1. La serie.
En el vasto mundo de la animación japonesa, si un cómic nipón tiene éxito entre los lectores y/o ello significa rentabilidad comercial, sin dudas que tendrá su versión en animé, por lo general para la televisión y luego a través de OVAS (esto es, producciones hechas especialmente para la venta directa de consumo casero) y filmes para el cine (incluyendo versiones en imagen real). Pero también puede ser que un videojuego popular genera su propia adaptación animada y existen otros casos, como el que hoy nos reúne, que corresponden a historias por completo originales para su serialización televisiva, siendo Tenkū no Escaflowne (天空のエスカフローネ) uno de sus ejemplos más famosos a nivel internacional y el cual hoy deseo rescatar para presentarlo en especial entre quienes no lo conocen.
Creado por Shōji Kawamori (el mismo artista que nos regaló ese otro título de culto que es Macross) y Katsu Aki, es una producción estrenada en 1996 y de solo 26 episodios. Si bien la idea fue primero para llevarla a la pantalla pequeña, el esmero con el cual se realizó y que atrasó su estreno, hizo que al final saliera antes su adaptación al cómic, el cual data en su versión original de 1994 (ya que luego apareció otra historieta); por lo tanto los nipones ya conocían de qué trataba y, en especial, lograron sintonizar con sus entrañables personajes en versión audiovisual con facilidad… No obstante, para ser sinceros y considerando la época en la cual fue realizada esta obra, su factura es tan increíble que hoy no nos deja indiferentes y en especial en lo que se refiere a su compleja trama, diseños y en gran medida por su música.
Sin querer caer en el spoiler en honor a quien no la ha visto aún y ojalá desee acceder a ella, una vez leído este texto hecho con tanto amor hacia la serie, con la menor cantidad de datos posible para gozarla a destajo, la trama trata sobre una chica venida desde nuestro mundo por medios que no quedan bien claros (si por la intercesión de magia pura o una ciencia muy avanzada de la cual poca información se llega a tener o bien la mezcla de ambos elementos), hasta otro planeta; allí se encuentra con varios sujetos que hacen lo posible por evitar el dominio por parte de imperio, que está devastando los distintos reinos que se le oponen, convirtiéndose ella en alguien relevante tanto para los aliados de las fuerzas del bien, como para el enemigo que desea hacerse con ella. Muchas cosas suceden entre medio, desde revelaciones del pasado, triángulos amorosos y un sinfín de aventuras que nos tendrán enganchados apenas comience todo.
Cabe mencionar la bella banda sonora, lejos una de las más sobresaliente en este tipo de productos, compuesta por la destacada artista japonesa Yokko Kanno y quien una vez más trabajó junto a la cantante Maya Sakamoto (una de las voces más bellas de su país), para crear temas de corte sinfónico y grandilocuentes, si bien la acompañó también en los arreglos Mizoguchi Hajime (otro valioso músico japonés). Uno puede escuchar los temas con gran regocijo tanto acompañando las imágenes y los diálogos, como de manera independiente; si ha visto antes el animé imposible será no recordarla y sentir nostalgia… Si no la ha contemplado aún, tendrá una razón de más para querer hacerlo.
Sin querer caer en el spoiler en honor a quien no la ha visto aún y ojalá desee acceder a ella, una vez leído este texto hecho con tanto amor hacia la serie, con la menor cantidad de datos posible para gozarla a destajo, la trama trata sobre una chica venida desde nuestro mundo por medios que no quedan bien claros (si por la intercesión de magia pura o una ciencia muy avanzada de la cual poca información se llega a tener o bien la mezcla de ambos elementos), hasta otro planeta; allí se encuentra con varios sujetos que hacen lo posible por evitar el dominio por parte de imperio, que está devastando los distintos reinos que se le oponen, convirtiéndose ella en alguien relevante tanto para los aliados de las fuerzas del bien, como para el enemigo que desea hacerse con ella. Muchas cosas suceden entre medio, desde revelaciones del pasado, triángulos amorosos y un sinfín de aventuras que nos tendrán enganchados apenas comience todo.
Cabe mencionar la bella banda sonora, lejos una de las más sobresaliente en este tipo de productos, compuesta por la destacada artista japonesa Yokko Kanno y quien una vez más trabajó junto a la cantante Maya Sakamoto (una de las voces más bellas de su país), para crear temas de corte sinfónico y grandilocuentes, si bien la acompañó también en los arreglos Mizoguchi Hajime (otro valioso músico japonés). Uno puede escuchar los temas con gran regocijo tanto acompañando las imágenes y los diálogos, como de manera independiente; si ha visto antes el animé imposible será no recordarla y sentir nostalgia… Si no la ha contemplado aún, tendrá una razón de más para querer hacerlo.
Opening.