La segunda temporada del Doctor Who"moderno", logra ser superior
a su predecesora y esto es posible, al menos, a tres elementos: En primer
lugar, las historias resultan ser más consistentes, como también atrapantes, y
ello hace que cada capítulo sea un delicioso bocado único que disfrutar; luego
tenemos el hecho de que se nota la subida de presupuesto, lo que significa
mejores efectos especiales y sets más sofisticados, además de creíbles (pese a
las tramas de tipo sobrenatural y de ciencia ficción), lo que ayuda a
engancharse de manera más fácil a un show, que en cierta medida resulta ser
absurdo (a diferencia de la "seriedad" de títulos como Star
Trek o La Dimensión Desconocida, si vamos a hablar de
programas clásicos); por último, tenemos a su más "nuevo" doctor, el
undécimo para ser más precisos e interpretado por un entonces joven David
Tennant (a este los "no ingleses" solo lo habíamos visto, de manera breve, como un
desalmado mortífago, villano, en Harry Potter y El Caliz de Fuego)
y cuyo desenvolvimiento en el rol fue tan grandioso desde el principio, que
para muchos (incluyéndome) fue el mejor como tal en este relanzamiento del
personaje (al punto de que muchos años después, el año pasado para ser
precisos, regresó en al menos tres especiales antes de dar cabida al actual
Doctor).
Por último, antes de ir de lleno a los episodios que forman parte de este segundo año, debo destacar mi dicha porque no solo la compañera del Doctor, la encantadora Rose, fue aprovechada al máximo (y ello también debido a que su actriz, entonces casi una principiante, se le notó más a gusto con el rol), sino que también fueron en especial potenciadas la madre de esta y su novio (que la primera siempre me cayó muy bien y el segundo solo ahora logró ganarse mi corazoncito). También cabe destacar todo lo relacionado a los sentimientos de Rosie Tyler hacia el doctor, lo cual gatilla interesantes arcos argumentales, incluyendo un emotivo "enfrentamiento" con una vieja compañera del Señor del Tiempo, la madurez de (el novio de la chica) y un muy impactante final de temporada.
Y ahora sí a repasar estas deliciosas golosinas ñoñas.
0. La Invasión de Navidad
El primer especial navideño del
modernizado Doctor Who, nos trae al décimo doctor en un estado
"deplorable", que lleva Rosie a hacer hasta lo imposible para que
este recupere la conciencia ¿Qué le está pasando al alienígena? Mejor
descubrirlo por su cuenta. Cabe
mencionar una nueva amenaza extraterrestre, la reaparición de un simpático
personaje de la temporada anterior (y ahora no tan agradable) y el comienzo del
desarrollo de lo que será el gran spin-off "adulto" de la franquicia:
Torchwood. Por cierto: el
ataque de los Viejos Pascueros y el árbol navideño, no puede ser más propio de
la extravagancia de este show.
1. Nueva Tierra
El Doctor y Rose viajan al
futuro distante (otra vez), cuando la humanidad ha colonizado la galaxia y
descendientes de los terrestres han fundado en un planeta una sociedad que
desea homenajear su antigua cuna. Allí,
y entonces, dentro de un enorme hospital, se haya una orden religiosa de
mujeres-gato que cuida a los enfermos y los sana de las enfermedades más raras;
sin embargo, estas supuestamente atentas monjas y enfermeras, guardan un
espantoso secreto, el cual es descubierto por nuestros héroes. Este potente primer episodio significa,
además, el inesperado regreso de una gran villana de la temporada anterior y de
quien, tal como la fémina que volvió en el capítulo cero, nos revelará una
faceta distinta de suya. Por cierto: En
contra del habitual "escapismo sano" de este título, encontramos
detrás de su argumento una extrapolación al uso y abuso, propio del esclavismo
y los poderosos en general, hacia las comunidades más débiles; asimismo, el
desenlace lo encontré bellísimo.
2. Dientes y Garras.
Se cumple el mismo esquema de la
temporada anterior, al menos en los tres primeros episodios: En un principio
Inglaterra en el presente y sometida a una inteligencia extraterrestre malvada;
en el segundo capítulo el futuro distinte, en el que está implicada la
humanidad (y la misma antagonista); y en el tercero un viaje al pasado, el
mismo siglo XIX en la misma Inglaterra y con un importante personaje histórico
incluido. En este caso, la presencia de
unos cuantos licántropos provoca el terror en una zona campestre y en ello se
involucra nada menos que... ¡La Reina Victoria! Entre los aspectos interesantes
de esta divertida entrega, se encuentra el detalle de que un personaje real
como la recién mencionada, pese a la rigidez que la caracterizaba, aparece como
alguien que hasta nos puede simpatizar y luego, ya llegando al final el
argumento, se hace más verosímil al otorgarle ese cariz suyo que es más propio
de ella (destacable el desenvolvimiento de la actriz que la interpretó). Por cierto... ¡Aquí conocemos el origen de
Torchwood!
Por último, antes de ir de lleno a los episodios que forman parte de este segundo año, debo destacar mi dicha porque no solo la compañera del Doctor, la encantadora Rose, fue aprovechada al máximo (y ello también debido a que su actriz, entonces casi una principiante, se le notó más a gusto con el rol), sino que también fueron en especial potenciadas la madre de esta y su novio (que la primera siempre me cayó muy bien y el segundo solo ahora logró ganarse mi corazoncito). También cabe destacar todo lo relacionado a los sentimientos de Rosie Tyler hacia el doctor, lo cual gatilla interesantes arcos argumentales, incluyendo un emotivo "enfrentamiento" con una vieja compañera del Señor del Tiempo, la madurez de (el novio de la chica) y un muy impactante final de temporada.
Y ahora sí a repasar estas deliciosas golosinas ñoñas.
En su trama, el Doctor y Rose, acompañados del novio de esta (quien ha demostrado ser un buen compañero de viaje, tras los eventos del episodio anterior), de toma inesperada llegan a un tipo se sitio, que se supone nunca antes ha pisado el Señor del Tiempo: Un universo paralelo. Allí llegan a otra versión de la Tierra, con una tecnología superior y una resistencia armada en contra del estatus quo; más encima, en su mundo el padre de Rose sigue vivo y junto a su esposa, que acá son millonarios, nunca tuvieron a su hija. Es entonces que nos encontremos con un científico obsesionado, con llevar a cabo su plan, que significará la reaparición de un mal que estaba extinguido hasta ahora.