 10 hasta el 14, se incluye la segunda miniserie de esta Mujer Maravilla, en una saga de gran importancia dentro de tal cronología: El Desafío de los Dioses.  En ella las amazonas representadas por su miembro más célebre, por supuesto que Diana, deben enfrentar una dura prueba que en el caso de que su campeona la rinda positivamente, una nueva era de plenitud conseguirán por parte de sus deidades; por otro lado, la misma princesa podrá conocer las profecías que desde tiempos inmemoriales guardan su destino.  Un aspecto interesante de todo esto, es que tal desafío se debe al despecho de Zeus, quien engañado por un suplantador en pleno Olimpo, quiso hacer de Diana a una de sus tantas consortes (conocida es su lujuria en la mitología, que lo hizo “yacer” junto a un montón de mujeres), de tal modo que solo gracias al control benigno de su esposa Hera (una de las diosas que crearon a las amazonas) no destruyó a la amazona, a su madre y a sus hermanas.  Debe saberse que todo esto además enlaza con la saga de Millenium, en la que cada superhéroe de DC se enfrentó a un impostor entre sus conocidos (he ahí la trampa en la que cae el libidinoso Zeus).  Es así que muy en la línea de las misiones, a las que se vieron enfrentados muchos héroes de la mitología, tal como Jason y el propio Heracles, Wonder Woman se enfrenta acá a un montón de monstruos famosos de tales historias (tales como el Minotauro, el cíclope Polifemo y muchos más, a los que Pérez se da el gusto de dibujar con esmero). 

     Entremedio de estos acontecimientos, sucede uno de los pasajes más hermosos de toda esta etapa del personaje: conoce a la mujer, una mortal, de quien en su honor recibió su nombre e insignias de su armadura (con su característica w doble).  El encuentro entre las dos ocurre en pleno inframundo y está lleno de emociones, porque además revela el papel del rubio Steve Trevor en todo esto.  El final del Desafío, permite además el reencuentro con un recordado personaje del comienzo de esta colección, en otro momento de gran intensidad dramática y donde dos antiguos enemigos logran darse una nueva oportunidad, gracias al poder del amor.
Preciosa portada del último número de El Desafío de los Dioses
(adivinen quién es el afortunado único varón entre todas estas bellas mujeres).

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Literatura de ciencia ficción para frikis nostálgicos.

      En 2011 se publicó la primera novela del escritor estadounidense Ernest Cline, una muy especial obra de ciencia ficción que hoy en día es considerada todo un título de culto a lo largo del mundo: Ready Player One.  Su nombre deriva de la expresión que aparece al comienzo de los viejos videojuegos arcade ochenteros, expresión que en español significa más o menos “Jugador uno listo”, cuando comenzaba el juego tras meter la ficha o la moneda en estos aparatos  y que toma bastante significancia dentro de su argumento. Enmarcada dentro del popular subgénero del Ciberpunk (con ficciones donde la realidad virtual y el uso de computadores sofisticados, son llevados a los más impresionantes extremos del desarrollo tecnológico), se trata de una historia bastante entretenida y en la cual su autor no deja de expresar su amor por la llamada “cultura de masas”: cine, series de TV, cómics, videojuegos, juegos de rol, etc.   De este modo a la par que se nos va narrando en primera persona la vida de su protagonista, el lector conocedor de la vasta información “ñoña” que despliega el texto, se va encontrando con una serie de homenajes que incluyen todo este mundo propio de los geeks,con los que se sienten identificados el escritor, sus personajes y quienes disfrutan la lectura. 
      Ambientada en un futuro cercano, a partir del año de 2044, describe una realidad deprimente, en la cual el abuso de los recursos naturales y la pésima administración sociopolítica, han llevado al planeta entero al desastre absoluto.  Es más, tal como es propio de la ciencia ficción en la que se enmarca este título, la división entre ricos y pobres es apabullante, al punto de que pocos son los que pueden optar a una vida por lo menos aceptable, mientras que el resto debe sobrevivir en las condiciones más deplorables.  De hecho, el personaje principal viene a ser uno de estos sujetos más humildes, de modo que con su inteligencia y espíritu de superación se transforma en un verdadero héroe, a la hora de hacer lo posible por salir de su miseria.

      “»Pero ahora vienen las malas noticias. Nuestra civilización global se ha creado con un coste muy elevado. Necesitábamos mucha energía para construirla, que obteníamos de los combustibles fósiles que provenían de los restos orgánicos de plantas y animales muertos enterrados en las profundidades del suelo. Consumimos casi todo el combustible fósil antes de que tú llegaras aquí, y ahora no queda casi nada. Eso significa que ya no producimos la energía suficiente para mantener a nuestra civilización en funcionamiento como antes. Y hemos tenido que recortar gastos y retroceder. A lo grande. Se trata de una crisis energética global, que dura ya un tiempo bastante prolongado.
     »Es más, quemar todos esos combustibles fósiles tuvo algunos efectos secundarios, como por ejemplo el aumento de la temperatura en nuestro planeta y la contaminación del medio ambiente. De modo que, ahora, los casquetes polares se están derritiendo, ha aumentado el nivel del mar y el clima está patas arriba. Las plantas y los animales mueren en grandes cantidades, y hay mucha gente desnutrida y sin techo. Además de que seguimos organizando guerras entre nosotros, casi todas por el control de los recursos que quedan”.


      Teniendo en cuenta de que la realidad resulta tan deplorable para buena parte de la humanidad, los seres humanos han optado por evadirse de sus preocupaciones accediendo a la realidad virtual.  De este modo, pueden conectarse al complejo espacio virtual llamado tan significativamente como OASIS, una simulación de última generación que lleva años reemplazando para muchos el mundo natural.  Este sitio permite a la gente contar con un avatar (una representación idealizada de su persona), para desenvolverse en su vasta cantidad de mundos ficticios y que recrean todas las fantasías posibles (la mayoría sacada de obras ya existentes y de tipo temático, basadas en canciones, filmes, programas televisivos, superhéroes, juegos electrónicos, etc.). No está demás decir que pasan la mayor de su tiempo dentro de OASIS, sitio donde en todo caso también se hacen negocios legales…e ilegales.   Esta segunda realidad ha cobrado tal grado de relevancia para todo el mundo, que muchos han descuidado sus yo físicos y sus verdadera preocupaciones, razón por la cual queda bastante claro este carácter de evasión, que poseen muchas veces tales manifestaciones de la tecnología y la cultura popular.
     El creador de esta realidad simulada, un hombre que se ha transformado en un verdadero ídolo para la población, antes de morir ofrece un importante premio: millones de dólares (una suma que supera cualquier fortuna posible para los personajes) y el control absoluto de OASIS,a quien logre resolver una serie de pistas llenas de datos geeks.  Todo esto se transforma en una verdadera obsesión para los usuarios, quienes deben manejar al revés y al derecho una inmensidad de datos sobre los temas que al genio le interesaban, de modo de dar con la solución de sus complejas pistas;  de igual modo deben ser expertos jugadores en todo tipo de contiendas, tal cual viejos caballeros andantes o héroes clásicos, en impresionantes recreaciones de videojuegos, canciones, películas, seriales y otras manifestaciones de la cultura friki. Teniendo en cuenta que este hombre vivió sus primeros años en la década de los ochenta, dentro de este culto a sus gustos, todo lo que concierne a tales años destaca en importancia entre las producciones y las figuras de otras épocas que aquí se mencionan.  La fiebre por conseguir el anhelado premio, lleva más de cinco años desde que este fue ofrecido y debido a ello, miles de sujetos por todo el orbe han dedicado su vida a esta empresa, creándose en algunos casos alianzas y en otras verdaderas mafias.

    “Tras mi victoria en tres partidas consecutivas en Tron, Discos Mortales, Hache soltó el mando, asqueado, y recogió una revista que tenía en el suelo. Se trataba de un número viejo de Starlog. Reconocí a Rutger Hauer en la cubierta, en una foto promocional de Lady Halcón.
     —Starlog, ¿eh? —dije, asintiendo con la cabeza para expresar mi aprobación.
     —Sí. Me he bajado todos los números del archivo de El Vivero. Todavía no los he leído todos. Ahora estoy leyendo este artículo, que es genial. Se titula Ewoks: La batalla por Endor.
     —Producida para televisión, emitida en mil novecientos ochenta y cinco —solté yo. Los conocimientos sobre La guerra de las galaxias eran una de mis especialidades—. Una mierda total. Un momento bajísimo en la historia de La guerra de las galaxias.
     —Eso lo dirás tú, cara de culo. Tiene grandes momentos.
     —No —insistí, negando con la cabeza—. No los tiene. Es peor aún que la primera peli de los Ewoks, Caravana de valor. Debería haberse llamado Caravana de hedor”.

     En lo que concierne a la carrera por el llamado “Huevo de Pascua”, no podían faltar en una historia como esta, que toma un verdadero carácter épico, los malvados y estos corresponden a los miembros de una especie de consorcio económico que desea obtener el preciado galardón para privatizar OASIS, ya que al menos como la diseñó su creador, es de libre acceso para todo el mundo.  De este modo los miembros de IOI, hacen uso de todos sus medios para conseguir sus objetivos a cualquier precio.  Por lo tanto son los representantes de las organizaciones corruptas de nuestra realidad, quienes desean aprovecharse de los simples consumidores y del público general, a través de sus prácticas capitalistas extremas y falta absoluta de escrúpulos.  No está demás decir que estos tipos dan al lector algunos de los mejores momentos de la narración, debido a cada una de sus tretas y que llegan a los niveles más impresionantes (extorción, esclavitud, asesinato y otras prácticas “reales”).
     
     Detrás de este impresionante despliegue de creatividad literaria, en todo caso fundada bajo décadas de fantasías hollywoodenses, comiqueras, gamers, televisivas y otras, se desprenden varios interesantes temas que nos pueden llevar a más de una reflexión: Por un lado en un tono más ameno, nos encontramos con la gran influencia que desde el transcurso del siglo XX ha tenido para nosotros (y no me refiero solo a los ñoños como yo, sino que al resto de la gente) todas estas ficciones y entretenimientos que hoy en día forma parte de nuestras vidas.  El impacto de la animación japonesa, de los grandes blockbusters gringos, de los superhéroes, los artistas del rock y del pop, así como muy especialmente de los videojuegos y de rol, queda consignado sin dudas como la gran herencia cultural de las generaciones actuales; de este modo podemos encontrarnos con un modo de pensar y una estética, que se nutren de todo esto, y que pese a su aparente novedad, guarda estrecha relación con los antecedentes más clásicos de la humanidad (como el tema del viaje del héroe, tan habitual en cada una de las “marcas registradas” que en estas páginas aparecen).
     Ligado a lo anterior y a esta valoración extrema de las obras populares y personajes de antaño, nos encontramos con la idea de que a la luz del desastre en el que se haya el mundo, es el pasado lo que viene al rescate de todo lo que la población ha perdido: sus ideales, su tradición, sus ídolos y sus mayores fuentes de alegrías y esperanzas, ya que en ahora supuestamente no es posible que surjan nuevos modelos a seguir (políticos, artistas, deportistas, líderes religiosos y otros).  Asimismo lo único que se produce en este mundo es tecnología, cada vez más avanzada, pero a la que solo unos pocos pueden acceder. Como no hay espacio para la creatividad, solo queda mirar atrás, pues como dice el dicho “Todo tiempo pasado fue mejor”.  Por otro lado, ya no hay mercado, ni interés, para la creación de nuevas expresiones estéticas y todo consiste en un mero reproducir al extremo los antiguos paradigmas estéticos.   De este modo hayamos en estas páginas, pese a la tecnología de punta, un verdadero estancamiento cultural, pues la gente ya no mira hacia el futuro (que cada vez se les hace más ingrato), por eso mismo la obsesión con el pasado.
     Luego y en un terreno mucho más ingrato que el anterior, nos encontramos con el problema de las relaciones interpersonales entre los personajes.  Pues considerando que la mayor parte del tiempo los habitantes de esta obra, la pasan conectados o más bien sumergidos en OASIS, casi todos sus tratos con otras personas ocurren de manera virtual, de modo que sus tratos  (incluso los de carácter íntimo) carecen del contacto directo y físico.  De hecho, el mismo protagonista que sin duda llega a caer bastante bien al lector promedio, solo después de años llega a tener amigos y estos al final son solo cuatro…a los que ni siquiera conoce en persona (al menos hasta antes de llegar al potente clímax).  A través de esta situación podemos hallar una gran soledad en la vida de nuestro héroe, al menos al principio de la narración, la que incluso se evidencia en sus pocos amigos.  La opción, tal como se ve acá, de sociabilizar solo a través del ciberespacio, no es ajena a lo que vemos hoy en día, ya que en especial muchos jóvenes prefieren estos ambientes artificiales en vez de la vida real (gastando horas y horas en juegos online y preocupados de las llamadas redes sociales, en vez de la verdadera confraternidad).  Al respecto llama mucho la atención el caso de uno de los personajes del libro, quien se niega profundamente a conocer cara a cara a quien consideraba su hermano, siendo que además por estar tan sumido en este mundo virtual, ha descuidado por completo su propia salud (¿Les parece conocido este caso?).
     Pese a estar ambientado en el futuro, si bien cercano, el libro una vez más viene a ser un claro ejemplo de nuestra sociedad y con respecto a cómo la tecnología (en especial todo lo que concierne a la computación y, por supuesto, Internet) se ha transformado no solo en un lujo, sino que en una necesidad de primer orden; de hecho, tal como queda demostrado en el texto, resulta casi imposible vivir o sobrevivir en una sociedad como la descrita en sus páginas sin tener acceso a ello.  Por lo tanto queda en evidencia que los recursos tecnológicos son importantes en nuestras vidas, ya sea para facilitarlas, como para contribuir a nuestro bienestar y felicidad; no obstante no se puede olvidar que el libro deja claro el abuso de estos medios, que pueden ser utilizados sin dudas como mero escapismo o de manera tal que con ello se cometen actos reprobables contra otros.

     “Finalmente llegué al estadio final, donde una máquina me anilló el tobillo con una banda metálica acolchada, un poco por encima de la articulación. Según la peliculita explicativa, gracias a él mi posición espacial quedaba monitorizada en todo momento, además de que autorizaba o denegaba mi acceso a las distintas áreas del complejo de oficinas de IOI. Si intentaba escapar, quitarme la anilla o crear problemas de cualquier clase, el mecanismo estaba diseñado para proporcionar descargas eléctricas paralizantes. Y, si era necesario, también podía administrar una dosis elevada de tranquilizante que llegaba directamente al torrente sanguíneo”.

     Luego nos encontramos con el tema de la fama, muy ligado al papel que cumplen las redes sociales en la sociedad, haciendo que individuos realmente talentosos o solo por puro marketing y/o su exhibicionismo (y el morbo del público), se conviertan en el foco de  atención de la gente.   Esto lo encontramos en al menos cuatro de los personajes del libro, quienes en este caso vienen a ser figuras públicas positivas, ya que han sido encumbradas entre el resto gracias a su destacado intelecto.  De igual manera, es posible reconocer cómo el alcance de esta fama marca a quienes han accedido a ella, cambiando sus vidas para bien o para mal, si bien en el caso del protagonista destaca cómo este logra sacar provecho de la oportunidad que le da todo ello.
     Teniendo en cuenta todo el cúmulo de tributos directos de esta novela, a esos cientos de personajes e historias que para muchos de nosotros resultan caros a la vida de cada uno, más los varios momentos llenos de adrenalina y sorpresas, el final tenía que ser apoteósico… ¡Y vaya que lo logra su autor! Pues cuando pensábamos que ya lo habíamos “leído” todo, el escritor nos regala con unas batallas virtuales, que a más de uno seguramente lo deja con la boca abierta.  Frente a todo esto, es comprensible preguntarse qué tan fiel podría ser una megaproducción hollywoodense basada en esta obra, tal como hace años se nos viene prometiendo, pues para ser sinceros difícil que puedan conseguir todos los derechos de los personajes y marcas registradas que aquí aparecen (sinceramente, tendrían que hacer una coproducción entre gringos y japoneses, para conseguir algo más o menos respetuoso con toda esta tormenta nerd).   Tras el desenlace, Cline nos regala un precioso, sencillo y emotivo momento que más encima ocurre en el mundo real, el que cierra con broche de oro su opera prima.

      “El robot de Sorrento dio varios pasos atrás, torpemente. Sus ojos volvían a brillar.
       Yo me agaché un poco, adoptando una postura ofensiva, y me fijé en que en una esquina de mi visualizador había aparecido un marcador que acababa de iniciar una cuenta atrás desde los tres minutos:
       2:59, 2:58, 2:57…
       Bajo ese contador aparecía un menú en el que, en japonés, se enumeraban los distintos ataques de energía de Ultraman. Sin dudarlo escogí el Rayo Specium y levanté mucho los brazos frente a mí, uno en posición horizontal y el otro en posición vertical, formando una cruz. Un rayo de energía blanca, intermitente, salió disparado de mis antebrazos e impactó en el pecho de Mechagodzilla, empujándolo hacia atrás. Perdido el equilibrio, Sorrento, sin control, tropezó con sus descomunales pies. Su robot cayó al suelo y aterrizó de lado.
       Los miles de avatares que observaban desde el caótico campo de batalla, a nuestro alrededor, estallaron en vítores”.

      Y ahora a conocer algo de los interesantes personajes de este texto, que la verdad no son tantos como lo que se esperaría de una obra de este tipo, pues la mayor parte del peso dramático cae en el protagonista y al respecto debemos recordar que todo el argumento es apreciado solo desde el punto de vista de este (de modo que solo llegamos a saber a los demás, a través de su propia sesgada percepción y más si recordamos que solo al final logra a conocer a los demás en persona).
     Parzival: El personaje principal elige a propósito su nombre de un famoso caballero de la leyenda artúrica, con lo que se resaltan sus cualidades positivas.  Cabe destacar que como el héroe de la saga medieval, parte su cruzada a muy temprana edad, siendo aún un adolescente.  Su nombre real es Wade Watts, con lo cual el autor destaca una vez más el carácter virtuoso suyo, dándole un nombre y un apellido que comienzan con la misma letra y/o sonido, tal cual algunos de los más destacados superhéroes del cómic (Peter Parker, Spiderman; Clark Kent, Superman; Bruce Banner, Hulk; etc.).   Sus rasgos heroicos más acentuados y que responden al de muchos de los antecedentes clásicos de este tipo, vienen a ser su gran inteligencia y astucia, a los que se le agrega un espíritu osado, que incluso lo lleva a perpetrar un inesperado plan para desbaratar los planes de los villanos, en las mismas puertas de su guarida.  Sobresale también en él su espíritu de superación (la famosa capacidad de resiliencia, que hoy en día está tan en boga), que lo hace salir del hoyo en el que nació y el que se suponía estaba de por vida obligado a soportar.  De igual manera valiosa es su constancia en todo, en especial en lo que concierne a cómo logra ganarse por fin el corazón de quien ama.
       Art3mis: El segundo personaje más relevante dentro del argumento de Ready Player One, corresponde a uno de las dos únicas féminas de peso dentro de este libro.  Asimismo viene a ser el objeto amoroso de Parzival, al punto de que durante un tiempo este prácticamente se olvidó de su búsqueda del “Huevo de Pascua”,  en su afán por estar con ella.  Tal como el resto de los protagonistas y secundarios, es alguien en extremo inteligente.  Independiente y con mucho más resquemores que su enamorado, es famosa en el mundo real y el virtual por su labor como bloguera.  En un principio su supuesta actitud ingrata con Parzival, la hace ser odiosa (al menos para mí, je), no obstante tras la victoria conseguida, es posible comprender el verdadero motivo de su alejamiento del protagonista (razón demás para verla como alguien centrado y con las cosas claras, algo complicado a la hora de llevarlo a cabo de manera integral).
      

          Hache: El primer amigo que tuvo Parzival, es también su mejor amigo y hasta cierto punto la persona más sociable dentro de los personajes de su edad que aquí aparecen.  Cerca del clímax, este revela un dato muy importante acerca de su verdadera identidad.
        Daito y Shoto: Ambos japoneses y supuestamente hermanos, vienen a ser el gran homenaje de Ernest Cline a la cultura japonesa, más allá de todas las referencias a sus películas, series y cómics;  lo anterior, porque tal como queda consignado en estos dos, poseen los principios del honor y la ritualidad tan caros a este pueblo.  El primero de ellos es un sujeto retraído, complejo, mientras que el otro viene a ser lejos mucho más amistoso.
        James Halliday: El genio creador de OASIS,fue en vida un individuo con varios problemas para sociabilizar con los demás, de ahí a que hubiese creado este mundo virtual.  Pese a su personalidad errática, fue un visionario y un verdadero filántropo a su manera, lo que bien se puedo observar en sus intenciones de entregar su invención al uso de todo el mundo. Con toda la celebridad que vino a ser, destaca su avatar llamado Anorak, a través del cual  se permitió en vida (e incluso después de muerto) ser el “showman” que de otra manera habría sido imposible.  Anorak viste como un mago, una clara alusión a personajes arquetípicos como Gandalf de El Señor de los Anillos y Dumbledore de las novelas de Harry Potter; un maestro para muchos y alguien a quien admirar, como también querer; así como a un representante del bien y del orden, en el mundo devastado que viene a ser en realidad el del libro.
        Ogden Morrow: Conocido en OASIS como Og, fue el mejor amigo de Halliday, a quien conoció cuando ambos eran adolescentes y estaban llenos de ganas de hacer cosas nuevas, como también de divertirse.  Juntos fundaron la importante empresa de Gregarious Simulation Systems, dedicada a los videojuegos, pero con el tiempo se distanciaron por graves razones, si bien como queda demostrado en el transcurso de la historia, la amistad de ambos perduró pese a sus rencillas.  De personalidad y aspecto por completo diferentes a James, es un hombre alegre, bonachón y mucho más rechoncho que el delgado Halliday.  En la novela cumple el papel de albacea del legado de su compañero, además de protector de los personajes arriba mencionados.
       Nolan Sorrento: El gran villano de esta historia, es el jefe y/o cabecilla de la detestable corporación de IOI, si bien es un empleado más de esta.  Manipulador como él solo, deja demostrado en sus acciones su megalomanía, ya que le gusta figurar por sobre quienes están bajo él; por otro lado, presenta un desinterés o incapacidad total para tener lazos afectivos con sus semejantes, a quiénes siempre trata de manera despreciativa. 
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Espectacular arte gráfico basado en esta novela.

Superando todas las expectativas (segunda parte)

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Los OVAS.

     Fueron hechos exclusivamente como bonus a las ediciones en blu-ray de la serie, una vez que esta terminó, siendo en total cuatro y apareciendo a razón de uno por disco (en Japón tienen la “mala costumbre” de editar en muchas ocasiones solo dos capítulos por disco, de modo que ese era el enganche para justificar tal gasto de dinero).  No obstante estas cuatro animaciones originales, centradas cada una de ellas en personajes diferentes de FMAB, aparecieron en años distintos, ya que las dos primeras son de 2009 y las otras dos de 2010.   Debe saberse que mientras las dos primeras historias transcurren entre el principio, más o menos, de los eventos de la serie, las otras dos se encuentran ambientadas muchos años antes de que comience la aventura de los hermanos Elric, de modo que son nada menos que precuelas.  Su duración no alcanza a llegar a los veinte minutos en el caso de la más extensa (en el caso del último cortometraje) y se dividen entre dos argumentos con carácter claramente dramático y dos en tono de comedia (en especial el OVA número tres).  La música que aparece en estas producciones es la misma del programa, es decir, forman parte de los preciosos acordes compuestos por Senju Akira.
     El OVA número uno se titula en español El Alquimista Ciego y es una de las dos hechas con un tono por completo serio.  Trata acerca de un viaje que hacen durante su misión Edward y Alphonse a una mansión, tras enterarse de que un alquimista civil ha logrado hacer supuestamente una transmutación humana perfecta; así que al parecer no ha tenido que pagar el alto costo que implica la ley de equivalencia, tal como a ellos les tocó cuando niños.  Por lo tanto puede ser que en este caso, ambos puedan llegar a saber cómo poder revertir lo que ha pasado con sus propios cuerpos. Pues al llegar a este sitio aislado se enteran de la verdad y esta resulta ser no muy amena que digamos.  El desenlace sin dudas resulta bastante trágico y emotivo.
      En un tono mucho más ligero y teniendo como protagonistas a las preciosas Winry, la mejor amiga de los hermanos Elric, y la teniente Hawkeye, recibe el título de Gente Sencilla.  Por un lado se cuenta de lo que hacen Edward y Alphonse para contentar a la muchacha, tras hacerla pasar sus típicos disgustos y por otro, sobre las razones de Riza para llevar el corte de su cabello largo.  Sin dudas viene a ser el menos logrado de estos miniepisodios, en parte debido al poco atractivo de su guión y quizás con mayor razón, luego de venir después de esa pequeña joyita que fue el primer OVA.
      Historia de un Maestro puede tomarse en cuenta con el más divertido de los cuatro, en cuanto a lo gracioso de su trama.  El maestro al que hace referencia su nombre, corresponde nada menos que a Izumi Curtis, quien le enseñó buena parte de la alquimia a los hermanos Elric y que luego bastante relevancia tuvo durante los eventos que correspondieron a los vistos en la serie.  Pues acá vemos cómo la decidida mujer en su juventud, siempre tan voluntariosa, llega nada menos que a las frías tierras del mismo fuerte en el que conocimos a Olivier Armstrong y a Bucaneer, para solicitar a un viejo maestro que la acepte de discípula suya; pues tal viaje y petición dan pie a una serie de cómicos enredos.
        A gusto personal, Otro Hombre en el Campo de Batalla viene a ser lejos el mejor de estos cuatro OVAS, siendo una muy sentida historia que tiene como protagonistas a unos jóvenes Roy Mustang y Maes Hugues cuando aún eran unos soldados rasos en el ejército.  Transcurrida antes de los desastres de la matanza de Ishval, muestra la singular amistad de estos dos héroes con un compañero de filas ishvalano y luego en un salto en el tiempo, acerca de su triste reencuentro durante la masacre respectiva de esta etnia, por parte de la misma milicia de Amestris a la que ellos servían.  Por lo tanto este triste OVA, nos permite entender mejor el posterior desencanto con la política de su país de Roy y su deseo de mejorar las cosas para todo el mundo.


La película.

     Bajo el nombre de Full Metal Alchemist: La Estrella Sagrada de Milos, fue estrenada en Japón el 2 de julio de 2011.  Se trata de un largometraje cuyos acontecimientos o bien transcurren en un punto determinado de la serie, mucho antes de que todo en ella se complique con la amenaza de los homúnculos o que más bien viene a ser una historia alternativa, teniendo a algunos de sus más destacados personajes.  Es así que en ella aparecen además de Edward y Alphonse Elric, los también carismáticos Roy Mustang, Winry Rockbell y la oficial Hawkeye; el resto de los protagonistas de esta saga son por completo obviados, si bien son introducidos varios personajes nuevos que en su trama poseen gran relevancia, debido justamente a que el guión transcurre en un país vecino y todos estos en su mayoría provienen de dicho lugar.
      La trama comienza con otra tragedia política, que bien recuerda a los trágicos sucesos de Ishval, mostrándonos unas vez más cómo el mundo en el que viven nuestros personajes es un sitio lleno de naciones en conflicto entre sí.  Con  tanta crudeza como en el programa, vemos a una familia de alquimistas, padre, madre y sus dos hijos pequeños que escapan  apenas de un conflicto armado; luego la historia avanza unos años en el futuro, para que conozcamos qué ha sido de estos sobrevivientes, quienes ahora deben pasar otra dura prueba y en la cual al parecer solo la chica logra salir indemne.  Tiempo después de una prisión de Amestris, un reo usando alquimia escapa y se les da la misión a los hermanos Elric de atraparlo.  Es cuando el destino de todos estos se une en el pueblo oprimido de Milos, donde salen a la luz varios secretos de interés: un complot para crear una Piedra Filosofal, la corrupción de unos cuantos funcionarios públicos, un reencuentro entre hermanos y la lucha empecinada de una cultura oprimida por conseguir su independencia (entre otros interesantes temas y líneas argumentales).
      En lo que concierne al argumente de este filme animado, resulta interesante como en contraste a la saga sobre los Elric, nos encontramos con otros dos hermanos, Julia y Ashley Crichton, cuyas existencias poseen varios elementos en paralelo a sus contrapartidas: son hijos de alquimistas, desde muy pequeños conocieron la desgracia, existe entre ambos hermanos un fuerte lazo afectivo que los hace protegerse entre sí y además se encuentran en medio de un conflicto armado al cual no son indiferentes, entre otros aspectos que de seguro se me escapan.  Todo esto hace que por supuesto al menos con Julia, Edward y Alphonse se sientan más que identificados.
     Por otro lado, la trama tiene varios giros que dejan constancia de que nada es lo que parece, de modo que las cosas no son blanco y negro, sino que hay matices a lo que debemos aprender a reconocer para no caer en prejuicios y otros errores.  De este modo los aparentes terroristas que se hacen llamar Murciélagos Negros,en realidad no son malvados y tienen una verdadera razón para justificar sus acciones; por igual la aparente justicia de las autoridades y sus instituciones no siempre es de fiar, así como no todos los personajes que aquí aparecen son lo que dicen ser (héroes y villanos solo mucho después quedan claros en su  verdadero rol).
    Un detalle llamativo para el público de habla hispana, viene a ser que buena parte de los habitantes de Milos posee nombres “españoles”, pues además de Julia, nos encontramos con una Miranda, un Gonzales, un Pedro, un Raul, etc.  Ello es un ejemplo más del atractivo para los japoneses, que posee el mundo hispano y las culturas que les parecen exóticas.
    Pese a lo que nos tenía acostumbrados FMAB, aquí no hay espacio para el humor y en general el guión (que resulta ser por completo original, ya que no pertenece al manga) viene a ser bastante grave, si bien mantiene los rasgos épicos y heroicos de la serie y el cómic.  En lo que concierne a esta historia, destaca además la existencia de toda una ciudad subterránea deshabitada, la cual tiene un papel clave dentro de los planes de los villanos… ¡Pues esta idea corresponde  a algo sacado del primer anime de FMA! Ya que en dicha versión, casi al final de todo, aparece un lugar con estas características.
    En lo que concierne al aspecto técnico, pues este es soberbio y destacan los preciosos diseños, en especial en lo que concierne a la ciudad de Milos: una inmensa construcción circular con torres al estilo de Gaudí y que de seguro está inspirada en dibujos medievales y renacentistas.
    Su música no fue realizada por el mismo compositor de la serie, Senju Akira, puesto que en este caso tal labor le correspondió al igual destacado músico Taro Iwashiro y cuyo estilo si bien claramente resulta bastante distinto al de su predecesor, sin dudas logró ayudar a crear la atmósfera sonora adecuada para esta cinta.  Siguiendo con el aspecto musical de la película, el ending estuvo a cargo del famoso grupo de rock pop L'Arc-en-Ciel, quienes contribuyeron con un tema para la primera serie basada en el manga.  Por otro lado, el personaje de Julia en Japón fue interpretado por nada menos que Maya Sakamoto, famosa cantante nipona de voz angelical y a quien habría sido un gusto escuchar en alguna otra canción hecha para esta obra.

Actualizando otro clásico del cómic marvelita: Luke Cage.

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     La década de los setenta en Estados Unidos, vio cómo la comunidad negra rápidamente iba tomando su lugar como importante miembro de su sociedad, al aparecer una serie de producciones cinematográficas y televisivas con actores y protagonistas afroamericanos.  Si bien desde los sesenta esta etnia por fin pudo conseguir plenos derechos como ciudadanos de tal país (lo que demoró más de un siglo en concretarse tras ser abolida la esclavitud), en el trascurso del siglo XX eran los medios de comunicación masivos (cine y televisión), la herramienta adecuada para hacerse oír con gran impacto entre la mayoría blanca de tal nación.  Es así que a principios de tal década, nació el llamado Blaxplotation, correspondiente en especial a filmes con estas características, que se suponía estaban dirigidos solo al público afroamericano, que deseaba sentirse identificado con protagonistas de su pueblo y que además pudieran reflejar su cultura, como también su lenguaje, de una manera más realista de lo que pasaba con el habitual cine “caucásico”.  Cabe mencionarse que tales obras causaron tal impacto entre el público y la sociedad en general, que al final a casi todo el mundo les gusto (sin importar raza, color e idioma).  Ante algo así, los genios de Marvel Cómics (¿Alguien dijo Stan Lee entre ellos?) quisieron sumarse a esta moda y a la vez revolución mediática, por lo que decidieron crear un superhéroe afroamericano, que respondiera a este modelo que tan bien estaba triunfando en las salas de cine.
     Y así fue como nació Luke Cage para la historieta, gracias a la genial dupla de Archie Goodwin en el guión y John Romita Padre en el dibujo (debo confesar que lejos prefiero a este en vez de a su hijo, el cual creo sinceramente está sobrevalorado y que posee un trazo muchas veces irregular y hasta feo).   Para darle aún mayor realce a tal creación, el personaje de inmediato tuvo su propia revista, titulada Luke Cage: Hero for Hire (o sea en español: Héroe de Alquiler).  Pues con tantos años a cuestas en las viñetas, por supuesto que su carrera ha tenido varios momentos de gloria e interesantes para el lector, como por ejemplo su gran amistad y alianza con Puño de Hierro (maestro de las artes marciales esotéricas), su reemplazo de nada menos que de la Mole para los 4 Fantásticosdurante un periodo, su matrimonio con la ex superheroína Jessica Jones y su integración a los Nuevos Vengadores, entre otros episodios destacados en su cronología.
     Sus poderes surgieron a partir de experimento en el cual participó de manera voluntaria, no obstante sus efectos que le concedieron una enorme fuerza, resistencia, invulnerabilidad y un factor de curación sorprendente, fueron más bien debido a un intento de matarlo mientras se encontraba aún sometido a tal investigación.
     Resulta destacable que desde su debut, Luke Cage fue un superhéroe que actuó sin usar máscara alguna, si bien no se hizo conocido usando su verdadero nombre (fue bautizado como Carl Lucas, pero tuvo sus razones de peso para cambiárselo).  En parte tal decisión de mostrar desde el principio su rostro, bien puede atender al deseo de sus creadores de resaltar su identidad como afroamericano, ya que de lo contrario, tras esconderse bajo una máscara ello no podría ser posible.  Por otro lado, su traje de aquellos primeros años, era bastante parecido al del hombre común en contraposición al de sus colegas; no obstante sí puede llamar la atención que esta indumentaria que usó por años, llevaba una gruesa cadena ceñida a la cintura y una especie de brazaletes (como los que usa Wonder Woman), algo que sin dudas puede ser considerado como una alusión a la opresión que sufrieron sus antepasados y que ahora él mismo estaría usando dichos símbolos como alguien libre.
     Pese a sus casi cincuenta años de carrera superheroica, solo desde esta década ha sido considerado para la pantalla chica (que de cine, nada).   Es así que lo hemos podido ver en producciones animadas como Los Vengadores: Los Héroes más Poderosos del Planeta y Escuadrón de Superhéroes, donde intervino como personaje invitado.  No obstante ha sido en la exitosa Ultimate Spiderman (que ya va en su cuarta temporada), que ha tenido mayor relevancia como secundario dentro de esta serie animada de corte juvenil, donde forma parte del equipo de superhéroes adolescentes liderados por nuestro “Amistoso Vecino”, también menor de edad en esta versión.
     A finales del año pasado se estrenó la serie de Netflix Jessica Jones, una de las franquicias Marvel adquiridas por esta empresa y que nos mostró una muy particular mirada a los personajes marvelitas, en un tono adulto, oscuro, dramático y serio como nunca antes se había visto en este tipo de producciones.  Pues en este título estuvo como protagonista nada menos que Luke Cage, quien desde el principio logró acaparar la atención del público, gracias a un sólido guión y al trabajo de Mike Colter, el actor encargado de interpretarlo y el cual sin duda logró convencer con ello.  De este modo quien también ha sido llamado como Power Man en los cómics, fue introducido en el llamado Universo Cinemático Marvelita (correspondiente a la mayoría de las películas y programas de imagen real basados en sus revistas), como una ante sala a su propio show, que tan solo hace menos de un mes fue estrenado con éxito.
      Tal como era de suponerse, titulada como Luke Cage,la serie sobre este personaje trata acerca de lo que pasó con este, una vez que lo vimos despedirse de Jessica Jones en el transcurso de este otro programa.  Es así que desde su primer capítulo, lo vemos instalado nada menos que en el ya mítico barrio de Harlem, lugar famoso de Nueva York, en USA;  pues desde principios del siglo pasado, encontramos una serie de historias y personajes (entre reales y ficticios) de raza negra, que lo han convertido en el barrio afroamericano gringo por excelencia; de igual modo no se puede obviar sus antecedentes como zona de gánsteres, violencia y pobreza.  Pues a este lugar llega “escapando” de su pasado y responsabilidades el poderoso Luke Cage, con la intención de llevar una vida lo más alejada posible de la atención pública…Hasta que su destino lo alcanza y no le queda otra que asumir su papel en el mundo.
     En lo que viene a ser el proceso de redención de Luke, un papel destacado lo viene a tomar el querible “Pops”, un mafioso reformado que tiene una barbería y se preocupa de ser un faro de esperanza en su vecindad; es así como para nuestro (super) héroe en ascenso, se transforma primero en su conciencia y luego en su inspiración, dándole con su ejemplo el impulso necesario para que este lleve a mayor su empresa de “limpiar” Harlem.
      Es cuando nos encontramos con la presencia de los villanos de esta historia, los que tal como el Kingpin de otra serie de Netflix sobre Marvel, Daredevil, son presentados como sujetos que aún en sus fechorías y actos deplorables, mantienen una humanidad que impide demonizarlos (ni siquiera con el peor de todos ellos, Willys Striker).  En la serie aparecen varios matones de poca monta, que trabajan para los cuatro grandes “malos” del programa, no obstante estos no tienen mayor peso dramático.  No obstante es toda esta maldad, que mantiene en perpetuo estado de criminalidad la orgullosa población de Harlem, arriesgando la inocencia de sus niños y jóvenes, corrompiéndolos y poniéndolos en peligro, lo que termina por despertar en Luke Cage al campeón que lleva dentro.
     Dentro de este cuarteto de la ilegalidad, primero nos encontramos con Cornell “Boca de Algodón” Stokes, el dueño del local de eventos más importante de todo Harlem y quien es uno de los mayores jefes de bandas del lugar.  Pese a su violencia apenas contenida, posee una sensibilidad que lo destaca entre el resto de los malhechores y que tras conocer mejor su pasado,  nos da claves acerca de cómo las buenas o malas influencias pueden marcarnos para siempre.
     Luego está la concejala Mariah Dillard (interpretada formidablemente por una siempre potente Alfre Woodard, una de las dos actrices de “renombre” que intervienen en este programa) y quien lejos representa el poder de la corrupción, bajo una supuesta imagen engañosa de intachabilidad (una vez más en la figura de un político).  Dueña de una lengua de oro, acostumbra envolver a todos en sus triquiñuelas, entre justos y culpables, dejando claro luego ser la más peligrosa de todo este cuarteto, debido a lo maquiavélico de su mente y que la convierte en el ser más rastrero de todos; y sin embargo esta mujer que es nada menos que prima de Stokes, también es una víctima más de las debilidades del corazón humano.
     Trabajando junto a estos dos se encuentra Shades, un sujeto misterioso, de origen latino,  y que posee cierta supremacía entre los dos de arriba, quienes le temen porque este otro representa al capo más violento de todo Harlem: Diammondback, luego conocido como Willys Striker.  Pues si Shades tiene cierta relación con el pasado de “Power Man”, este otro se encuentra tan profundamente ligado al vigilante de Harlem, que ambos llegan a convertirse en dos caras de la misma moneda; de este modo bien se puede afirmar que Stryker, viene a ser sin dudas la némesis de Luke Cage por excelencia en esta serie.
    
     Tras revisar a los bellacos de esta historia, es hora de detenerse en las tres grandes aliadas que llega a tener Luke, mujeres esenciales para que este pueda conseguir su redención.  Por lo tanto vemos que al ser de sexo femenino, las otras tres personas que ayudan al justiciero a realizar su labor, nos encontramos con una representación actualizada de la “mujer ángel”, la salvadora del protagonista imperfecto y que lo mueve a ser mejor persona.  En su pasado se encuentra la preciosa psiquiatra Reva Connors, la esposa de este y cuyo triste final pudimos conocer en Jessica Jones.  Es así que en esta ocasión se nos revelan las especiales circunstancias en que ambos se conocieron.
     Luego nos encontramos con una agente de policía, quien establece con Cage una muy compleja relación y que solo luego de varios entuertos entre ambos, logra salir bien.  Su nombre: Misty Knigth.  Pues esta en su papel de miembro del orden institucionalizado, que como el mismo Luke solo quiere lo mejor para su gente, encarna lo mejor de la justicia dentro de la ley y que pese a todos los obstáculos con los que se enfrenta para lograr su misión, entra en conflictos con el tipo de justicia que viene a representar el superhéroe (una que no requiere de burocracia, ni protocolos, que es directa y más efectiva, si bien tampoco abusiva como bien puede hallarse entre algunos de los compañeros de Misty).
     Dentro de este trío de damas representativas del bien, que en todo caso son personas comunes y corrientes (o sea, sin poderes algunos), se encuentra la ya conocida por quienes seguimos las series de Netflix sobre Marvel, enfermera Claire Temple.  Con gran participación en ambas temporadas de Daredevil y en Jessica Jones, en Luke Cage se luce como nunca, siendo que socorre al superhéroe de turno tras sus numerosas heridas de “guerra”, así como convirtiéndose en la principal compañera de Luke en esta etapa de su vida.  Destacable viene a ser que como latina (o más bien mestiza), nos enteramos de que Claire es autóctona de Harlem, lugar al que llega tras su último periodo en Hell`s Kitchen apoyando a Matt Murdock.
      Esta serie rescata varios elementos de los cómics más clásicos de Luke Cage, empezando por sus orígenes, su pasado carcelario y lo que lo llevó a convertirse en el hombre que luego llegó a ser.   De igual modo personajes que aquí aparecen como Misty Knigth y Willys Stryker, forman parte de algunas de sus historias más importantes, si bien esta adaptación televisiva realiza varios cambios importantes con respecto a muchos sucesos de las viñetas y a los antecedentes de estos tres.  Teniendo en cuenta el enfoque realista de las producciones Netflix acerca de estas historietas y que también responde a un presupuesto que no puede sobrepasarse en la espectacularidad propia de las historietas, el argumento de la serie ha optado por una historia más enfocada en los temas urbanos y sociales (mafias, racismo, delincuencia juvenil, corrupción política), que en lo “superheroico”. Dentro de esta decisión de alejarse de las convenciones del género, se puede mencionar que tras su escapada de prisión, Luke Cage es visto usando un traje bastante parecido al de sus primeros cómics y justo cuando uno pensaba que por fin saldría (al menos durante un tiempo) con tal atuendo, tras mirarse en un espejo dice “¡Me veo ridículo!”. Es así que Luke Cage se transforma en un justiciero del pueblo, en uno más de Harlem, quien maneja los códigos de su gente y los representa.
     Existe un transfondo religioso bastante interesante dentro de la trama de este programa.  En primer lugar nos enteramos acerca del origen del nombre original de Luke Cage, Carl Lukas, relacionado en ambos casos con el evangelista Lucas (siendo que además es hijo de un pastor evangélico).  Luego nos encontramos con el mito de Caín y Abel, los hermanos del Génesis, representando en uno de los villanos y el propio Luke, destacando los temas del pecado y la envidia como vehículo de las pasiones humanas.
     Teniendo en cuenta el contexto en el que apareció el cómic de este superhéroe, la serie está hecha en un formato que bien recuerda a las viejas producciones del blaxsplotation: abundancia de personajes negros y un estilo musical muy al estilo de esa época (incluyendo el tema principal que aparece en los créditos); dentro de lo mismo, en varios momentos aparecen cantantes y grupos de música, interpretando canciones en varios estilos ligados a la tradición artística negra.
     Luego del potente clímax que se extiende bastante en el emotivo último capítulo de la temporada, el destino de Luke Cage nos deja con las ganas suficientes de saber qué pasará con él a futuro, pudiendo responder a esta interrogante recién el año que viene en (el mejor de los casos con una segunda temporada) en la ya anunciada Los Defensores y que unirá a Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage y Puño de Hierro (este último, a estrenar su show en los próximos meses).
      Y antes de terminar… ¿Quién es capaz de reconocer el curioso cameo de Stan Lee en la esta serie?

La Mujer Maravilla de George Pérez (tercera parte)

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    El número 15 de la ya no tan nueva colección de la Mujer Maravilla (pues ya lleva más de dos años desde su reinicio) introduce a una muy especial rival para nuestra amazona favorita: Cisne Blanco.  De aspecto angelical y con un grito mortal que destruye todo con las ondas de choque que produce, al punto de que puede derribar a la mismísima Diana, en realidad no se trata de una villana, sino que de una mujer sometida a los deseos egoístas de su supuesto amante.  Con un pasado trágico que apenas llega a perfilarse en este primer encuentro y la presencia del amor salvador de una amiga de infancia, que gran importancia tendrá en su posterior redención (lo que ocurrirá muchos números después de su debut), Cisne Blanco antes de encontrar su verdadero lugar en el mundo, se convierte en la nueva contrincante de peso para la superheroína.  Al respecto, cabe mencionar la naturaleza de esta hermosa y poderosa mujer, la primera de quienes se enfrentan a la protagonista en su propia revista, que no proviene del mundo sobrenatural; de este modo nos encontramos con la ya clásica idea del uso despiadado de la ciencia, algo habitual en las historias enmarcadas dentro de la ciencia ficción y a la que pertenece la alada damisela.
      Luego de los desastrosos eventos de Leyendas, que puso por primera vez a los superhéroes de DC en la mira del maligno Darkseid dentro de esta continuidad Post Crisis, Wonder Woman tuvo una aventura junto a Superman en una de las revistas de este, en la cual el dictador de Apokolips causó grandes estragos nada menos que en el Olimpo.  Este trabajo en conjunto entre ambos importantes miembros del Multiverso deceísta, puso en el tapete más que nunca el romance que casi hubo entre ambos seres poderosos; por otro lado, mientras la batalla contra el Nuevo Dios se realizó, los olímpicos se dieron cuenta de que el tirano tenía supremacía sobre ellos, quien destruyó su hogar.  Es entonces que volviendo a la revista de la amazona, una vez derrotado el invasor, llegamos a enterarnos de una importante y drástica decisión por parte de las deidades: abandonar lo que fuera su hogar por eras, para buscar otro, el que más encima estaría en otro plano de la existencia (algo así como una dimensión distinta).  Pues esta emigración por supuesto que provoca una crisis entre las amazonas, los únicos creyentes que les quedan, puesto que mientras no se reestablezcan por completo sus dioses en su nuevo destino, como nunca antes en su vida estarán alejadas de su presencia.
      Es entonces cuando aparece la verdadera gran villana de Wondy, en lo que viene a ser su versión de George Pérez: la maléfica bruja Circe, otro personaje sacado de la mitología griega y que data de las primeras aventuras de la guerrera, pero que a través de la mirada de Pérez cobró una relevancia primordial como el mayor poder maléfico al que se ha enfrentaría una y otra vez Diana.  El primer enfrentamiento entre ambas es memorable, demostrándose que lejos la hechicera, quien acostumbra a tener consigo una serie de monstruos mitad animales y mitad seres humanos, al menos en este duelo inicial tiene todas las de ganar… Esta entretenidísima saga nos permite además conocer más acerca  los antecedentes familiares de la cordial Julia Kapatelis; pues todo esto ocurre nada  menos que en tierras griegas, cuna de la profesora amiga de la princesa, lo que acentúa el tono mitológico de la reaparición de Circe.   Como la bruja es especialista en crear bestias, una vez más el artista se da el gusto de diseñar algunas formidables criaturas, tal como ya lo hizo en la anterior miniserie El Desafío de los Dioses.
     Tras apenas salir viva, dejando claro que a esta Mujer Maravilla todavía es una “principiante” en esta carrera suya como paladín de la justicia, viene un único número (el 20) y que en solo 24 páginas cuenta una de las historias más emotivas de toda esta etapa del personaje.  Pues uno de los secundarios ha muerto en circunstancias sospechosas y le queda a un agente de policía hacer la investigación de rigor, en la que por supuesto se encuentra involucrada la princesa de Themyscira.  Es así como este episodio se encuentra contado desde el punto de vista del detective, lo que permite además identificar el impacto que tiene para los seres humanos comunes y corrientes, la presencia de alguien como Diana.  Uno de los detalles más hermosos de parte de George Pérez y que surgen a partir de esta muerte, es que la figura del personaje fallecido continua presente largo tiempo después dentro de las viñetas de la amazona, demostrándonos que los seres queridos nunca nos dejan por completo.
     Volviendo al tema de la migración de los dioses olímpicos hacia otro lugar, las amazonas toman al respecto un papel decisivo para que estos puedan conseguir su objetivo.  Con ello podemos darnos cuenta de lo importante que es la fe religiosa dentro de las revistas de Wonder Woman, puesto que sí las deidades le piden ayuda a seres supuestamente inferiores que ellos, es porque solo si existen creyentes, es que una religión permanece y se refuerza (¿Cuántos dioses olvidados y religiones muertas podemos contar a lo largo de la historia de la humanidad?).   Interesante resulta ser que tanto dioses como creyentes se necesitan para darle un sentido a sus vidas, algo que al menos Pérez trabaja en varios aspectos de su trabajo dentro de esta serie.
      Tras ayudar a sus divinidades, las amazonas se encuentran como pueblo frente a otra gran prueba y que tiene que ver con el impacto que ha tenido en sus largas vidas, el contacto con el mundo patriarcal; de este modo comienza a gestionarse la apertura de las fronteras de su isla, para entrar en comunicación con el resto del mundo, siguiendo el ejemplo de su princesa.  Pues el autor poco a poco, con miniseries entre medio, va desarrollando este puente que se realiza entre ambas sociedades y lo que da al lector varios momentos gloriosos.  El primer de ellos corresponde al Anual Nº 1, el que cuenta con varias pequeñas historias que se entregan cuando es realizada la primera visita “oficial” de dos extranjeros a Themyscira.  Pues quienes visitan tan paradisiaco lugar, son dos mujeres y vienen a ser nada menos que las dos mejores amigas mortales de Diana, Julia y su hija Vanessa.  No obstante el Anual se aleja de los típicos cómics que corresponden a estos especiales, por lo general con historias llenas de acción y donde el protagonista de la revista se enfrenta a un poderoso enemigo…Pues esto no es así en la presente ocasión, ya que está articulado en base en pequeños episodios autoconclusivos de corte intimista y a través de los cuales llegamos a conocer más sobre el pasado de Diana y su gente, con lo cual es posible humanizar aún más a estos adorables personajes; al respecto destaca el capítulo sobre el verdadero motivo de la estrecha relación de Julia con las amazonas.  Este Anual fue dibujado por varias estrellas consagradas, tales como Brian Bolland (quien luego se dedicaría a realizar algunas de las mejores portadas para los cómics de Wondy), Arthur Adams y Curt Swan.


      Desde el comienzo del reinicio ochentero de Wonder Woman, el dios Hermes ha tenido un papel destacado en la vida de la amazona, siendo además uno de los responsables en la creación de su raza (el único varón entre el grupo de diosas que hizo esto posible).   Pues mientras el resto de los olímpicos ha ido en busca de otro lugar donde vivir, el dios de los mensajeros, de la medicina (y también de los ladrones), decide quedarse en la Tierra, lo que trae sus buena consecuencia (tanto positivas como negativas) para Diana, las demás amazonas y los mortales amigos de nuestra superheroína.  Luego, como es típico de la historieta y de las distintas líneas argumentales que va desarrollando George Pérez, esta mayor participación de Hermes en la colección se va extendiendo a través de varios números, dándonos muy divertidos momentos.  Con posterioridad tras hacer pasar unas cuantas rabias a Julia Kapetelis, el buen dios que en ningún momento ha tenido malas intenciones, sino que al contrario, sin quererlo propicia uno de los mayores desastres a lo que le toca intervenir a Diana: cuando dos entidades mitológicas griegas malignas, aprovechándose del inexperto Hermes en su conocimiento de la raza humana, lo engañan y despiertan a un gigantesco monstruo de su letargo.  El desenlace del enfrentamiento contra la criatura, no escapa a la emotividad que ya nos ha entregado su autor, con unas cuantas reflexiones al respecto acerca de la responsabilidad que tenemos sobre el alcance de nuestros actos.
       Siguiendo con el acercamiento de la “nación” de Themyscira al resto del mundo, los siguientes mortales que son invitados a dicho lugar resultan ser Steve Trevor y su novia Etta, también gran amiga de Diana.  El destino de Trevor está ligado a las amazonas, tal como el de Julia y aquí se vuelve a trabajar al respecto con la idea de un destino que todos debemos cumplir, idea sacada de la vieja visión helénica y que estos cómics toman como punto de partida para muchos de sus extensos arcos argumentales.  Mientras se desarrolla la visita mencionada, en el mundo de los hombres comienza a orquestarse un nuevo plan de nada menos que de Cheetah, para hacerse con el lazo mágico de Wonder Woman y el que desde el primer encuentro entre ambas deseaba obtener.   En esta ocasión es posible conocer por fin los “orígenes secretos” de la villana, los que son contados con espectacularidad y dejando en evidencia la violencia innata de la mujer felina (lo que contrasta bastante con otra mujer de DC que viste como gata y que sí posee un código ético del que carece esta otra criminal: Gatúbela).   Pérez se vuelve a esmerar en contarnos una saga épica llena de aventuras, intriga y acción, en la que tanto Wondy como los secundarios brillan ante el lector.  Quizás el único pero de todo esto, viene a ser que a partir de estos números (el 27), el maestro da paso a John Marrinan como dibujante, quien muchas veces no logra hacerle honor y la belleza de las ilustraciones se recienten; no obstante la calidad argumental de lo hecho por George Pérez es tan soberbia, que al resto no le quita valor.   Esta vez la trama acerca de la lucha de Wondy contra Cheetah, se extiende por varios números de la colección. 
     En lo que va de esta etapa de la Mujer Maravilla, su responsable nos ha regalado increíbles episodios que han servido para dejar constancia, de que el reinicio de esta superheroína es sin duda unas de las mejores apuestas del universo DC Post Crisis, algo a la altura de lo hecho en aquellos años con Superman, Batman y Flash (de hecho, Wondy por años fue el único personaje femenino que tenía su colección propia).  Pues teniendo en cuenta lo aquí mencionado, es que me detengo en la siguiente saga, el cual va gestionándose mientras el segundo combate con Chetaah todavía se encuentra dando y que termina mucho después marcando el destino de ambas contrincantes.  Todo comienza mientras  Diana sigue a la criminal asesina, hasta llegar a las tierras de Egipto y debido a una magia desconocida, ambas se encuentran en medio de una ciudad oculta, que resulta estar habitada nada menos que por una rama degenerada de las amazonas.  El lugar se llama Bana-Migdall y sus habitantes resultan ser por completo belicosas, comercian con armas sofisticadas que ellas mismas construyen, además de ser esclavistas y por completo misántropas; de este modo ahora la guerrera no solo debe vérselas con una de sus peores enemigas, si no que debe luchar contra toda una tribu de sus semejantes.  Si la misma Cheetah y Circe han sido tratadas en estas páginas como sujetos despreciables y mortales, imagínense cientos o tal vez miles de féminas poco amistosas y tan duchas en las artes de la guerra como la protagonista.  Luego cuando parece que por fin Diana se ha ganado el respeto de sus descarriadas “hermanas”, todo se complica cuando una de estas se niega a aceptar la decisión de las demás, poniendo en un nuevo aprieto a la justiciera.  Tras el final de este conflicto, Wondy consigue volver a su tierra natal con un preciado tesoro para su gente, algo que conecta por completo con el origen de las amazonas y con su historia como pueblo, detalles que bien conocimos en la miniserie original que comenzó Pérez.  Teniendo en cuenta todo lo que ocurre en esta saga, que se entrelaza muy bien con la anterior y la forma de cómo está contada, para un servidor viene a ser sin dudas lo mejor de todo lo leído de la Mujer Maravilla de George Pérez (y sin menosprecio de lo que viene después, que aún queda mucho por disfrutar de esta etapa).

Hayao Miyasaki y el Estudio Ghibli. Parte 9: Ponyo.

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      Todo un clásico de la literatura maravillosa e infantil viene a ser el famoso cuento de Hans Christian Andersen La Sirenita, acerca de un ser de estas características (por supuesto que femenino), que se enamora de un humano de la superficie y desea convertirse en alguien como él para estar a su lado.  No todo el mundo ha leído el cuento original, pero sí maneja al menos la idea central de tal narración, quedándose con la imagen de la suavizada, pero entretenida versión animada de Disney, en la cual la protagonista se queda con su príncipe azul (al contrario del texto escrito que termina en tragedia).
      La historia recién mencionada es claramente una obra acerca del amor romántico, sobre los problemas de dos sujetos pertenecientes a dos mundos opuestos, que se aman pese a las tribulaciones que en un principio los separan; de este modo es una especie de reinterpretación, en plan “mágico” de la también célebre obra teatral de Romeo y Julieta de William Shakespeare.  Pues en 2008 el sensei Hayao Miyasaki estrenó su versión del texto de Andersen, titulado Ponyo en el Acantilado (de ahora en adelante, me referiré a esta cinta simplemente con el nombre de la coprotagonista, Ponyo).  Pues el cineasta japonés más bien se inspiró en la narración del europeo, que en hacer una copia nipona de esta, para contarnos un relato acerca de la estrecha amistad entre dos niños (una sirenita y un humano), del poder del amor que hay detrás de este importante lazo interpersonal y como siempre de entregarnos un precioso mensaje ecológico sobre el respeto y la admiración por la madre naturaleza (en especial el mar), entre otros aspectos a considerar en su guión.
      La criatura es una de las tantas hijas de un mago de las aguas y de nada menos que de la diosa femenina del océano, pero Ponyo se diferencia de sus hermanas por tener un espíritu inquieto e independiente, por lo que aprovecha un descuido de su padre para aventurarse por sí sola para llegar hasta las costas.  La sirenita más bien tiene forma de un pequeño pez con rostro más o menos humano, no obstante una vez que conoce a su amigo, Sosuke, su figura comienza a cambiar hasta tomar la forma humana.  Tanto el uno como el otro quedan encantados entre sí tras su encuentro, a tal punto que la pequeña decide enfrentarse a su sobreprotector padre (quien además no tiene una buena imagen de la humanidad), lo que gatilla el gran conflicto de este largometraje; no obstante como se trata del filme más orientado al público infantil de Miyasaki, desde la época de Mi Vecino Totoro, el tema de la oposición del padre a que su hija tome su propio rumbo, es abordado con humor y una gran cuota de ternura.  En todo caso Fujimoto, el padre, es alguien de buen corazón, razón por la cual como solo quiere lo mejor para su descendencia (la felicidad y la realización personal), hacia el final admite que no puede oponerse a algo tan puro, como el amor que existe entre los dos muchachos.
      El sentido de la familia, la relación entre padres e hijos, como también la que existe entre esposos, se encuentra presente por igual en el caso del niño.  Sus padres son cariñosos y son dichosos con lo que hacen: el padre trabaja en un barco en un cargo importante y la madre atiende a un grupo de adorables ancianitas en un centro para adultos mayores.  Ambos se presentan como progenitores benignos, que permiten que su unigénito sea alguien auténtico, sin coartar su individualidad, detalles esenciales para que el chico haya llegado a impactar tanto en Ponyo.
       En paralelo nos encontramos con una anciana, que en apariencia es la típica cascarrabias de su edad,  Toki, quien hasta posee unos rasgos duros en el rostro que la hacen parecer una vieja amargada; no obstante en realidad adora a Sosuke y se preocupa por él.  De hecho, resulta ser un detalle precioso del argumento, que pese a que las habitantes del asilo en su mayoría apenas pueden caminar y usan sillas de ruedas, son mujeres que no han perdido la capacidad de reír, ni el sentido de la admiración.  Por otro lado, el trato cariñoso que tienen el niño y su madre con este grupo de mujeres, sin dudas propio de una relación íntima, es un ejemplo más del tono optimista de esta cinta y que nos invita a tratarnos por sobre todo con consideración; asimismo ello se ve en el resto de los personajes que aquí aparecen, aunque sea por un breve tiempo: todos se tratan con respeto y amabilidad, por consiguiente todos se ven felices.
      Siendo que Ponyo y su padre (por no mencionar a su mamá) son seres ligados estrechamente a la naturaleza, y Sosuke y su familia viven en armonía con esta misma (respetando por sobre todo el mar), este filme comparte con muchos otros de su creador, la idea de que la única manera de que la humanidad pueda prevalecer es manteniendo su entorno natural protegido; por esta misma razón ambientándose la historia en un puerto, en general este sitio se ve limpio y sin la contaminación y fealdad que habitualmente encontramos en estos sitios.  Al respecto no se puede olvidar la figura de Grandmammare, la sabia deidad esposa de Fujimoto, quien se presenta como un ser hermoso, además de llegar al corazón de todos de una forma inolvidable (el encuentro entre las dos madres, la de Ponyo y la de Sosuke, es un breve momento inolvidable).
     La estética de esta obra sobresale dentro de otras de su autor, porque muchos de sus fondos recuerdan sin dudas las pinturas expresionistas de Vincent Van Goh.  Tampoco puede olvidarse la manera de cómo se muestra la fauna marina en este largometraje, con varias criaturas extrañas y otras prehistóricas, además de otras de fácil reconocimiento; en todo caso todos estos seres toman un cariz por completo pacífico, incluso los monstruitos creados por el mago para “rescatar” a su hijita.
      Dentro de las escenas más preciosas de este recomendable título, nos encontramos con el comienzo, cuando vemos a Fujimoto hacer uso de su magia en el fondo del mar y somos testigos de la graciosa escapada de Ponyo.  Luego nos encontramos con la carrera encima de las olas de la misma Ponyo, mientras sigue a Sosuke y a su madre que viajan en su auto, mientras se desata una increíble tormenta.  Hermoso, por igual, resulta ser el regalo que les hace el propio Fujimoto a las ancianitas.
       En lo que viene a ser el acompañamiento musical del siempre formidable Jao Hisaishi, el compositor habitual de estas películas, destaca su precioso tema de los créditos de apertura, con la voz de una soprano al más puro estilo lirico que ya oímos en trabajos suyos como La Princesa Mononoke.  De igual cabe mencionarse la canción con voces infantiles, recuerda a otras composiciones suyas, como el famoso tema de la ya mencionada Mi Vecino Totoro.
       En suma, con Ponyo nos encontramos con un filme para ver en familia, del gusto de grandes y chicos; en todo caso estos últimos resultan ser el público ideal, debido a su calidad artística, que se aleja de la violencia habitual y los rígidos estereotipos  a los que están acostumbrados los niños hoy en día ; por ejemplo, hay ausencia de villanos, porque la maldad no existe en esta obra, pero sí los malos entendidos y que bien pueden solucionarse (tal como deja claro el argumento) cuando existe buena voluntad entre todos y el amor prevalece por sobre los prejuicios.

"Es difícil ser monstruos, intentemos ser humanos”.

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     Las palabras con las que titulo este post, corresponden a parte de un diálogo que tiene Victor Frankenstein con su amada Lily, la mujer a la que rescató de la muerte, ambos personajes de la llorada serie Penny Dreadful; pues luego de tres elogiadas temporadas, con un total de veintisiete episodios, el programa de terror basado e inspirado en la literatura inglesa del siglo XIX, acabó para tristeza de sus seguidores a lo largo de todo el mundo.  Cabe recordar que este tomó a varios personajes de dicha narrativa, agrupándolos en una sola historia y como antes solo se había hecho en los cómics gracias a la febril imaginación de Alan Moore, con sus numerosas entregas de La Liga de los Hombres Extraordinarios.  Es así que a lo largo de sus tres temporadas, su creador John Logan retomó para la pantalla chica (aunque con una calidad propia de la mejor cinematografía, en lo concerniente a los aspectos artísticos y técnicos) a verdaderos íconos como Dorian Gray y Frankenstein (tanto al científico, como a su criatura), junto a algunos más sacados de estas clásicas obras y otros  inventados a propósito; de este modo nos abrió desde una perspectiva adulta, violenta, erótica y también poética su monstruosidad, que sin dudas viene a ser un simbolismo más de nuestra propia humanidad.
      Tras los eventos de la segunda temporada, vemos a  cada uno de nuestros protagonistas en su propia miseria y/o camino por separado, siendo quizás solo Dorian Gray y su amante Lily, los únicos que al comienzo de este tercer año se encuentran lo más cercanos a cierta idea de plenitud (si bien como luego nos daremos cuenta y atendiendo a la naturaleza siniestra de ambos, ello no tenga que ver con la idea más “sana” que podamos tener de la felicidad).  De este modo la mayoría de los personajes que antes compartieron entre sí, ahora no cuentan con la compañía de quiénes hasta llegaron a ser sus pares, detalle significativo para el desarrollo de cada una de las líneas argumentales dedicadas a cada uno de ellos y que desembocará en un impresionante y emotivo final para el grupo (y la serie).
      Siendo de seguro el personaje más emblemático, querido y mejor orquestado en todo el programa, la hermosa y atormentada señorita Vanessa Ives, resulta ser quien da comienzo al potente primer capítulo.  Pena llega a dar verla sola y habiendo perdida toda conexión con el mundo y consigo misma en su hogar, abandonada en sus propios sentimientos de culpa que la carcomen y de los cuales solo gracias a la intervención (casi angelical) de su amigo, el egiptólogo Ferdinand Lyle,  logra dar el paso necesario para volver a ser la mujer más segura que alguna vez fue.  El encuentro entre ambos permite que la dama comience una terapia, que será de vital importancia para su persona y la orientación que luego tomará la trama.  Pues en primer lugar con ello es introducido el personaje de la doctora psiquiatra Seward, quien le ayudará a desentrañar un antiguo episodio de su pasado, que había olvidado y que tras ser redescubierto, da luces acerca de su papel fundamental en el juego de las fuerzas oscuras que la acechan a ella y a todo el mundo.  La temporada entonces gira en torno a este viaje hacia el verdadero destino de Vanessa, quien tal como los personajes de la tragedia griega, se supone quiérase o no debe cumplir (además de estar expuesta a fuerzas superiores a ella).
     Mientras tanto Ethan Chandler, siente sobre sus hombros la presión del agente británico que ha ido en pos de él y que por fin lo ha atrapado para hacerle justicia, debido a sus “crímenes”; no obstante todo se complica cuando se ve obligado a realizar un viaje, nada menos que a su tierra natal, en Estados Unidos, ya que su padre ha mandado a unos despiadados hombres en su búsqueda y estos logran quitárselo al sabueso de Scottland Yard.  Por otro lado, una misteriosa y hermosa mujer se agrega a los que andan detrás del hombre lobo, quien tiene sus propios intereses para con este.  En esta ocasión llegamos a conocer su pasado, bastante violento por cierto y las condiciones que lo llevaron a convertirse en un licántropo.  Tal como sucede con la Ives, Ethan debe asumir su propio rol dentro de los eventos que se están gestando y que tienen que ver además con el propio fin del mundo; de este modo le toca resolver en qué bando se alineará de una vez por todas, si en el de los buenos o en el de los malos, ya que en cualquiera de ellos su papel es decisivo (situación en la que también se encuentra Vanessa).
     Por otro lado, Sir Malcom Murray, el “padre adoptivo” de Vanessa conoce al apache Kaetanay, quien logra convencerlo para que lo acompañe hasta tierras norteamericanas, de modo de rescatar a Ethan.  En esta temporada Murray demuestra haber llegado a cierto equilibrio y sabiduría, que los años y sus experiencias le han otorgado (a lo que también se incluyen uno que otro error y la correspondiente culpa, con el consecuente deseo de redimirse); con todo esto destaca entre los demás, como alguien ya más equilibrado y de ciertos aires de paternalistas.
      Tal como ya se dijo más arriba, si bien de manera somera, Dorian Gray y Lily siguen juntos experimentando en su búsqueda de placeres bastante carnales.  Pues mientras sucede esto, acogen a una prostituta con apariencia ingenua, llamada Justine (quizás en referencia al personaje de la novela homónima del Marqués de Sade) y a quien convierten en su primera discípula, de una especie de sociedad de ex prostitutas misántropas y asesinas.  Esta empresa hace que la nueva “inmortal” Lily, comience a independizarse de la figura de su pareja, quien comienza a sentir recelos de ella y su pequeño ejército de féminas cegadas por el odio a la masculinidad.  Mientras la creación literaria de Oscar Wilde, sigue siendo el protagonista menos trabajado argumentalmente en Penny Dreadful, esta vez el mismo pretérito de Lily también es descubierto, otorgándole una explicación a su personalidad tan tortuosa.   Resulta llamativo el hecho de que tras tres años de emitirse este programa, los dos personajes femeninos centrales (Vanessa e Ives), ni siquiera hayan llegado a cruzarse y eso que ambas no solo tenían conocidos en común, sino que además compartían la misma vacilación entre la luz y la oscuridad, como también el hecho de ser el objeto del deseo de seres corruptos (lo que sin duda las llevó a contaminarse de su influjo).
     
Cómic basado en esta serie.
     Y nos encontramos una vez más con Victor Frankenstein, un ser más solitario que nunca y que solo desea recuperar el amor de Lily, pese a que esta nada quiere con él y a que en su obsesión se encuentre expuesto a más de un peligro.  Pues en su búsqueda de los recursos para conseguir lo que quiere, se reencuentra con un viejo compañero de estudios, cuyas investigaciones llegan a ser el medio ideal para sus propósitos.
     No podía faltar el otro mejor personaje de la serie, la Criatura y quien en temporadas pasadas adaptó el nombre de John  Claire.  Este en cada una de sus apariciones, no deja de despertar empatía en el espectador, incluso cuando las circunstancias lo han llevado a cometer actos atroces.  Pues en esta última temporada lo vemos tomar su propio rumbo, alejado de Frankenstein e incluso de su única amiga, Vanessa, tras comenzar a recordar la vida anterior a su nueva identidad; es así como el “monstruo” se la juega por recuperar la felicidad que antes tuvo, dándole al espectador algunos de los momentos más emotivos de todo el programa.  Por otro lado, el mejor episodio de toda esta temporada (sin dudas hermoso, escrito, actuado y filmado con premura, siendo que además casi todo este transcurre en una sola habitación) fue el dedicado a este y la propia señorita Ives, antes de que John Claire se convirtiera a su actual naturaleza, quedando declarado el hecho de que sus vidas estaban profundamente ligadas y de ahí la simpatía que de inmediato nació entre ambos tras su segundo encuentro.
     Nuevos personajes llegan a esta tercera temporada, todos ellos verdaderos aportes para su trama.  Quizás esto haya sido para paliar en parte la casi ausencia del simpático Ferdinand Lyle, habiendo salido solo de manera breve este año en dos capítulos no más; mientras que del heroico Sembene, lamentablemente ya no fue posible contar con su participación.  Pues muy en la línea de este último, un personaje de otra raza y de una cultura exótica, viene a ser Kaetanay, el viejo indio apache, gran conocedor del mundo sobrenatural y que se transforma en un importante aliado para el resto de los protagonistas.
      Otro interesante personaje femenino se une al resto, además de las mencionada Justine y de la bruja que acompaña durante un tiempo a Ethan en USA.  Se trata de una singular dama, que demuestra grandes dotes para la lucha, además de un gran conocimiento acerca de cómo combatir a los vampiros: Catriona Hartdegen. Hermosa y de personalidad bastante independiente para su época, recién viene a aparecer en pantalla  en el episodio seis y llega a acaparar la atención de inmediato; lamentablemente su rol apenas fue trabajado y salvo el hecho de convertirse en una importante aliada, sin dudas llega a ser un desperdicio como personaje.
       Luego de usar a dos personajes clásicos de la novela Dráculade Bram Stoker, como Mina Harker (recordemos que sir Malcom es el mismísimo padre de la malograda Mina) y al profesor Abraham Van Helsing, esta vez los creadores del programa decidieron tomar más de tal libro, partiendo por el doctor Seward y quien en este caso resulta ser una mujer; pues aquí la vemos convertida en la terapeuta de Vanessa y luego en su amiga, siendo que además luego queda declarado, que también las vidas de ambas estaban unidas desde mucho antes de conocerse.  Asimismo Renfield, quien en la historia clásica sobre el vampiro se había convertido en un loco, que servía con devoción a su Amo (quedando en un estado a medias entre el vampirismo y la humanidad) también aquí aparece; además llegamos  a  ver su caída en la ignominia, tras llegar el chupasangre a su existencia (algo que en la novela original no se pudo apreciar en su progreso).
       Y es entonces que llegamos a nada menos que Drácula, quien en temporadas anteriores había sido nombrado, pues por algo Mina se había convertida en una de los suyos. Debe saberse que cuando es revelada la verdadera identidad de este inmortal, resulta toda una sorpresa, ya que viene a ser alguien ya presentado en la serie con otro nombre.  Drácula solo quiere poseer a Vanessa y debido a ello lleva largo tiempo acechándola.  Por otro lado, se le concede a este célebre monstruo una interesante variación acerca de su mitología, convirtiéndolo en un ser mucho más antiguo que la humanidad y emparentándolo nada menos que con Lucifer.  A su vez, acá no le hacen daño ni la luz del sol, ni los crucifijos u otros medios “mágicos” propios de la tradición más clásica.
      Quizás mucho más impactante que la incorporación de Drácula entre los personajes, viene a ser el uso de otro verdadero ícono de esta literatura: el Doctor Jeckyll, salido de la novela de Robert Louise Stevenson El Extraño Caso del Doctor Jeckyll y Mister Hyde.  Pues algo que resulta muy interesante, respecto a cómo es abordado este en el programa, es que para acentuar su dualidad, acá lo muestran como un mestizo inglés e indio, rasgo que lo hace ser más paria que nunca para la sociedad en la que le toca vivir (apenas aceptado por los británicos y los indios). Acá es un hombre joven, resentido y sobre su búsqueda acerca de la raíz del mal en los seres humanos, hacen otra atractiva variación: puesto que lo que en realidad estaría buscando, sería la manera de liberar a la gente de la perversidad (lo que luego se iría en contra de él, por salirle mal el experimento).
      Toda Penny Dreadfull y en especial esta tercera y última temporada, trata acerca de la lucha interna de toda persona acerca de su tendencia a la oscuridad.  Es así que la mayoría de sus personajes principales, se encuentran ante el dilema  de sucumbir o no a las pasiones más bajas de su naturaleza.  El amor, la soledad y el deseo de formar parte de algo más importante que sus propias vidas, de una verdadera comunidad, se encuentra presente en todos aquellos que aquí mantienen rasgos heroicos y/o de personas que buscan a su manera la redención; tal como queda declarado en el argumento y lo que le pasa a todos estos, se trata de un proceso difícil, no exento de tribulaciones y de autosacrificios.  En este sentido, pese a la fuerte dosis de erotismo y de gore en el programa, se respira una atmósfera religiosa y cristiana que se haya en especial en Vanessa y Ethan, ambos educados bajo la fe.  Por lo tanto gracias a esta temporada, por medio de estos dos, podemos identificar los viejos y relevantes temas del Plan Divino y el libre albedrío, más la tentación satánica, acá representados en varias de las criaturas de la noche y con las que nos llegamos a cruzar en esta serie.

Su primera gran obra maestra (publicada).

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     Elantris (2005) no corresponde a la primera novela escrita por Brandon Sanderson, si no que a la sexta, no obstante sí tiene el honor de ser la primera que publicó en su carrera literaria de poco más de una década.  Pues ante la calidad artística de este título, el narrador mormón de inmediato acaparó la atención del público y la crítica, quienes por igual alabaron su creatividad al ser capaz de romper con los moldes preestablecidos de la fantasía y contar una historia por completo original.  La genialidad de su propuesta argumental, a lo que se suma sin dudas una serie de personajes maravillosos y delineados de una manera bastante atractiva, hizo que de inmediato fuese traducido al español en la prestigiosa colección Nova de Ediciones B, dirigida por el especialista Miguel Barceló y quien tal como luego admitió, no tuvo reparos en publicar a nuestro idioma un libro de un autor en la práctica desconocido y reciente (algo que antes nunca se había aventurado a ello).
     Se trata de un texto autoconclusivo, que en su primera versión al inglés casi llega a las quinientas páginas.  Su nombre hace referencia a la “maldita” ciudad de Elantris, otrora urbe poblada en su mayoría por seres considerados como dioses y que al comenzar el argumento ya lleva diez años desde que un misterioso mal/enfermedad/maldición/castigo ha convertido a estas cuasi divinidades en criaturas ruinosas; por otro lado, lo que antes fue considerado un lugar de belleza y cultura, ahora es un sitio feo, sucio y que se está desmoronando poco a poco tal cual sus habitantes.   Quienes viven ahora en dicha ciudad, lo hacen en las condiciones más deplorables y aquellos que contraen la llamada Shaod(aquello que llevó a los elantrinos a decaer su sociedad) son exiliados a la metrópolis, pues son dados por muertos por su gente, si bien la transformación que los afecta en efecto los convierte en muertos vivientes.
      Sanderson comienza la saga de Elantris y los personajes ligados a ella (entre héroes y villanos) con la promesa de que el desarrollo de su novela será algo fuera de serie e inolvidable, un verdadero deleite para los lectores de las historias más grandes que la vida:

      “La Shaod, se llamaba. La Transformación. Golpeaba al azar, normalmente de noche, durante las misteriosas horas en que la vida se detenía para descansar. La Shaod podía tomar a un mendigo, un artesano, un noble o un guerrero. Cuando llegaba, la vida de la persona afortunada terminaba y recomenzaba; descartada su antigua existencia mundana, se marchaba a Elantris. A Elantris, donde podía vivir bendita, gobernar con sabiduría y ser adorada por toda la eternidad.
      La eternidad terminó hace diez años”.

      El libro se encuentra narrado desde el punto de vista sus tres protagonistas, cada uno con una personalidad claramente definida y que gracias a sus capítulos permiten abordar el curso de los acontecimientos de una manera más integral, ya que estos pertenecen a distintas fuerzas relacionadas con Elantris.  Como estos tres lleva su camino por separado hasta cierto punto, no obstante la presencia de la ciudad es tan relevante en sus vidas y en la de los demás personajes, que luego el destino de todos ellos termina por unirse, dándonos más emociones que nunca.  Por otro lado, la existencia del coprotagonismo, permite adentrarse tanto dentro de las grandes murallas de la decrépita ciudad, como de lo que ocurre en Arelon, el reino vecino de Elantris y que por largo tiempo ha estado bajo su sombra.
     
      Raoden era el príncipe de Arelon, querido por casi toda su patria (salvo por su padre), quien al llegarle la Shaod se ve obligado a abandonar todos sus proyectos, tras ser dado por muerto, teniendo que desterrarse a Elantris.  Es así que por intermedio de este hombre tan lleno de virtudes y sin embargo tan humilde (lo que sin dudas lo convierte en alguien encantador), llegamos a conocer lo terrible que significa pasar la “eternidad” en este otrora hogar de dioses.  Sin embargo el siempre positivo noble, decide no dejarse llevar por el infortunio y opta por convertir el lugar en algo mejor de lo que ahora es.  Es así que para conseguir su propósito, comienza a hacer cambiar la mentalidad de su gente y ello lo consigue de una manera ejemplar: Por medio de sus acciones y palabras, que no solo traen esperanzas para los demás, sino que son propias de un hombre notable, quien logra derribar las barreras de sus nuevos conciudadanos, llegando incluso a inspirarlos y a ganarse su incondicionalidad. Cabe mencionarse que algunos de los momentos más emotivos de esta magnífica obra, son sin dudas los dedicados al príncipe, algunos que sin duda logran tal belleza, que resulta difícil no admirar la sensibilidad que transmiten dichos pasajes.  Raoden convierte a los demás no por la fuerza, incluso tampoco por la razón, sino que lo hace a través de la fe en su prójimo y el amor.


     “—No soy Taan —dijo Aanden finalmente—. ¡Soy Aanden, barón de Elantris!
      —Si lo deseas —dijo Raoden, frotando con los restos de su manga la superficie de la mesa caída—. Aunque no entiendo por qué prefieres ser Aanden a ser Taan. Esto es, después de todo, Elantris.
      — ¡Eso ya lo sé! —exclamó Aanden. No importaba lo que hubiera dicho Raoden, aquel hombre no estaba completamente cuerdo. El hacha podía caer en cualquier momento.
      — ¿Sí? — preguntó Raoden—. ¿De verdad comprendes lo que significa vivir en Elantris, la ciudad de los dioses? —Se volvió hacia la mesa, todavía frotándola, dando la espalda a Aanden—. Elantris, ciudad de belleza, ciudad de arte… y ciudad de esculturas.
      Dio un paso atrás, revelando el tablero ahora limpio de la mesa. Estaba cubierto de intrincadas tallas, igual que las paredes de la capilla.
      Aanden abrió los ojos de par en par, y el hacha cayó de su mano.
      —La ciudad es el sueño de un escultor, Taan —dijo Raoden—. ¿Cuántos artistas has oído ahí fuera quejarse por la belleza perdida de Elantris? Estos edificios son sorprendentes monumentos al arte de la escultura. Quiero saber quién, cuando se le presenta esa oportunidad, prefiere ser Aanden el barón en vez de Taan el escultor.
      El hacha golpeó el suelo. La cara de Aanden mostraba su estupor.
      —Mira la pared que tienes al lado, Taan —dijo Raoden en voz baja.
      El hombre se volvió, rozando con los dedos un bajorrelieve oculto por la suciedad. Se subió la manga y su brazo tembló cuando frotó la mugre.
      —Misericordioso Domi —susurró
      — Es precioso.
      —Piensa en la oportunidad, Taan — dijo Raoden—. Sólo tú, de todos los escultores del mundo, puedes ver Elantris. Sólo tú puedes experimentar su belleza y aprender de sus maestros. Eres el hombre más afortunado de Opelon.
      Una mano temblorosa apartó el bigote.
      —Y yo lo hubiese destruido — murmuró—. Lo hubiese derribado…”.

      Desde el reino de Teod viene la princesa Sarene hasta Arelon, pues por motivos políticos ha concertado un matrimonio con el príncipe heredero de esta otra ciudad, para pactar una alianza entre ambos pueblos.  Como quien iba a ser su marido era nada menos que Raoden, para su mala suerte apenas llega a su destino se entera de que este ha muerto y que debido a una muy especial cláusula del contrato matrimonial entre ambos, al fallecer este quedó de inmediato declarada la unión entre los dos.  Obligada a quedarse como viuda en Arelon por honor y para salvaguardar también los bienes de su patria, Sarene se da cuenta de que su nuevo hogar está lleno de intrigas; por lo tanto si  no interviene directamente en el curso de los acontecimientos que se están gestando, tanto Arelon como Teod perderán su independencia ante la amenaza del imperio monoteísta, que desea hacerse con las dos únicas sociedades que se mantienen al margen de Fjordell.   Si Raoden sin dudas llega a ser un sujeto formidable, Sarene no se queda atrás y comparte con el hombre al que solo llegará a conocer tiempo después de su llegada, varios de los aspectos positivos que los llevan a convertirse en almas gemelas: Una gran inteligencia, elocuencia, seguridad en sí misma, amor hacia el bien y todo lo correcto, entre otras cosas más. Destacable en ella viene a ser su feminismo, que en el mundo patriarcal en el que vive (en especial en Arelon) le ha traído sus problemas y que sin embargo la encumbran como una persona auténtica, capaz de sobrepasar los absurdos protocolos de su entorno.
        Hrathen es supuestamente el principal villano de la historia, un importante sacerdote de Fjordell que llega hasta Arelon por las mismas fechas que Sarene, para convertir a su gente a la fe que este profesa.  Mandado por la autoridad máxima de su religión (quien como en algunas teocracias del mundo real, ostenta además el poder político) a cumplir con su labor en un margen de tiempo casi absurdo, de solo tres meses, so pena de arrasar bajo la espada y el fuego a los “infieles”, está dispuesto a hacer todo lo posible por conseguir su objetivo y para que en lo posible nadie tenga que morir.  Hrathen es un fanático y sin dudas un hombre lleno de prejuicios, incluso llega a ser maquiavélico en su accionar, al punto de que encuentra de que la única manera de lograr que los de Arelon se conviertan a su fe, es dándoles un enemigo al que odiar: los elantrinos.  Por otro lado, tras no conseguir que el rey de Arelon se convierta a su dogma, opta por derrocarlo para poner un nuevo soberano que sí acepte su fe.  No obstante pese a todo lo detestable que viene a ser este sujeto, en especial tras contrastarlo con Raoden y Sarene, Hrathen no es un hombre malvado en un 100% y guarda en su corazón varios aspectos que le otorgan una humanidad que al final terminan por redimirlo.
      Entre los demás villanos nos encontramos con otros dos destacables personajes, si bien el primero de ellos viene a ser lejos el más atractivo y relevante de esta pareja: Dilaf es un sacerdote de la misma religión a la que sirve Hrathen, quien en su jerarquía está por sobre este y por tal razón debe servirle; no obstante el bajito hombre (quien contrasta con la imponente figura más alta, musculosa y regia de su superior) está lleno de odio y su fanatismo llega incluso a opacar a Hrathen, quien recela de él y se da cuenta de inmediato que no es alguien de fiar.  Dilaf posee su propia agenda y esta una vez revelada, es una de las grandes sorpresas del argumento, ya que además queda de manifiesto que quien debía ser un gran apoyo para los planes de Hrathen, al final es otro de los obstáculos con los que se encuentra este último, para conseguir su misión de la manera más pacífica posible.

Audiolibro de esta novela.
    El duque Telrii es el otro gran personaje ruin de la novela, si bien su participación en los eventos y desarrollo como individuo no es tan impresionante como los otros dos.  Si Hrathen y Dilaf representan lo negativo que puede ser la fe cuando sus creyentes miran el mundo en blanco y negro, transformándose en seres intolerantes frente a todo lo distinto a ellos, este otro es el típico hombre que solo desea bienes materiales y poder por sobre los demás para solo beneficio personal. Por ende es un sujeto egoísta, incapaz de amar y detestable sin miramientos.  Representa la corrupción de los que están arriba del resto de la gente y la vanidad absoluta (pues gusta de los lujos de manera absurda).
    Raoden y Sarene estarían solos en su lucha por la justicia social si no contaran con tan valiosos partidarios.   El primer amigo que llega a hacer en Elantris el príncipe viene a ser Galladon, un tipo que como muchos de los personajes de la novela guarda sus propios secretos, que luego son descubiertos para deleite de los suyos y del lector.   Supuestamente pesimista (en contraposición a Raoden), se convierte en el mayor apoyo del príncipe para levantar la ciudad de sus cenizas.  Luego se encuentra Karata, una mujer que antes de llegar Raoden a Elantris, era una de los tres jefes de banda de la urbe y que gobernaban por su cuenta el lugar; tras el encuentro de ambos, supuestamente enemigos, su pasado también es revelado y se vuelve otra aliada de valor para conseguir devolver la dignidad a los elantrinos.  Saolin también destaca entre los héroes de este libro, siendo un veterano militar que se compromete a tal punto con el sueño de Raoden, que otorga a la narración algunos momentos donde el honor toma un sitial relevante dentro de la trama.
      Valiosos vienen a ser para que Sarene pueda hacer su labor en Arelon, como también después en Elantris, personajes como su tío Kiin y el duque Rioal.  El primero viene a ser nada menos que el hermano mayor de su padre, el rey de Teod, a quien no veía desde hace años y al que para su fortuna se encuentra viviendo junto a la familia que ha llegado a formar el hombretón en su nuevo hogar; gran comerciante y experto cocinero de las más exóticas comidas, es un hombre afable que tampoco carece de una historia oculta de interés.  En tanto el segundo es el hombre mayor más rico de todo Arelon, quien bajo una supuesta personalidad frívola en realidad esconde a alguien justo y sabio.
      Siendo un título de fantasía, ya que este transcurre en un mundo que para nada corresponde al nuestro y donde la magia resulta ser algo “normal” por sus habitantes (si bien solo unos pocos tienen acceso a ella), Brandon Sanderson se aleja de los habituales recursos de este tipo de ficción (característica en todo caso propia de su narrativa, que desde esta ópera prima lo ha diferenciado de sus colegas por evitar caer en los mismos tópicos de siempre).  Es así que en Elantris no encontramos dragones, trolls, elfos, trasgos, orcos, ni ninguna de esas criaturas tan usadas (y abusadas) en la literatura respectiva.  Tampoco está presente el llamado Tópico del Viaje,en el cual el protagonista debe hacer un desplazamiento geográfico iniciático y peligroso, el que se torna uno de los elementos principales de la obra y donde además el héroe debe pasar por una serie de pruebas para conseguir la victoria.  No obstante acá aparecen los llamados seones, criaturas inteligentes esféricas flotantes y con luz propia, que pueden vivir mucho más años que los humanos normales (los elantrinos antes de su caída, por supuesto, que tenían una vida más extensa que la del resto de la gente) y que fueron creados supuestamente por la misma magia que dominaban los de Elantris.  Serene, al igual que otros nobles y hasta Hrathen, tiene su propio seon, el cual heredó de sus padres como se acostumbra llegar a tenerlos por vía consanguínea; este se llama Ashe y es su fiel amigo, protector y consejero, con su propia personalidad al igual que el resto de su especie.  Hay seones machos y hembras.

      “—He de admitir, mi señora, que has sido muy astuta —dijo Ashe flotando junto a ella en el pasillo, camino de su habitación.
      Sarene se había quedado mientras Iadon hablaba con Eventeo, mediando entre los dos mientras formalizaban el trato. La voz de su padre decía en buena medida: «Espero que sepas lo que estás haciendo, Ene». Eventeo era un rey bueno y amable, pero un comerciante espantoso: tenía un equipo de contables para que se encargaran de las finanzas reales. En cuanto Iadon advirtió la inestabilidad de su padre, golpeó con el entusiasmo de un depredador, y sólo la presencia de Sarene había impedido que Iadon sonsacara a Teod todos sus datos fiscales en un arrebato de fervor comercial. De esa forma, Iadon había conseguido convencerlos para que compraran su seda al cuádruple de su precio. El rey sonreía tan feliz cuando Sarene se marchó que casi parecía haber olvidado su charada.
      — ¿Astuta? — Preguntó inocentemente Sarene en respuesta al comentario de Ashe—. ¿Yo?
         El seon gravitó, riendo en voz baja.
        — ¿Hay alguien a quien no puedas manipular, mi señora?
        —A mi padre. Ya sabes que me vence tres de cada cinco veces.
        —Él dice lo mismo de ti, mi señora —aclaró Ashe.
        Sarene sonrió y abrió la puerta de su habitación, dispuesta a acostarse.
       —En realidad no he sido tan lista, Ashe. Tendríamos que habernos dado cuenta de que nuestros problemas eran en realidad la solución el uno del otro… uno una oferta sin pegas, el otro una petición sin subterfugios.
       Ashe hizo sonidos de descontento mientras flotaba por la habitación, como chasqueando una lengua que no existía, molesto por el desorden”.

      Siguiendo con el tema de la magia de Elantris, pues esta funciona en base a una serie de complejas figuras de luz llamadas Aones y que aquellos capaces de dominarlas, dibujan en el aire para acceder a cada una de las habilidades que estas poseen; todas ellas cuentan con su propio nombre y hay de protección (como campos de fuerza), de teletransportación, sanación, creadoras de ilusiones, etc.  Tras la Shaod solo unos pocos elantrinos fueron capaces de invocarlas, pero sin efecto; de este modo Raoden se empecina en tratar de volver a devolverles su poder.



      “— ¿Aprendiste ese aon en el libro? — Preguntó Galladon, asomado cómodamente a la ventana—. ¿Qué se supone que hace?
      — ¿El Aon Tia? Es un aon de transporte. Antes del Reod, ese aon podía trasladar a una persona de Elantris al otro extremo del mundo. El libro lo menciona porque era uno de los aones más peligrosos.
      — ¿Peligroso?
      —Hay que ser muy preciso respecto a la distancia a la que te envía. Si le dices que te transporte exactamente treinta pasos, entonces lo hará… no importa lo que haya a treinta pasos de distancia. Podrías acabar materializándote en medio de una pared de ladrillo.
      —Entonces, ¿estás aprendiendo mucho del libro? Raoden se encogió de hombros.
      —Algunas cosas. Atisbos, principalmente. —Volvió a una página del libro que había marcado—. Como este caso. Unos diez años antes del Reod, un extranjero trajo a su esposa a Elantris para que trataran su parálisis. Sin embargo, el curador elantrino dibujó el Aon Ien ligeramente equivocado… y en vez de desaparecer, el carácter destelló y bañó a la pobre mujer en una luz rojiza. Se llenó toda de manchas negras y el pelo se le cayó al poco tiempo. ¿Te suena familiar?
       Galladon alzó una ceja, interesado.
       —Murió poco después —dijo Raoden—. Se arrojó desde lo alto de un edificio, gritando que el dolor era insoportable.
        Galladon frunció el ceño.
       — ¿Qué hizo mal el curador?
       —No fue tanto un error como una omisión. Se dejó una de las tres líneas básicas. Un error tonto, pero no tendría que haber tenido un efecto tan drástico.
       —Raoden hizo una pausa, estudiando pensativo la página—. Es casi como si…
       — ¿Como qué, sule?
      —Bueno, el aon no estaba terminado, ¿no?
      —Kolo.
      —Así que tal vez la curación empezó, pero no pudo terminar porque sus instrucciones no estaban completas —dijo Raoden—. ¿Y si el error creó un aon viable… un aon capaz de acceder al dor pero sin suficiente energía para terminar lo que había empezado?”

       Tal como ya ha quedado declarado más arriba, a través de la figura de ambos sacerdotes de Fjordell, el tema de la fe toma un rol relevante dentro de esta historia.  Siendo su autor un ferviente mormón, al igual que su supuesto maestro Orson Scott Card (pues en realidad no me queda claro, qué tanto este otro influyó en su formación como escritor, según dicen algunos), no deja en esta obra de mostrar ambas caras de la religión: Un arma para manipular y controlar a los pueblos a través de un gobierno fundamentalista, con su correspondiente guerra santa contra los incrédulos y por otra, una creencia liberadora para aquellos que usan su devoción como una manifestación del amor hacia la creación y los demás (en este punto, destacable viene a ser la presencia del distraído, bondadoso y pequeño sacerdote Omin, dedicado a la fe de Serene, quien viene a ser la contrapartida del ostentoso, bello y superficial Seinalan, el líder joven de la religión que ambos profesan).  De igual modo cabe mencionar la crisis de fe de uno de los personajes, quien poco a poco comienza a cuestionarse los fundamentos de sus creencias, dándose cuenta de que la fe no es algo que funciona en base a la lógica y la razón, sino que implica una entrega total; de este modo tal crisis ideológica permite al personaje en cuestión crecer como sujeto, ya que si la fe no otorga felicidad al creyente, es porque en realidad es necesario hacerse una revisión de conciencia (o sea, si acaso todo aquello en lo que creemos está errado).
      Al cumplir el aniversario número 10 de esta genial novela, se publicó una edición conmemorativa llena de interesante material (que es la que posee un servidor, je) y que en su versión a la lengua de Cervantes tiene el agregado de un nuevo prólogo de Miguel Barceló.  A los correspondientes mapas de rigor y que en este caso están hechos a color, se incluye un prefacio de Dan Wells, amigo de Sanderson, también escritor y quien fue una de las primeras personas en leer el borrador de este libro.  Tras terminar la novela, vienen más regalos, siendo quizás el más atractivo de todos las “escenas eliminadas” tal y como les llama su propio autor y que acá corresponden a un interesante villano que fue eliminado de la versión final del libro; Sanderson se permite explicarnos además qué razones tuvo para sacarlo de la narración. También se agregan una especie de glosario sobre Aones y un texto explicativo sobre la AonDor, la particular energía de la que se nutre esta magia.  El epílogo va en esta ocasión por partida doble, ya que primero el artista se refiere a la génesis de su libro, a sus primeros días tras ser publicado y a lo que este ha significado para él; luego de manera inesperada, viene un episodio con uno de los personajes secundarios de Elantris, bastante misterioso todo, por cierto.  No podían faltar los agradecimientos a todas aquellas personas que intervinieron en el proceso para la elaboración y publicación de la novela. 
     La edición en español del X Aniversario está hecha en lujosa y preciosa tapa dura con sobrecubierta, más la tradicional cinta roja para marcar la lectura, la cual al sacarla en la cubierta del volumen lleva en dorado y en grande reproducido el Aon Ela, correspondiente a la ciudad de Elantris y que tiene relación con los principios de Concentración y Centro.  Casi ochocientas páginas de pura diversión y belleza narrativa.


La Mujer Maravilla de George Pérez (cuarta parte).

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      Luego de la aventura con las amazonas “descarriadas” de Bana-Migdall y su segundo enfrentamiento con su archienemiga Cheetah, viene un nuevo Anual de esta Mujer Maravilla Post Crisis.  Si el primero correspondió a varias pequeñas historias centradas en la sociedad matriarcal de Themyscira, el segundo retoma este carácter antológico, aunque en esta ocasión su temática se permite indagar acerca del impacto que alguien como Wondy tiene para nuestra sociedad; es decir, cómo su figura y principios logran inspirar a los mortales (entre mujeres, hombres y niños), ya sea para bien o para mal, tal como queda demostrado en estas sentidas piezas.  La primera de ellas, En el Nombre del Juego, gira en torno a los personajes secundarios de la agencia de publicidad con la que trabajó Diana apenas se hizo conocida públicamente, así como su relación con Superman que casi fue romance.  La siguiente, Marca Registrada, mucho más emotiva que la anterior, tiene como protagonista y pequeña heroína a su amiga adolescente Vanessa, la hija de Julia Kapatelis; acá vemos cómo la chica va superando sus prejuicios respecto a la moda “Wonder Wonan” y logra crecer como persona amparada por los valores de la amazona.  Logo es quizás la más floja de estas narraciones, tratándose de un cómic…¡Sobre nuestra querida superheroína!  Un sentido regreso a través de los recuerdos de la malograda publicista Mindy Meyer, nos demuestra con Bandera, cómo esta aparentemente frívola mujer también fue marcada en su corazón por la guerrera.  Marquesina viene a ser un muy divertido mini-cómic de temática policial, sobre un asesino que cree estar limpiando el honor mancillado de la princesa.  Un inesperado e impactante regreso a la isla griega donde se enfrentó a la malvada Cirse, viene a ser Leyenda, episodio bastante ligado al anterior y donde queda declarado cómo podemos llegar a pervertir los ideales más bellos.  Quizás la historia más hermosa de todo este tomo, venga a ser Tributo, que rescata la heroica figura de la madre de Steve Rogers, de quien Diana recibió su nombre y sus insignias.   Si el Anual 1 tuvo a varios dibujantes de renombre como invitados, en esta ocasión se contó con un montón de dibujantes femeninas; no obstante la calidad de los dibujos de estas en su mayoría no son muy pulcros que digamos, destacando eso sí la labor de Cinthia Martin, quien luego colaboraría de manera más frecuente en la colección regular de la superheroína y en especial en la miniserie La Guerra de los Dioses,donde Wondy es la principal protagonista.
     Después del segundo homenaje a todo lo que representa la Mujer Maravilla con su segundo Anual, viene una historia autoconclusiva en el número 36 de su serie regular, llamada Cambios en el Viento y que gira en torno a uno de los mejores secundarios de esta recordada etapa: el dios Hermes.  Acá vemos realmente lo que ha significado para esta deidad haberse quedado en la Tierra, viviendo entre mortales, mientras el resto de su raza ha abandonado lo que fuera su hogar por eras en el Olimpo.
          Con el siguiente número comienza la saga de Extraños en el Paraíso, basada en un juego de rol escrito por el mismo George Pérez y donde aparece otra gran villana de orígenes mitológicos griegos: la diosa de la discordia Eris.  En este arco argumental que se extiende por cuatro números, Wondy lleva a un grupo de humanos multirracial y multireligioso, entre mujeres y hombres, a su hogar en la isla de Themyscira.  Este evento sigue con la iniciativa de la sociedad amazona de abrir sus puertas al mundo de afuera.  Entre los invitados se encuentra nada menos que la periodista Louisa Lane, con quien Diana comienza acá su estrecha fraternidad.  Toda va bien, hasta que la belicosa deidad interviene y todo el mundo, entre visitas y anfitrionas, caen bajo el influjo de esta.  Cabe mencionarse que esta trama resulta estar tan llena de emociones, aventuras e intrigas como las anteriores, siendo una verdadera delicia leerla.  Eris resulta ser una magnífica rival, por completo distinta en su caracterización y estética al de otras féminas malvadas al que se ha enfrentado Diana.
      Tras la batalla contra Eris en el propio hogar de las amazonas, con el número 41 viene otro episodio autoconclusivo, llamado Lazos de Amor.  Armado en gran parte en base a cartas dirigidas a la profesora Julia Kapatelis de parte de su hija Vanessa y de la misma princesa, mientras la primera se encuentra en un viaje de investigaciones, aborda el fuerte sentimiento entre estas tres mujeres; de este modo el carácter intimista vuelve a las viñetas de Wonder Woman por ahora.  Lo único lamentable de este número, es que el dibujo de John Marrinan a veces no puede ser más deplorable, que lo visto en el transcurso de esta historia.  Asimismo, mucho de lo que sucede en sus páginas, corresponde a la antesala de más de una línea argumental que se desarrollará a futuro.
       Las siguientes tres entregas, desde la 42 a la 44, corresponden el regreso de Cisne Blanco.  Esta si bien desde un principio, debido a su carácter trágico, de inmediato quedó declarado que no era una villana en el sentido más exacto de la palabra, demostró ya en su primer enfrentamiento con Wondy su enorme poder y que en más de un momento la puso en apuros.  Pues esta vez por fin se nos revela su triste pasado y cómo una mujer tan sensible como ella, de enormes atributos, se convirtió en la marioneta de un hombre de corazón frío, que solo utilizaba su incondicionalidad para sus propios beneficios.  La trama termina con la oportunidad para Cisne Blanco, de acceder a una vida mucho más plena de la que tuvo como arma biológica.
      La versión en español de la extinta Ediciones Zinco, que yo poseo de esta etapa de la Mujer Maravilla, incluye luego del primer número de esta trilogía sobre el retorno de Cisne Blanco, una breve aunque sentida historia navideña de Diana junto a  Julia y Vanessa, más una amiga de la Kapatelis.  Resulta más que interesante ver cómo Pérez aborda esta importante fiesta cristiana, a los ojos de una “pagana” como nuestra querida amazona.  El sentido de la Navidad, que para nada se aleja de los principios defendidos por la justiciera, toma un cariz bastante sensible cuando la princesa nos demuestra otra forma de ser héroes (no con superpoderes, ni peleando contra monstruos o villanos).  Esta preciosa pieza forma parte del especial Navidades con los Superhéroes 2 de 1989.
      El número 45 de la serie, se encuentra lleno de referencias directas a la mitología griega, de la que se nutren en gran parte estos cómics, siendo otra muestra del gran talento de George Pérez para jugar con nuestro legado cultural de milenios y adaptándolo tan bien al subgénero superheroico.  Pues acá los protagonistas no son ni Diana, ni el resto de sus secundarios, sino que lo son personajes sacados de esta añeja tradición oral, como lo son las Hilanderas del Destino, la diosa Harmonía y muy particularmente Pandora.  La recreación del mito de esta última mujer y su caja fabulosa es relacionada acá con la vida de Wonder Woman.  Por otro lado, la introducción de estas fuerzas incluso superiores a las deidades olímpicas, las también llamadas Moiras, además de la presencia de Harmonía y la profecía que acá se revela respecto al destino de Diana, poseen gran relevancia por los sucesos que ya comienzan a gestionarse a partir de estos números y que darán pie a la ya mencionada miniserie La Guerra de los Dioses.
      
     Al anterior número tan cargado en lo mitológico, le sigue una vez más una sensible historia que nos vuelve a demostrar que los cómics de superhéroes, son mucho más que gente linda mostrando su bien formado cuerpo y batallas espectaculares.  Dibujos de Tiza, coescrito en conjunto con Mindy Newell (quien también intervino en el número anterior), retoma el doloroso aunque realista tema de la muerte de un ser querido y la manera de cómo llevamos tal pérdida.  Tal como muchas entregas atrás en esta colección, no se trata del deceso de un justiciero, sino que de alguien del “mundo real”, lo que hace aún más destacable el argumento aquí abordado.  Siendo que muchos niños y jóvenes compran y leen estos cómics, resulta bastante plausible que esta obrita aborde todo esto a través del suicidio adolescente; es así que sin caer en el melodrama exagerado, este cómic nos lleva a la reflexión con mucho lirismo y aun así con una dignidad que bien se quisiera abundara en este tipo de arte.
      Entre los números 47 y 48 por fin se unen, tras años de reseteado el universo DC con la Crisis en las Tierras Infinitas, a la Mujer Maravilla con un personaje con el cual estuvo profundamente ligado antes de este evento cósmico: Donna Troy, la ex Wonder Girl del grupo de justicieros adolescentes Jóvenes Titanes.  Pues en esta continuidad Donna ya es una adulta y para cuando por fin conoce a Diana hasta se encuentra desposada.   Por otro lado, su reunión se ve complicada cuando ambas deben enfrentarse nada menos que a los llamados bestiaformes de Circe, batalla que viene a ser algo así como muy intenso prólogo a la misma saga de La Guerra de los Dioses.  Como era de esperarse, la aventura en la que deben apoyarse ambas guerreras, sella para siempre el pacto de amistad entre ambas y que tantos buenos momentos le dará a los lectores con futuras team-ups entre estas dos y en especial la cronología de la propia amazona (como que tras los acontecimientos de la Crisis Infinita,Donna reemplazó a Diana durante un año como Wonder Woman).
      Y es ahora cuando llegamos al número especial que conmemora los 50 años desde que el psicólogo y guionista William Moulton Marston, creó a la Mujer Maravilla para gloria de los cómics.  De este modo el número 49 de su serie regular, se extiende por más de sesenta páginas, que incluye la esperada visita de una delegación de las amazonas nada menos que al mundo patriarcal (tras milenios de no salir de su isla) y un portafolio de ilustraciones dedicadas a la princesa de Themyscira, de artistas de renombre: tales como Brian Bolland (¡Ídolo!), Sergio Aragonés (¡Maestro!), P. Craig Russell y Matt Wagner.  En esta historia intervienen, como era de esperar, un montón de superhéroes y varios de los secundarios de esta colección, teniendo un papel destacado la hermosísima reina Hipólita, madre de Diana.  La viñeta final termina esta fiesta con la certeza de que no todo es risas y alegría, pues si se dan cuenta bien los conocedores de las aventuras de Wondy, una amenaza como nunca antes había enfrentado Wonder Woman y los suyos, está por venirse sobre ellos (lo que implica además el retorno de la más maldita enemiga de Diana).  


Discurso de despedida cuartos medios CEAT 2016.

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Nota: Era el día miércoles de esta semana que ya acaba, cuando en medio del calor de estas tardes primaverales el Inspector General del colegio en el que trabajo, se acercó a mi sala de clases para pedirme que hiciera un discurso para el acto conmemorativo del último día de clases de nuestros cursos terminales (que era nada menos que al otro día).  Tenía poco tiempo para hacerlo, así que mientras los niños trabajaban y con una que otra interrupción por parte de estos (quienes me hacían preguntas sobre la actividad que les di, así como las veces en que tuve que parar esta otra labor para verificar su compromiso con la clase y/o retar a los que desordenaran), vine a terminar este texto ya durante la noche en mi casa.  No es gran cosa que digamos, pero igual lo comparto con ustedes mientras termino el post que pensaba subir hoy día y que por una u otra razón no he podido acabar.  De seguro encontrarán en estas líneas varios temas comunes, propios de este tipo de ceremonias; sin embargo lo escribí con el corazón y cuando lo estaba leyendo, procuré marcar con mi voz y tono uno que otro momento de la lectura, para provocar la atención de sus verdaderos destinatarios (por las reacciones que oí, lo que vi y lo que me dijeron algunos, así fue).

     Cuando estamos a solo horas de que nuestros cursos terminales nos dejen, tras haber terminado su enseñanza media, aprovechamos como institución de rendirles el más sentido homenaje antes de su esperada licenciatura.  Hoy es un momento importante para todos nosotros; importante para ustedes que terminan esta etapa de sus vidas y que los lleva a dar los primeros pasos de su adultez; importante para quienes hemos querido aportar nuestro granito de arena en su formación como personas.  Quizás ahora mismo producto de las emociones encontradas y de la ligereza con la cual a veces los jóvenes se toman hasta los momentos más graves, no puedan darse cuenta de lo que en realidad están pasando; no obstante llegará el día en que mirarán atrás y recordarán con nostalgia y cariño este día en que los despedimos con todo el amor que les tenemos.
      Particularmente se me ha concedido el honor y la dicha de expresarles estas palabras, cuando hay otros aquí presentes que los conocen mucho más que yo:  Colegas que han estado años junto a ustedes, viéndolos crecer y que los recibieron en estas aulas cuando eran todavía unos niños, convertidos ahora en futuros profesionales y/o padres de familia.  En cambio yo solo he estado con ustedes este último año, casi cosechando el fruto del trabajo de los que me antecedieron y conociéndolos a ustedes, alumnos, ya definidos en muchos casos sus personalidades e intereses…
     No obstante en este breve tiempo juntos, he ido guardando en mi memoria varios hechos valiosos de mi pasar junto a ustedes.  No se trata solo de recordar los aspectos más “serios” de mi trabajo en estas aulas, sino que en poder reconocerles también (obviando una que otra rabia, propia de la labor docente) la calidad humana que he descubierto entre ustedes. No los conozco a todos, pues me tocó tener a mi disposición solo los cuartos A y C (¡Mis angelitos!); en cuanto al cuarto B, en cambio, he sido testigo de su desempeño de otra manera: por los buenos comentarios de mis compañeros, sabiendo que han destacado en muchas cosas (lo malo lo obvio también, porque la idea es tomar todo esto con optimismo, no amargándose por lo que pudo ser  y no fue).
     El primer recuerdo relevante que poseo al respecto, tiene relación con el Día del Libro: Me acuerdo de la dedicación con la que muchos de ustedes, con esa alegría que los caracteriza a la mayoría, se disfrazaron y representaron sin vergüenza frente al resto del colegio a personajes de la mitología griega (inolvidable las musas del 4º A, nuestro Hércules y los monstruos de la Hidra, el León de Nemea y otros espantos encarnados por estos muchachos).  El 4º C estuvo impecable en sus módulos dedicados a autores de la literatura nacional, iniciativa que nació de ellos mismos y que se los aplaudo.
     Al 4º A le valoro mucho la dedicación con la que hicieron muchos de los trabajos prácticos y creativos, sus estupendos manifiestos, poemas vanguardistas y lapbooks literarios, entre otras actividades en las que destacaron.  En cuanto al 4º C, este me sorprendió gratamente (en realidad nos sorprendió a todos sus mayores acá), por su positivo cambio en el segundo semestre, que habló tan bien acerca de la nobleza de sus estudiantes.  Respecto al 4º B, mis colegas que les hacen clases concuerdan en lo respetuosos que han sido con ellos, valor que no podemos dejar de apreciar en una época en la que parece que las nuevas generaciones se han olvidado al respecto.
     Mucho más podría decirles, no obstante no es mi ánimo aburrirles, que además los protagonistas de esta ceremonia son ustedes y yo soy solo un invitado a saludarlos, felicitarlos y honrarlos por el lugar al que han llegado.  “El camino sigue y sigue” dice por ahí el primer libro de El Señor de los Anillos de Tolkien, de modo que no olviden que aún les queda mucho por recorrer, puesto que ahora se encuentran a las puertas del verdadero recorrido hacia el mañana.  Por lo tanto, en nombre de todos los adultos que hoy los despedimos, les quiero desear lo mejor e invito a jugárselas con todas sus ganas por el mejor de los futuros posibles.

¡Llegó (por fin) la (verdadera) magia al Universo Cinemático Marvel!

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       Solo los intelectualoides que menosprecian el cómic como expresión artística y que pueda tener real valor estético, son capaces de ignorar el legado de Stan Lee como creador de toda una mitología contemporánea, cuando a principios de los sesenta se encargó de darle forma a tantos personajes hoy ya famosos, en lo que vienen a ser las historietas Marvel y sus derivados (series de televisión animadas y de imagen real, películas, figuritas de acción, ropa y todo lo que es posible hacer gracias al uso de sus franquicias).  Pero no solo se trata de haber inventado a todo un panteón de héroes y villanos, que hoy forman parte de algunos de los personajes ficticios más populares en el mundo actual, sino que de historias que en su contenido no dejan de entregarnos más de una reflexión respecto a los temas abordados en ellas.  Pues tal como en las más grandes narraciones literarias de antaño y de hoy, sus guiones han abordado el viaje físico y espiritual de hombres y mujeres: sujetos comunes y corrientes que han pasado a convertirse en gente extraordinaria y no solo por los poderes que han adquirido y los ajustados trajes multicolores que luego deciden usar, sino que debido a las duras pruebas en las que deben luchar contra sus egos y miedos, los verdaderos enemigos a los que deben enfrentar día a día en su continuo rumbo a la realización personal (tal como los seres humanos de carne y hueso…como tú y como yo).
Su primera aparición en los cómics.
     Uno de estos íconos de la llamada novela gráfica viene a ser el Doctor Extraño (o Doctor Strange en su idioma original y como muchos prefieren llamarle), cocreado en 1963 junto al otro dibujante legendario que viene a ser Steve Ditko, el mismísimo que junto al propio Stan nos regaló a ese grande que es Spiderman.   Su génesis no puede ser más interesante: El doctor Stephen Strange era un importante, exitoso y rico neurocirujano, gracias a sus casi milagrosas intervenciones en algunos de los más complejos casos médicos, hasta que en un accidente automovilístico quedó con sus manos inutilizadas y con ello su enorme orgullo sufrió un gran golpe.  Luego de hacer lo posible por recuperar el control de sus extremidades, de modo de volver a ser el mismo hombre de antes, gastó toda su fortuna y tras fracasar en su búsqueda a través de los medios de la ciencia y la tecnología (propios de la visión racional occidental del mundo) se abrió a nuevas posibilidades y así fue cómo dio paso hacia otros caminos (al del misticismo) y con lo cual no solo recuperó el uso de sus manos, sino que se encontró por fin a sí mismo. De este modo pasó a convertirse en el Hechicero Supremo, aunque luego de pasar por todo un periplo que lo convirtió en un hombre nuevo…y en alguien mejor, en una persona distinta al sujeto soberbio y de mente estrecha que era antes de su caída y su posterior ascensión.
       Dentro de las viñetas marvelitas el Dr. Strange ha protagonizado varias series y miniseries propias, aparte de su participación como invitado en las revistas de otros personajes de la Casa de las Ideas.  Debe saberse que su debut fue en la colección antológica Strange Tales y solo después consiguió su cabecera.  Pues no solo es el humano de más grandes poderes sobrenaturales dentro del universo Marvel, sino que se encuentra dentro de los sujetos de mayor poder de estas historietas.  Asimismo fue uno de los miembros fundadores del recordado equipo de superhéroes los Defensores, entre los que se hallaban nada menos que Hulk, Silver Surfer y Namor.  También formó parte de la agrupación de justicieros mágicos llamada Hijos de la Noche, junto al Motorista Fantasma, Morbius y Blade.  De igual manera destacado es su papel en el selecto grupo de los Iluminati, consejo secreto en el que solo se hayan los humanos más inteligentes de la Tierra, que aparte de él vienen a ser Mister Fantástico (de los 4 Fantásticos), Pantera Negra, el Profesor X (de los X-Men), Namor y Iron Man y unos pocos más.  También ha sido decisiva su intervención en eventos y sagas de gran magnitud como Guerra Civil y Planeta Hulk, como en la más recientes Guerra Secreta (de tan solo el año pasado).
      Pese a no ser tan célebre como otras creaciones de Stan Lee (lo que en todo caso ha cambiado este año, gracias al recién estrenado filme hollywoodense dedicado a su figura y que ha sido lo que me ha inspirado a escribir estas líneas) su imagen ha sido lo suficientemente potente como para trascender aún más allá de lo arriba mencionado.   Pues en lo que respecta a la  rivalidad entre Marvel y DC a lo largo de varias décadas, es habitual encontrarnos con personajes entre una editorial y otra que copian, homenajean o satirizan a los de su distinguida competencia; es así que tras los acontecimientos de la saga de Millenium de 1988, apareció el humano evolucionado como Extraño…quien es igualito al Hechicero Supremo (salvo pequeños detalles, claro).  Pocos años después, en 1996 tras los eventos de la histórica confrontación de Marvel v/s DC y que dio paso al Universo Amalgam que combinaba ambas empresas, nació el superhéroe místico Doctor Strangefate, una mezcla del Doctor Strange y el Doctor Fate de DC; pues este vino a ser el personaje más poderoso de dicho universo y fue fundamental para los sucesos de todo lo concerniente a ello.
     Antes de la realización de su millonaria cinta hoy exhibiéndose en cines, el Doctor Extraño tuvo una bizarra y olvidada película hecha para la televisión de imagen real de 1978.  Si bien salió en cartoons como Spiderman y sus Asombrosos Amigos, X-Men y Spiderman: La Serie Animada (estas dos últimas de los noventa y sin duda unas de las mejores adaptaciones para la pantalla chica de algún cómic del género), su participación más destacada ha sido en Escuadrón de Superhéroes y Ultimate Spiderman ( y aún emitiéndose). Según sea la orientación del programa animado, lo hemos podido ver infantilizado o en tono más serio.
     Mención aparte merece la película hecha en un tono por completo serio para la venta directa, de 2007, animada y que cuenta los orígenes del personaje de una manera bastante bien realizada, ya sea en lo técnico, como en lo artístico.  Destacan sus diseños entre personajes, monstruos y ambientes, además de una potente música orquestal a cargo de Guy Michelmore.  Bastante recomendable para quien se interese por el personaje y Marvel en general, corresponde a una serie de películas que hizo la empresa sobre sus personajes en aquellos años (encontrando otras dedicadas a los Vengadores, Iron Man y Hulk).


     Y es ahora cuando llegamos al largometraje que en estos momentos tiene posesionado al Hechicero Supremo como superhéroe del momento.
     Antes de que el Doctor Extraño nos mostrara otro tipo de justicia, o sea, ya no en el campo de la ciencia ficción, Thor se hizo presente como un ser superior perteneciente a un mundo por completo distinto al nuestro.  Si bien el rubio asgardiano tiene relación con la mitología nórdica (elemento bastante abordado en sus cómics), las películas han trabajado dicha cercanía con los mitos, como si en realidad se tratara de una raza extradimensional, con la capacidad de manejar una ciencia tan avanzada que a los ojos de los simples mortales todo pareciera magia.  De este modo las maravillas venidas de Thor, Loki, Odin y otros, tal como ha sido manejado hasta la fecha en el Universo Cinemático Marvel, no es de naturaleza sobrenatural…Por lo tanto viene a ser esta cinta del Doctor Extraño, la primera vez en la que nos encontramos con la presencia del elemento mágico, dentro de esta series de películas (pues siendo más justos, ya el año pasado a través de la serie de televisión de Daredevil,se usó por primera vez en el UCM lo sobrenatural, aunque ello fue en este otro medio).
      El largometraje en cuestión cuenta la los inicios del Doctor Extraño, tal y como lo hizo la mencionada película animada de 2007 y lo hace más que bien, pudiéndose afirmar que podría estar entre las mejores entregas de este ciclo.  Su metraje se detiene de manera muy adulta en retratarnos a un Stephen Strange tan ególatra, que ha sido capaz de renunciar al amor y para quien sus logros médicos son solo un medio para alimentar su vanagloria, que no su amor a la vida que se supone protege todo profesional como él.  Por esta misma razón cuando sufre el desastre que lo lleva a buscar la cura a su cuerpo (y que al final le trae en realidad la sanación de su alma), su miseria es retratada con gran impacto para el público, pues queda de manifiesto que se trata de un hombre solo y que para ser sinceros nunca fue feliz.  Es entonces que llega hasta Nepal, lugar que contrasta por completo con el mundo moderno y lujoso en el que hasta ahora se desenvolvió, donde sin esperárselo se cruza con un grupo de místicos que lo acogen; y por supuesto esto resulta ser por conocimientos y disciplinas que antes negó, lo que sin embargo le permite conseguir la verdadera realización personal.
     Una vez dentro del santuario liderado por el Anciano (o Ancestral como es llamado en la versión latinoamericana), Stephen se entera de que hay fuerza siniestras que buscan entrar a nuestro mundo y dominarlo, razón por la cual él y sus nuevos amigos y aliados deben defendernos, ya que son los únicos capaces como para hacerles frente a estas criaturas (en un parlamento, se deja claro que entre tanto los Vengadores se enfrentan a otro tipo de enemigos, ya que el Capitán América y compañía solo pueden contra entidades de físicas).  No obstante lo que luego llega a saber el antiguo doctor, es que su rol dentro de todo esto es estar en la primera fila, dentro de los que se oponen a tales monstruosidades.   El principal enemigo al que deben hacer frente, viene a ser un antiguo discípulo del Anciano, interpretado magistralmente por Mads Mikkelsen (a quien vimos brillando como Hanibal Lecter, en la llorada serie de televisión sobre el psicópata caníbal).  No obstante detrás de este se haya un  ser aún más siniestro y de poderes inconmensurables, Dormammu, a quien sirve el traidor (y quien es además uno de los grandes enemigos del Doctor Extraño en los cómics).  
      El renacido Doctor Extraño queda representado como un hombre que siempre estuvo destinado a ser un sanador, aunque no uno de la carne, sino que del espíritu.  En este sentido verlo ya con su traje puesto, incluyendo la valiosa joya mágica del Ojo de Agamoto sobre su pecho, realizando sus sortilegios con bellas imágenes tipo mandalas de luz en el aire, resulta ser sin dudas todo un obsequio al público friki (y de seguro, con el mejor traje de un superhéroe encarnado en un filme multimillonario, tal y como es en las historietas…No como esos trajes “realistas” de los numerosas entregas de los X-Men).
     Tal como es habitual en los blockbusters marvelitas, el papel principal corrió a cargo de un actor de renombre, si bien conocido más por el público ñoño, que por las grandes audiencias: el inglés Benedict Cumberbatch (quien se hizo conocido gracias a su desempeño como Sherlock Holmes, en la más actual serie de la BBC sobre el personaje de Conan Doyle).  Calcado al superhéroe marvelita (en especial una vez que aparece con su típica barba), el cambio por el que pasa este de ser alguien soberbio, a alguien derrotado y luego a un hombre ya centrado y con espíritu honorable, se refuerza en su actuación gracias a su imponente figura y grave voz.  Su talento también se hace evidente en los momentos de humor, de los que sale muy bien parado, a la par de las escenas más dramáticas que demuestran tanto virtuosismo.


     La tercera gran estrella con la que contamos en este filme, viene a ser la también británica Tilda Swinton (inolvidable su rol como la Bruja Blanca en las adaptaciones de Las Crónicas de Narnia, por solo mencionar algunos de sus muchos papeles) y quien acá hace del Anciano.  Debe saberse que en el cómic este sabio es de sexo masculino, por lo que la intervención de la Swinton viene a ser otro de esos significativos cambios que encontramos en las versiones cinematográficas de nuestras historietas favoritas (si no basta con recordar a los Kingpin y Deadshot negros de las correspondientes películas de Daredevily El Escuadrón Suicida…cuando en realidad en las viñetas son caucásicos).  Pues camaleónica como ella sola, la actriz logra otorgarle ese aire de misterio y sapiencia, a un personaje que en pantalla se ve como alguien que pese a estar del lado del bien, ya no parece humano, con tanto poder y secretos que guarda dentro de sí.
     En lo que concierne a los villanos de la historia, respecto a Dormammu, este solo se ve al final de la película; no obstante su imagen decepciona un poco, pues no se ve tal y como puede ser reconocido en los cómics (con una cabeza llameante).  Sin embargo, todo esto puede ser considerado como la antesala a su posterior intervención en futuras entregas, cuando salga con todo su poder expresado.  Por otro lado, además del malvado Kaecilius (el personaje interpretado por Mikkelsen), en la escena de regalo de los créditos finales, se revela la conversión a criminal de uno de los secundarios más carismáticos de la historia y que en realidad corresponde a uno de los mayores contrincantes del Hechicero Supremo.
     No se puede dejar de lado la dirección de un verdadero “Maestro del Horror” detrás de las cámaras, tal como lo viene a ser Scott Derrickson, quien tal como en sus filmes de completo autoría, como las recomendables y aterradoras El Exorcismo de Emily Rosey Siniestro,participó también en el guión.  Pues su experiencia en el mundo sobrenatural visto a través de los ojos de Hollywood, fue quizás el primer motivo para que Marvel lo fichara; no obstante pese a lo que se esperaba de su anterior filmografía, en cuanto a entregarnos en esta ocasión una buena dosis de monstruosidades, gore y espantos, Derrickson lo que sí usó de su anterior experiencia cinematográfica fue su preocupación por la estética cuidada.  De este modo nos encontramos con una cinta preciosa visualmente, con unos efectos especiales que aún siguen maravillándonos, vestuarios impresionantes y una escenografía propia del mejor cine (que el comercial de igual modo puede ser artístico).  A esto se le suma una bella banda sonora realizada por Michael Guiachino, ya todo un experto en componer para el cine de género.  Todo esto nos da sin dudas la ilusión, de que ciertamente existen realidades que nos están vetadas a los no iniciados.
    Por último, el esperado cameo de Stan Lee no podía faltar y no podía ser más cómico, pese a su brevedad.  Por otro lado, atentos a la escena inserta dentro de los créditos,  un verdadero anticipo a lo que se nos viene con este Universo Cinemático Marvel.

¿La Dama Chilena de la Ciencia Ficción?

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I- Primeras palabras.

    Hace años que tenía intención de leer a mi compatriota María Elena Aldunate, más conocida como Elena Aldunate, digamos que desde mi época de universitario en la década de los noventa.  Fue cuando me di cuenta que era una autora chilena la que estaba detrás del nombre femenino y español de El Molino y la Sangre, gruesa novela de fantasía o más bien de literatura maravillosa editada por la prestigiosa editorial española Acervo, en sus por entonces caras ediciones en tapa dura (que por aquel entonces difícilmente podía costearme).  No obstante pasaron años para que por fin me pudiese adentrarme en su narrativa.
     Recuerdo que una vez el escritor nacional de ciencia ficción Teobaldo Mercado (quien de seguro sabe más sobre el tema que yo), no me habló muy bien acerca de la calidad literaria de su colega, considerándola como alguien con esas típicas fijaciones eróticas que a veces encontramos en literatura femenina; pues bien me quedó claro que tales temáticas no eran del aprecio de este otro autor.  Como mil veces prefiero hacerme mi propia idea, acerca de si un autor es realmente de mi gusto o no, preferí obviar sus comentarios, a la espera de que llegara a mis manos algo de la Aldunate.  Y no pasó mucho tiempo hasta que por fin se dio la oportunidad para cumplir mi deseo.
     La editorial chilena Puerto de Escape, especializada en ciencia ficción, terror y fantasía, sacó en 2006 la recomendable antología de ciencia ficción Años Luz, compuesta por trabajos de autores criollos y que abarca más de setenta años de la también llamada literatura de anticipación en las letras nacionales (tuve el honor de asistir a su lanzamiento oficial y tras comprarme el precioso volumen, poder contar con los autógrafos de varios de sus artistas).  Pues ante la carrera más o menos afamada de Elena Aldunate en el género, no podía faltar al menos un ejemplo de su prosa y esto fue por medio de su cuento La Bella Durmiente de 1973.  Debo decir que tras mi primer contacto con su trabajo, me sentí bastante a gusto, queriendo de inmediato degustar a la brevedad más de sus obras.
     Hace un par de semanas atrás en mi tercera visita consecutiva a la FILSA (Feria Internacional del Libro de Santiago) asistí a una muy interesante charla en la que tres especialistas en la obra de esta escritora, hablaron acerca de ella y su labor. Tal actividad se debió a la reciente reedición de varios de sus títulos por parte de un proyecto editorial, el cual además pretende sacar el resto de su obra y al parecer entre ellos uno que otro trabajo inédito.  Así fue que motivado por todo esto, me dispuse a leerme el pequeño tomo de cuentos suyos Angélica y el Delfín (1977), el cual solo me tomó dos días y que más adelante comentaré.
     El preciado libro lo compré un domingo por la mañana, luego de pasar la noche en la casa de mis queridos amigos Rosita y Marcelo Brito, tras una linda jornada de amistad (reunión en la que también estuvo Bernardita, otra compañera del grupo).  Esa vez de camino a mi casa, en una venta de patio encontré la primera edición a un precio casi risible y ni siquiera dudé en traérmelo conmigo.

II- Su vida y obra en unas pocas palabras.

      Hija del consagrado (y olvidado) divulgador científico chileno Arturo Aldunate Phillips, Premio Nacional de Literatura de 1976, nacida en el seno de una familia acomodada chilena, desde pequeña tuvo inclinaciones artísticas y a lo que claramente la relación con su padre influyó de manera positiva.
      Su vida como mucho de sus pares poseedores de una gran sensibilidad, no estuvo exenta de varios dramas y dolor, a los que se sumó la existencia de un marido que en vez de proporcionarle el amor respectivo, la humilló en más de una ocasión y de las maneras más atroces: No contento con engañarla con otras mujeres, quemó varios de sus escritos, la internó en un psiquiátrico y le quitó la tutela de sus hijos. Pese a todo, la belleza de su rostro no era otra cosa que una representación de su propio espíritu luminoso, ya que aun así no le quitaron las ganas de plasmar en sus páginas su hondo paisaje interior; todo ello se puede apreciar en su literatura y que la llevó a ser la primera de su género en Chile, en probar con un literatura poco considerada en aquellos años por los intelectuales chilenos: la ciencia ficción.  De este modo junto a otros dos destacados autores, Hugo Correa y Antonio Montero (también conocido con el pseudónimo de Antoine Montagne), formó parte de la triada de la ciencia ficción chilena de aquellos años (décadas de los sesenta y setenta).
    Hubo otras damas que se atrevieron a publicar textos del género, durante esta época en este lado del mundo, no obstante fue la Aldunate la única que consiguió cierto profesionalismo, debido en parte a lo prolífico de su obra.  Tras comenzar a publicar títulos de carácter realista, irrumpió en el paisaje literario tradicional chileno con Juana y la Cibernética (1963), su primer volumen de cuentos y donde el que le otorga su nombre al tomo, se adelantó lejos a varios temas hoy trillados en el llamado ciberpunk y la ciencia ficción en general: la relación entre un ser humano (en este caso una mujer) y una máquina; ideas que hoy en día vemos con regularidad en el manga y el anime (Ghost in the Shell), así como en el primer cine de David Cronenberg (Videodrome, Crushy ExistenZ), como también con el arte de H. R. Giger (Alien y Especies). El erotismo femenino que ha caracterizado buena parte de sus ficciones, se hace evidente en este relato.
     En 1967 aparece su segundo volumen de cuentos alejados de la típica prosa de sus compatriotas: El Señor de las Mariposas.   Angélica y el Delfín (1976) sería su tercer recopilatorio de historias, que lindan entre la ciencia ficción y la fantasía.
     Quizás su obra más emblemática, podría ser Del Cosmos las quieren Vírgenes (1977), novela de ciencia ficción cuyo nombre no puede dejar de rememorar los títulos de tantos filmes de clase B del género (¿Algo hecho a propósito por su autora?).
     De igual modo incursionó en la ciencia ficción juvenil, a partir de su saga de Ur, dedicando cada tomo a sus nietas, labor que comenzó en 1961 y terminó en 2001, con una serie de cinco entregas.
     Aparte de otros libros suyos como Francisca y el Otro (1981), del cual nada he podido averiguar de su temática (si bien su nombre bien remite a una narración más del estilo que le dio fama), cabe destacarse su al parecer más extensa novela, de 1993, El Molino y la Sangre.  Si bien no corresponde a una obra de ciencia ficción, se trata de un libro a medias entre la fantasía y el realismo mágico, el cual trata acerca de una vieja casa que como un ser vivo y pensante, es testigo de la vida de varias generaciones sucesivas de mujeres en una misma familia.
     Los títulos de sus obras resultan bastante sencillos, ocupando por lo general el nombre de su protagonista al principio del título y luego un sustantivo común para sintetizar el contenido de la obra.  Como ejemplo de esto: María y el Mar, Juana y la Cibernética, Angélica y el Delfín, etc.  La misma estructura de sustantivos y nombres propios se dan con todos los libros de ciclo de Ur (Ur y Alejandra, Ur y Almendra…), Ela y los terrícolas, entre otros.  Este recurso simplista, contrasta con el de una narrativa muchas veces poética, con el uso de metáforas y todo tipo de figuras literarias que embellecen sus textos y otorgándoles una gran sensibilidad a estos.
     Años después de su fallecimiento en 2005, luego de llegar a la longeva edad de 91 años, la editorial chilena Cuarto Propio sacó en 2011 un compilatorio con veinte de sus cuentos, el cual posee además un valioso estudio de su narrativa y que lejos da luces acerca de las características de esta, como su temática, transfondo y simbolismos.

III- Adentrándose en su literatura.

   
    La mayoría de sus protagonistas son mujeres, de modo que la historia se encuentra contada desde su punto de vista y en tercera persona, si bien sus narradores solo poseen un conocimiento relativo de los acontecimientos; así es que apenas conocen el presente de sus personajes y son incapaces de aventurarse en el pasado y el futuro, menos con lo que sucede dentro de sus cabezas (salvo en el caso de La Bella Durmiente y El Niño, que por su extensión mayor permiten mayor desarrollo estilístico y argumental). 
     El predominio de personajes femeninos en su literatura, la ha hecho ser considerada como una autora feminista.  No obstante a los ojos de quien aquí escribe, al menos en los cuentos que comprenden este librito, la defensa de la figura de la mujer como alguien con derecho a su autonomía apenas está esbozada y ello se debe a que todos estos casos muestran a féminas que para conseguir cierta independencia, deben recurrir a agentes externos o la evasión con el propósito de acercarse a cierta dicha; pues se trata de mujeres solas, que viven una vida miserable y no son plenas, cuya vidas no tienen sentido o hasta que en el mejor de los casos una fantasía o un ente foráneo las “salva”.
     Lamentablemente lo breve de sus cuentos, apenas permite que haya un argumento sólido y en algunos casos todo queda en un mero bosquejo, de algo que podría prometer más o bien la narración queda convertida en algo casi incomprensible (tal como sucede con Ventana y El Ingenio).
     Teniendo en cuenta estos antecedentes, tras haber leído el libro y más cuando se le vienen a la memoria a uno autoras del género en realidad consagradas (como la mismísima Ursula K. LeGuin, alguien de la talla de Marion Zimmer Bradley, la muy famosa Connie Willis o la igualmente célebre James Triptee Jr.), encontrarse con esta selección lo hace dudar acerca del título dado a la Aldunate.  Ahora bien, no se le niegan algunas virtudes que ya se le han mencionado aquí, como su lirismo y valentía a la hora de ser la única mujer en el territorio chileno de aquellos años (y uno de los pocos autores en general), en escribir con regularidad ciencia ficción, consiguiendo además publicarla; no obstante habría que leer más de su pluma, como para hacerse una idea cien por ciento cabal sobre la verdadera calidad artística de su obra.
     Pero pasemos de una vez por todas al libro que ha motivado gran parte de este post:

     Pues en primer lugar parte con un más que interesante prólogo, del propio padre de la autora, el divulgador científico Arturo Aldunate Phillips.  En las páginas dedicadas a su hija, en vez de alabar lo hecho por esta, toma un camino por completo diferente y que sin embargo logra darle un empujón a estos textos, tras demostrar la validez de la ciencia ficción como expresión artística.  Es así que este hombre nos cuenta de su encuentro con el importante astrónomo Fred Hoyle, reconocido hombre de ciencias a nivel mundial…y también escritor de ciencia ficción; de este modo si alguien como Hoyle es capaz de apreciar el valor de la ciencia ficción, como un medio para extender nuestras mentes, lo realizado por su descendencia bien merecería ser tomado en cuenta ¿No?

      1-Angélica y el Delfín: El cuento que abre el tomo y le da su nombre a este, viene a ser sin dudas uno de los dos mejores relatos, en especial por lo acabado y su complejidad, de entre los otros que forman parte de él.  Pues aquí en paralelo se cuenta la historia de sus dos coprotagonistas, primero el de la muchacha llamada Angélica, una joven veraneante que ha tenido una experiencia sexual en pleno mar con un chico que le gusta y no obstante tal acción no ha sido de su agrado; de hecho, todo esto posee su cuota de violencia hacia la mujer, casi convertida en un objeto para su amante y hasta recuerda a una violación…
     “Mientras Angélica siente cien guijarros incrustados en su espalda desnuda a cada vaivén…
      (…) Es curioso cómo a pesar del apremiante ritmo que, mal que mal, también la motiva a participar, los ruidos, la luz y el dolor de su espalda magullada contra la roca están presentes y claros en su conciencia (…)”.

      Mientras sucede esto y tras terminar el coito, que luego lleva a Angélica a no desear volver a ver a su compañero, se relata la historia de Isspa, un delfín que pertenece a una raza avanzada de cetáceos avanzada.  Debe saberse que cuando Angélica tuvo su orgasmo en el agua, el supuesto animal entró en contacto con ella, de cierta manera telepática.  A través de Isspa se cuenta acerca de su cultura, bastante ligada a la de los seres humanos.  Por esta misma razón el accidente, casualidad o destino que los ha llevado a entrar en conocimiento del otro, los une de una manera muy especial.  Mientras para Angélica el sexo con alguien de su especie  fuera algo insatisfactorio, su encuentro más íntimo con la “bestia” resulta ser algo más elevado…

     “A través de su piel entumecida, la niña siente cómo aquel bálsamo en extraña transfusión directa va relajando sus músculos, entibiándole la sangre, reconfortándola, mientras aferrada con las dos manos a su aleta dorsal se recuesta sobre la suave piel oprimiéndole los flancos con piernas temblorosas; así se deja conducir mientras poco a poco el temor desaparece transformado en confiada laxitud”.

      Cabe destacar el simbolismo en el nombre de la protagonista, Angélica, derivado de ángel y que no deja de unirse al carácter noble que se le ha dado a los delfines a lo largo de la historia, criaturas de dimensión celestial en algunas creencias.  Por otro lado, tampoco se puede olvidar que según algunos mitos, estos animales acostumbran copular con mujeres y a quienes seducen convertidos en hombre bellos; de este modo la autora recoge estas viejas historias y le da su propia variación literaria.

    
2- Un señor don Luis: Un cuento bastante extraño, si bien no deja de ser interesante y tampoco cae en aquellos otros que forman parte de esta colección y que podrían considerarse como algo inclasificable.  Trata de una mujer que acude al cementerio a desenterrar los restos de un antepasado suyo, quien estuvo involucrado en una especie de escándalo, debido a su supuesta vida licenciosa.  Paralelamente a lo que se cuenta acerca de esta dama, la narración se detiene en el mismo romance que le tocó vivir a su familiar.  La oposición entre las vidas de ambos personajes, el del presente y el del pasado, muestra cómo una vida desarrollada al amparo de la libertad, más auténtica, puede ser mucho más plena pese al qué dirán.  Por otro lado, el verdadero valor del amor, como fuerza salvadora, queda manifestado en este relato.

     3- Marea Alta: Un texto que si se hubiese trabajado mejor, con más dedicación para desarrollar sus acontecimientos, podría haber sido mucho mejor.  Acá otra vez se trata de una mujer joven, cuya existencia no resulta muy feliz que digamos; de este modo es una persona sola y que durante un paseo por la playa, cree encontrarse con una figura masculina que la puede sacar de su desgracia (ya son dos cuentos del libro en los que la costa aparece, dentro de la narrativa de la Aldunate, como un medio para alcanzar cierta plenitud mayor).  A diferencia de la protagonista del primer relato, esta otra se presenta como alguien de más inestabilidad emocional, mientras que Angélica es descrita como una persona segura de sí misma.  De este modo el encuentro que tiene esta otra mujer con su salvador, queda en la ambigüedad, respecto a si lo que sucede hacia el final es en realidad algo de connotaciones fantásticas o bien ocurre dentro de la mente de una mujer desquiciada.

     4- Ela y los terrícolas: El primer cuento verdadero de ciencia ficción de este tomo, debido a su corta extensión corresponde más bien a un microcuento, pues apenas abarca tres páginas de extensión.  Trata acerca de unos astronautas que han llegado a otro planeta (Ela) y quienes debido a un accidente se encuentran en peligro mortal, razón por la cual los alienígenas tratan de salvarlos, pero desconocen la manera de intervenir en su biología diferente.  El argumento está contado de forma confusa y ello entorpece la lectura, de modo que escaso gozo se puede sacar al respecto.

     5- El ingenio: Otro cuento que no quepa lugar a dudas, respecto a su carácter de obra de ciencia ficción, es otra historia demasiado corta y que sin embargo posee el final inesperado propio de este tipo de narraciones breves.  Bien podría decirse además que este texto,  posee un lenguaje más acorde al de este tipo de relatos, con una tecnojerga que hace mención a la existencia de una ciencia avanzada y hasta extraterrestre.  Por otro lado, se puede afirmar que  trata de temas caros al género, como la existencia de razas alienígenas, el primer contacto entre especies inteligentes y la exploración espacial.

     6- La bella durmiente: El cuento más largo de este libro es además el mejor logrado y hasta el más hermoso de entre el resto de los que aquí se encuentran.  Por otro lado, se trata de una obra de ciencia ficción narrada con un lirismo tal, que nos muestra a una Elena Aldunate por completo inspirada y que ojalá hubiese mantenido el mismo nivel en el resto de esta selección.  Asimismo se debe destacar que se trata de una extrapolación del clásico de los cuentos de hadas homónimo, si bien teniendo en cuenta el pesimismo de la mayoría de estaos relatos, su final para nada se parece al que esperamos para la princesa protagonista.
    Por segunda vez en esta colección, la autora se permite describir toda una sociedad extraña a la nuestra (pues ello ya sucedió con Angélica y el Delfín), la que resulta ser nada menos que los descendientes de los humanos en un futuro lejano de la misma Tierra.  Pues en este mundo aséptico y en el cual sus habitantes han perdido buena parte de lo que consideramos nuestra humanidad, es regresada a la vida una mujer que estuvo largo tiempo en un sueño criogénico.  Un científico y una especie de enfermera son testigos de este encuentro con la habitante del pasado y ello para sorpresa de ambos los remece de tal manera, que ya sus vidas no volverán a ser las mismas.  A su vez, la “renacida” al encontrarse en medio de este lugar que ni siquiera conoce, se enfrenta a sus propios miedos y que la hacen más infeliz que nunca.  El drama en el que los tres personajes se ven involucrados, nos presenta una doble historia de amor imposible, que acentúa la atmósfera trágica de esta obra.

     “Los ojos cerrados, la sangre entibiándose lenta, muy lenta, pulsa por cavidades entumecidas por conductos cerebrales de abismo y somnolencia, atravesados por estallidos de pánico y de sombra, de ansiedad y desconcierto…Las manos, los pies ajenos, los cabellos, estopa antigua.  Va latiendo el corazón más y más.  Por el diminuto laboratorio del oído, un sonido rompe el silencio.  Olvidada experiencia de un contacto.  Gesto perdido en noches incoloras, sin trazos, ni dimensión.  Todo el ser es un oído que espera.  Los ojos, bajo los párpados cerrados, giran y entre rojas claridades estriadas de sombras, quieren saber.  Pesados, con milenario polvo de inconsciencia, trabajosamente se abren, y abiertos, sólo duelen ante la penumbra.  No miran, no recuerdan, no enfocan. Sólo giran mientras despierto el ser respira, y aquel aspirar y exhalar el aire aséptico de la cámara regenadora, hace que la memoria orgánica, el latir animal, se automatice.  De pronto está de nuevo el sonido impactando su limbo…”.
  
     El personaje del doctor viene a ser el segundo de su sexo, en tener verdadera relevancia dentro de una de las narraciones que componen este libro (obviando al delfín Isspa) y que aquí aparece caracterizado como un hombre de ciencia, para quien la experiencia de encontrarse con su antepasada le abre las puertas a algo que no conocía: sus propios sentimientos.

     7- Ventana: Un texto que en realidad resulta inclasificable, puesto que si bien está hecho en prosa (y bastante poética, por cierto), en realidad nada cuenta y se limita a describir todo lo que ve la narradora-protagonista desde su ventana.  De lo poco que se desprende de este título, se trata de una mujer casada, de vida aburrida y de seguro infeliz.

     8- El carrusel: Otro cuento sobre una mujer desdichada, quien en esta ocasión mientras su pequeño y único hijo (quien además es la única persona a la que tiene en el mundo) se entretiene arriba del caballo de un carrusel, fantasea acerca del hombre perfecto que la pueda sacar de sus miserias.  Si bien la narración no posee mayor atractivo desde el punto de vista argumental, sí resulta interesante que la protagonista proyecta otros aspectos de la misma autora en su penoso pasar, pues acá en lo poco que se llega a contar sobre esta, se hace mención a un matrimonio fracasado, donde el hombre se comporta como un bruto, quien la humilla y es un borracho.  Las obsesiones y leiv motivs recurrentes en la obra de la Aldunate, quedan de manifiesto mayormente en el cuento que viene a continuación; no obstante como ya ha podido quedar consignado, en su mayoría los relatos que componen este libro tratan sobre féminas, que para escapar de su desgracia no les queda otra que fantasear o encontrar medios extraordinarios, tal como quedará mejor representado a continuación.

    9- 10 centímetros de sol: Luego de La Bella Durmiente,para un servidor viene a ser lejos el mejor cuento del tomo, además del más original…sin dejar de mencionar lo polémico que pudo ser en su momento y que incluso hoy en día podría llegar a ser para las mentes más estrechas.  Sin dudas si tuviese que seleccionar algún cuento de esta autora, de los que comprenden este libro para una antología, aparte del ya citado, optaría sin vacilaciones por este y ello debido a su enorme calidad literaria (y donde esta vez sí que la escritora le dio en el clavo a la idea de una historia cortísima, pero intensa y por completo bien acabada).
     El cuento trata sobre una monja que en secreto al atardecer encerrada en su celda, tiene encuentros secretos con una entidad que se manifiesta a través de un rayo de luz, la cual la posee y le lleva al orgasmo, únicos momentos de dicha de su apagada existencia negada al contacto físico con otras personas. El erotismo que abunda en la descripción de la pasión de esta mujer y que bien recuerda a lo narrado acerca de los éxtasis místicos de figuras religiosas como Santa Teresa de Ávila y San Juan de la Cruz, no puede ser más intenso.  Por otro lado, innegable viene a ser el carácter masculino y/o fálico de esta entidad, lo cual radica en cuando se le compara en la narración con una sierpe (antigua palabra para referirse a las serpientes) y su propia naturaleza de luz solar (no olvidar el carácter masculino que se le da en la tradición religiosa al sol); el mismo nombre del cuento, palabras que se repiten hacia el final del texto, también posee su significancia sexual (el tamaña del órgano masculino, que aunque “pequeño” si se considera unas dimensiones de este tipo en la realidad , aun así logra satisfacer a esta mujer solitaria).

     “Sentada, las manos abiertas sobre el oscuro regazo, se va sumergiendo voluptuosa en el microcosmos de aquel rayo alegre, mensajero de afuera añorado y prohibido.
      (…)
      Desnuda, perdida, se ofrece a la caricia de aquel ser-serpiente-de sol que la envuelve encendiéndola”.

     Ahora bien, la criatura en sí puede ser considerada como una entidad sobrenatural, ángel o demonio, como también un ser alienígena, porque queda de manifiesto la interrogante respecto a su verdadera identidad.  Esto último responde a la idea del misterio propio de los hechos milagrosos y del tono extraordinario que posee un acontecimiento como este, que además es un secreto que guarda celosamente la protagonista.
     ¿Y en qué radica la supuesta dimensión polémica de este hermoso, aunque triste cuento? Aunque tal vez no debiera explicarlo para no faltar el respecto a la inteligencia de mis lectores (en el caso de que alguien lea este post, que a veces con la falta de comentarios, nuevos seguidores, Google+ y otros, a veces me da la impresión de que me sobran los dedos de la manos respecto a los que me siguen en realidad).  Pues que como es de suponer, estamos frente a una historia que involucra a un miembro del clero católico, alguien que ha hecho voto de castidad y que se supone es feliz con ello; no obstante tal y como queda de manifiesto en este relato, la protagonista anhela el contacto carnal con los hombres y al no poder acceder a ello, se contenta con tener su “rayito de sol”.  Por otro lado, aquí nos encontramos con un ministerio sagrado para millones y que lamentablemente en la vida real tal como sucede con la monja, su opción no le trae felicidad y más bien deja claro que esta es más una prisión que una liberación (y por eso mismo solo cuando es tomada por el ser, puede verse fuera de las paredes que la agobian).

     10- El Niño: Se puede decir sobre este cuento que resulta ser una obra desperdiciada, pues teniendo en cuanta que su premisa sin dudas viene a ser bastante atractiva, el lector se queda con gusto a poco tras su final tan precipitado.
       En esta ocasión nos encontramos con una mujer que acude a un especialista (pediatra o psicólogo infantil), debido a los problemas que tiene con su pequeño hijo, cuyo comportamiento anómalo la tiene al borde de la histeria.  Es así que nos enteramos de las particulares circunstancias en las que nació su pequeño y la vida que luego tuvo la madre para poder darle lo mejor una vez que este naciera.  Paralelo al personaje de la mujer, se encuentra el doctor, quien viene a ser el coprotagonista y cuyo punto de vista también es relevante para el argumento; puesto que en contraste a la mirada de alguien simple como la mujer, pura emocionalidad, se encuentra la del hombre, un científico, o sea, alguien con una mente racional y que sin embargo se encuentra con la presencia de lo extraordinario.
      Tras terminar el libro con este cuento, nos podemos detener en dos reflexiones:
      Primero que siendo la autora de origen socioeconómico alto y perteneciente a la derecha (no era militante de algún partido político) y habiendo escrito y publicado estos cuentos durante los primeros años de la dictadura militar de Pinochet (a la que supuestamente apoyaba su familia), nos encontramos con el hecho de que en este cuento y otro, la escritora opta por retratar a mujeres de raigambre obrera, campesina o más humilde; en cambio antes sus protagonistas eran mujeres, que como ella tenían un mejor pasar (Angélica y el Delfín, Un señor don Luis, Ventana y quizás Marea Alta).  Es así que en Carrusel hayamos a una oficinista y que por lo poco que llegamos a saber de ella, no se trata de una ejecutiva; mientras tanto que en este último caso la dama es alguien del campo, de muy escasa educación y que se casó con un hombre mayor solo para poder mantener a su hijo “huacho” (sin padre y no nacido en medio de un matrimonio).   De este modo nos encontramos con una sensibilización respecto al tema social y al hecho de que no importando la edad, ni la condición socioeconómica de la mujer…todas (y todos) tienen las mismas preocupaciones, sueños…y pesadillas.
     Segundo, el sujeto con el que estuvo la madre de este último relato, es descrito o bien como un príncipe azul (rubio, hermoso y hasta misterioso) y/o como alguien de otro mundo.   Es entonces que podemos llegar a la certidumbre que todos los hombres o medios a los que acceden las protagonistas de estos cuentos, responden a la idea de alguien o algo que en la realidad/cotidianeidad la protagonista no puede tener.  Es así que estos “salvadores” resultan ser siempre una idealización del salvador y del hombre perfecto: que las ama sin condiciones, entregándose a ellas como si fuese su par (tal como el delfín Isspa) y en quien pueden confiar sin miedo a las consecuencias (si no basta con leer de nuevo Marea Alta).  En otras palabras, ninguna de las mujeres de este libro es alguien que ha encontrado el verdadero amor y la felicidad junto a un hombre real o que fuese sin vacilaciones su compañero; por lo tanto, en la vida de todas estas no existe esa compenetración con alguien como en realidad ellas quisieran…Una carencia bastante triste para todas estas pobres mujeres, que de seguro mucho tienen de su misma creadora.
    

Nueva edición de esta novela.

El esperado regreso de “Black Mirror”.

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      Casi dos años después de la última entrega de la “serie” antológica británica de televisión Black Mirror, enmarcada por lo general dentro de los terrenos de la ciencia ficción, por fin tuvimos una nueva temporada de este elogiado programa.  El milagro tras pensar que no volveríamos a tener otras historias de la mano de su creador y guionista Charlie Brooker, ha sido posible gracias a la hoy poderosa empresa Netflix y a la que le debemos otras joyitas del género para la pantalla pequeña, como lo son unas cuantas adaptaciones de cómics Marvel (Daredevil, Jessica Jones y Luke Cage), Sense8y Stranger Things; por lo tanto  por intermedio de su apoyo económico, nos encontramos con más episodios que en el pasado, seis en total (cabe recordar que antes solo tenía tres capítulos por temporada, además de un especial de Navidad) , bien se sigue manteniendo el mismo nivel técnico, artístico y argumental de sus primeros años.  Por otro lado,  esta vez hemos podido contar con actores famosos dentro de sus protagonistas, tales como los talentosos Bryce Dallas Howard y Robert Carlyle, si bien en general el resto de las actuaciones que podemos hallar acá resultan ser más que convincentes y emotivas.
      En cuanto a la temática y características de sus guiones, sigue manteniéndose la crítica o reflexión acerca del uso y abuso de la tecnología en nuestras vidas, con las correspondientes consecuencias que ello tiene para el ser humano en particular y la sociedad en general.  De este modo nos volvemos a encontrar con algunos argumentos de ciencia ficción, ambientados en futuros cercanos que muestran adelantos tecnológicos, que no dejan de ser verosímiles y que están a solo años de desarrollarse en el mundo real; de igual manera estas historias de “anticipación” siguen transcurriendo en la Tierra y sus protagonistas son por supuesto seres humanos, adultos siempre.  No falta la trama de carácter más realista, en el sentido de que todo sucede en el mundo tal y como lo conocemos (y en el tiempo “actual”), si bien en algunos casos uno que otro elemento se acerca al género, dentro del que se enmarca la mayoría de los episodios de  Black Mirror.
      Sintetizando esta nueva entrega del show y que se mantiene dentro de la línea de sus temporadas predecesoras, no falta el sentido moralizante o la invitación a la reflexión por parte de su creador.  En ese sentido no se puede olvidar que se trata de un programa dirigido a un público adulto, ya que sus argumentos para nada son simplistas, teniendo en algunos casos su buena dosis de violencia y erotismo, planteando que somos los mayores de edad los responsables de que el mundo esté así para bien o para mal, tal como lo podemos encontrar en sus guiones; de este modo los temas de la responsabilidad y la culpa se encuentran una vez más acá, lo que trae para sus personajes una serie de situaciones que en su mayoría no pueden ser más incómodas, mientras que para el espectador todo viene a ser sorprendente (y debido a ello los finales de cada entrega resultan ser magníficos).
     Como es habitual en los programas de este tipo, cada nueva emisión corresponde a una historia distinta, con protagonistas que no se repiten entre una y otra.  Asimismo, por supuesto que hay capítulos que sobresalen entre el resto y otros que pueden ser considerados como inferiores o menos logrados.  No obstante para quien aquí escribe, no hay episodio malo en todo lo visto hasta la fecha sobre este programa y bien se podría recomendar a ojos cerrados esta serie, que lejos se encuentra entre lo mejor de su estilo.
      Al ser ahora una coproducción estadounidense, ahora los episodios no solo transcurren en Inglaterra o Gran Bretaña, sino que al menos la mitad sucede en USA; por lo tanto, ahora tenemos a varios actores de nacionalidad estadounidense.

      Pero mejor detengámonos de una vez a revisar de manera detallada esta tercera temporada, mientras ojalá nos llegue el año que viene otra y en lo posible más extensa.
      ALERTA DE SPOILER (mi amigo Luciano me recomendó que lo hiciera, lo siento, pero es que no me di cuenta de que había incurrido en ello cuando escribía este texto y es que si no hubiese contado algunos detalles acerca de los argumentos, imposible que pudiese explayarme más a la hora de analizar y comentar).

¿Una escena de la vida real? Parece que sí, pero se trata de una imagen de Black Mirror.

      1- Caída en Picada (Nosedive): Pues en esta ocasión “tiraron toda la carne a la parrilla” para asegurarse de lograr la atención completa de su público seguidor y del nuevo, con lo que podría considerarse sin dudas como lo mejor de esta temporada.  Teniendo de protagonistas a un trío de actrices de distinta generación (si bien una de ellas solo aparece un breve tiempo en pantalla, aunque su rol resulta decisivo para su argumento y en especial la vida de su personaje principal), se trata de una obra de ciencia ficción pura, que además no puede ser más entretenida e intrigante.   Es así que acá nos encontramos en el papel principal con Bryce Dallas Howard, artista de filmes de M. Nigth Shyamalan como La Aldea y La Dama en el Agua, quien acá aparece casi irreconocible e interpreta a alguien bastante diferente al de otras féminas que le ha tocado en su filmografía.  Luego está la preciosa Alice Eve, como una materialista mujer que representa lejos lo peor de la sociedad ilustrada por este capítulo, de igual manera caracterizando a otro tipo de mujer, un prototipo bastante negativo por cierto, en vez de la dulce científica militar que hizo en Star Trek: Into de Darkness.  Y por último, la dulce Cherry Jones vuelve acá a interpretar el rol de una mujer dulce y sabia (tal como en Señalestambién de Shyamalan y en La Tormenta Perfecta), transmitiendo al espectador toda esa humanidad que echamos de menos entre en el mundo “hueco”, en el que transcurre esta historia.
      Su argumento resulta ser una crítica ácida a las redes sociales, llevadas al extremo y que en este caso se reconocen porque todos los habitantes de la sociedad en la que viven los personajes, están sometidos a un sistema de popularidad a través de Internet y que es el único medio posible para acceder a la movilidad social; de este modo mientras más votos se tenga de la gente (similar al “Me gusta” del Facebook), mayores privilegios se tiene y por lo tanto mientras menor es el éxito social, el nivel de vida es más bajo.  Entonces no importan los méritos intelectuales, proezas físicas y actos desinteresados, solo la popularidad y la imagen ante los medios masivos que son la herramienta para salir adelante.  Es así que nos encontramos con una verdaderaantiutopíaen este episodio, pues la gente por desear caerle bien al resto y salir adelante, solo busca conseguir el beneplácito de los demás, con sonrisas falsas y negándose ser sincera con el resto; de este modo, la autenticidad es algo escaso y aquellos pocos que no concuerdan con el status quo o bien son parias para los demás o son considerados criminales. La antiutopía radica en este aparente mundo perfecto, de gente que simula ser feliz y sin embargo no es libre de verdad, ya que si se sale de la norma cae en el ostracismo social. El guión se toma gran parte de esto con un humor muy negro, mostrando a la mayoría de la gente como verdaderos idiotas, carentes de valores tales como la humildad y la compasión; de este modo la gran mayoría de los personajes que aquí aparecen, son verdaderas caricaturas de los adictos a estos medios tecnológicos.
      Bryce Dallas Howard es aquí una joven que solo quiere escalar posiciones como muchos de quienes la rodean y es así que se obsesiona con una antigua amiga de infancia, quien tiene todo lo que ella quiere ser.  Pues justo cuando comienza a cumplirse su anhelo, una serie de pequeños eventos la lleva por el camino de la ignominia, dándole la mejor lección de su vida…hasta que por fin se encuentra a sí misma.

    
2-Partida (Playtest): Luego de un tan potente estreno de temporada con el título anterior, uno se queda aún en la cabeza con la historia que antecede a esta y no obstante resulta difícil mantener el mismo ritmo y nivel de satisfacción para el público.  Es así que este segundo capítulo al ser el menos bueno de la temporada, queda sin dudas en desventaja al comparársele con Caída en Picada.  No obstante hay que ser justos con él y se le deben reconocer sus propias virtudes, que malo no es.
      En esta ocasión la tecnología presente en el argumento es la de los videojuegos y en especial aquellos que hacen uso de la realidad virtual.  El protagonista es un joven gringo veinteañero, que decide “escapar” de su vida y sus problemas viajando por todo el mundo, hasta que llega a Inglaterra y cuando se queda sin dinero, se entera de que hay una manera fácil de conseguir lo que le falta: participando como cobaya en un videojuego que se está probando.  Una vez dentro de experimento, que implica el uso de tecnologías nuevas que obviamente aún no están aprobadas, se da cuenta de que su vida corre peligro y no le queda otra que tratar de escapar. 
      Interesante resulta ser que acá nos encontramos por un lado con el tema de del miedo y no solo por el hecho de que el videojuego que aquí aparece, tiene que ver con la materialización de las fobias según cada persona.   Pues nos encontramos con la representación del papel que juega esta emoción (la primera de todas según algunos estudiosos) y la más instintiva, que sin dudas nos caracteriza, pues lo que tememos es quiénes somos.  Pero el miedo a las arañas y a su antiguo atormentador de su infancia, no es nada comparado con lo que en realidad domina las pesadillas de nuestro protagonista: Un temor tan de “adulto” y demasiado complejo, propio de la “gente grande” que complica todo y no algo básico como las fobias que un ser como el de Itde Stephen King, aprovecharía para alimentarse de sus víctimas; es así que lo que nos dice su guión, es que en el fondo todos tenemos nuestra debilidad, la que termina por consumirnos si no la superamos (algo que este muchacho por la incapacidad de enfrentar su miedo, fue incapaz de superar desde el principio de la historia).
    También es posible hallar acá el tema de la memoria, en la medida de que también estos elementos fundamentales  nos definen, pues somos nosotros en la medida que con el paso del tiempo hemos acumulado una serie de recuerdos relevantes.  Ante esto, es posible tener una identidad y un propósito para la vida, de modo que si este pasado ya no está… ¿Qué nos queda para reconocernos?
     Por otro lado, cabe destacar que acá también nos encontramos con uno de esos típicos genios extravagantes, que se dedican al mundo de la computación y en este caso un aún joven friki de origen japonés.   Pues este sujeto bien recuerda a personajes reales como Steve Jobs y Bill Gates o personajes de ficción, tales como los de la novela Ready Player Onede Ernest Cline, James Halliday y Ogden Morrow, todos ellos sujetos consagrados como artífices en el mundo de la informática.   Pues no podía faltar el “científico loco” en esta serie y en la informática hay varios y harto bizarros.

     3- Cállate y Baila (Shut up and Dance): El primero de los dos episodios de esta temporada que transcurren el mundo “real” y que en este caso por su carácter realista, impacta por mostrarnos cómo la tecnología que hoy en día damos por sentado y como algo normal, puede ser algo insufrible.
      La trama gira en torno a un joven en los últimos años de la adolescencia o en los primeros de la adultez, quien empieza a ser acosado por un desconocido o un grupo secreto desde su celular; es así que lo hacen participar contra su voluntad de una serie de actos incómodos, bajo la amenaza de hacer público sus “pecadillos” en el uso de Internet.  Mientras se ve obligado a acceder a las extrañas peticiones de sus atormentadores, conoce a otro que se haya en su misma situación, un casado hombre maduro y con hijos (interpretado por el veterano Robert Carlyle).  Es así que comienza una espiral de degradación, con cada nueva petición a la que deben obedecer.  Al final como si se tratara de una tragedia griega, estos dos y otros como ellos, pese a sus esfuerzos parecieran estar frente a una fuerza superior que acaba derrotándolos.  Si en Caída en Picada la protagonista acaba bajo el peso de ese mundo que tanto adoraba (pues en cierto sentido, todos somos mártires de un sistema que nos gobierna, diciéndonos cómo comportarnos, pero al final siempre- o en la mayoría de los casos- consumiéndonos), en esta ocasión al castigo no hay posibilidad de redención, ya que todo acaba demasiado mal; no hay esperanzas, ni posibilidad de redención.
      El objeto tecnológico que más destaca esta vez en el argumento es el celular, un objeto que llevamos con nosotros para todos lados y que tal como podemos apreciar esta vez, nos controla e impide que tengamos privacidad (si no, meditemos acerca de cómo el famoso whatsApp nos ocupa tanto tiempo, en vez de aprovechar para hacer cosas más provechosas).

     4- San Junipero: El único capítulo de las tres temporadasde todo Black Mirror,  incluyendo el especial de Navidad, que en términos simplistas podría calificarse como “bonito”, pues además posee una nostálgica ambientación retro (¡Los queridísimos años ochenta otra vez!) y más encima trata acerca de una inolvidable historia de amor…entre dos mujeres.
    Así es, acá las protagonistas son dos damas que tras conocerse se enamoran.  No obstante como toda historia romántica, nada es fácil para ambas amantes y antes de estar juntas para siempre (ese “siempre” acá resulta ser más que un término retórico), deben enfrentar a sus propios conflictos internos y que por supuesto deben resolver.
     Al ser las protagonistas de la trama dos miembros de la comunidad LGTB, una bisexual y la otra lesbiana, se suma el hecho de que las dos resultan además ser una pareja multirracial, afroamericana y caucásica respectivamente; quizás este último detalle hoy en día no tenga mayor relevancia, cuando se supone ya se han eliminado este tipo de prejuicios étnicos; sin embargo no deja de dar gusto que pese a todo lo malo que hay por ahí, todavía hay cosas buenas que valorar, como que el verdadero amor no tiene fronteras.
     Ahora bien, todo esto ocurre en una realidad simulada ultra sofisticada, llamada justamente San Junipero, cuyos habitantes perpetuos vienen a ser personas muy especiales.  Es así que  a su vez nos encontramos con el viejo tema de la utopía, del mundo ideal al que todos quieren llegar y al que en este caso sí es posible acceder gracias a la tecnología.
     Un tema que se desprende de todo esto, es la búsqueda de la felicidad y no de acumular solo para uno éxito y materialidad, tal como en los capítulos ácidos habituales de esta serie, sino que tiene que ver con el deseo de compartir con otros nuestra soledad y con estos pares crear algo que pueda llevarnos a la plenitud.  Es así que por primera vez en el show, vemos más de un gesto de amor que habla de la nobleza del corazón humano, todo un aliento tras tanto fatalismo en Black Mirror; por ende, la única manera de superar las desgracias, es con gestos desinteresados y confiando en quien tenemos a nuestro lado.
     La recreación de los ochenta (y también de los noventa) es soberbia, en especial en lo que corresponde a vestuario y música, poseyendo por esto mismo una muy buena banda sonora, con varios temas clásicos de estas épocas. 
     A la presencia de la realidad virtual, por ser un episodio de tono más positivo, se presenta otro aspecto de los avances tecnológicos y científicos: su uso en la medicina.
     Por otro lado, una vez que se descubre ante el espectador el verdadero sentido de San Junipero, Charlie Brooker nos sorprende con otra faceta que antes no había mostrado en sus guiones, pues introduce un elemento por completo distinto a lo visto antes en la serie: la presencia de lo metafísico, a través de la posibilidad de la existencia de vida después de la muerte y lo que tal como se desarrolla la trama, implica que la conciencia no es otra cosa que lo que para los religiosos viene a ser el alma.
      Y como ya sucedió con otra serie actual de ciencia ficción de culto, la españolísima El Ministerio del Tiempo, no puedo dejar de sentir cierto malestar por el hecho de que aun cuando acá se aborda de manera muy bella y espontánea el amor entre dos personas del mismo sexo, me sigue pareciendo todo esto algo sexista… ¿Pues por qué no fueron sus protagonistas dos hombres en vez de dos mujeres? Bueno, la respuesta es obvia: incomoda menos ver a dos mujeres besándose (y hasta excita a muchos hombres), que si se tratara de dos “machos”; por otro lado, lo que vende más viene a ser la primera opción.

     5- El Arte de Matar (Men Against Fire): El protagonista de esta ocasión, es un joven soldado que como muchos de sus pares, cree estar haciendo un servicio público para su comunidad, participando en una guerra que su gente está ganando y que implica una muerte sin cuartel al enemigo, o sea, una verdadera matanza étnica.   De quien debe deshacerse es de unas criaturas humanoides a las que llaman cucacarachas, supuestamente idiotas y nocivas por completo; es cuando en una de sus misiones “militares” comienza a ver a sus rivales con nuevos ojos y ello le trae como consecuencia una crisis de fe, que da vuelta por completo su vida hasta hora.
     Acá nos encontramos con el uso de la tecnología para manipular y encubrir ideologías de supremacía racial, motivadas por el odio y la intolerancia.  El uso de las mentes ingenuas de jóvenes que se ofrecen para defender los aparentes justos ideales de su nación o sociedad, es algo tan viejo como la humanidad y a ello se suma el control por medio de la sugestión y todo tipo de mentiras para conseguir su beneplácito.   También se puede apreciar que en las mismas armas y todo tipo de artefactos que usan los militares (y el gobierno), se muestra lo peor que podemos llegar a hacer con nuestra capacidad de inventiva y desarrollo tecnológico, pues al final se trata de crear cosas para dañar y aniquilar, en vez hacer más grato y fácil la existencia de los demás (que se supone para eso tenemos inteligencia).

     6- Odio Nacional (Hated in the Nation): Una serie de muertes que implican la utilización de tecnología creada originalmente con un fin benéfico, que implica a personas consideradas nefastas para la sociedad, lleva a unos agentes de la ley a realizar una investigación policial para encontrar al culpable de lo que está pasando.  Un detalle espantoso de todo esto, es que gente “inocente” participa en una especie de votación en las redes sociales para encontrar al nuevo candidato a ser ejecutado, lo que complica todo, porque al parecer no hay verdaderos culpables.
     La historia pone en el tapete el sentido relativo de lo que está mal para la gente y el frágil valor de la justicia humana, que se presta a interpretaciones y ambigüedades, como también el uso nefasto de todo ello.  ¿Quién es un verdadero criminal para nosotros y quién merece en realidad ser castigado? ¿Somos justos con nuestro sistema punitivo o a la larga nos volvemos iguales que aquellos que infringen la ley? ¿Depositamos correctamente nuestra fe en quienes nos representan como justicieros? Estas y otras interrogantes se encuentran en la presente historia.
      Una vez más se aborda el tema de la intolerancia, un gran mal de nuestra naturaleza, pues los crímenes aquí cometidos son debido a ello.  Interesante al respecto resulta ser que la misma democracia, la opinión de la mayoría viene a justificar este tipo de aberraciones, tal como queda demostrado en el guión y no obstante hay sujetos en las sombras que se aprovechan de este sistema “moderno” para conseguir sus propios fines.
      Dentro de los actores que aquí participan, hayamos a Benedict Wong, destacado actor británico de origen oriental y que este mismo año no más vimos en un muy agradable papel en Doctor Extraño.
      Por ser el último episodio de la temporada, este es mucho más extenso en su metraje, llegando a durar casi una hora y cuarto, un verdadero telefilme de calidad cinematográfica.

Algunos de los protagonistas de estas seis magníficas historias.
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