Hasta los que apenas saben sobre cómics, conocen al más famoso de todos los superhéroes marvelitas, nuestro amistoso vecino el Hombre-Araña¿Quién no ha escuchado la famosa canción de la serie animada de los sesenta? Dentro de quienes gustan de las historietas del género, pocos son quienes no aprecian a este personaje, teniendo al menos varios títulos de sus aventuras. Sin embargo por mucho que un ñoño lo adore, no todos pueden jactarse de haber leído sus primeras historias, las de principio de los sesenta, justo al comienzo de la llamada “Era Marvel”, hechas por sus artífices: Stan Lee, como guionista y Steve Ditko, como su dibujante. Debe saberse que mientras duró la colaboración de ambos, lograron tanto, que sin dudas estos primeros cómics se convirtieron tanto en verdaderos clásicos, como en obras que no han perdido vigencia como sana entretención y ficciones que sin lugar a dudas están llenas de emociones (heroísmo, sublimidad, suspenso, mucho humor, romance…), sin perder vigencia hasta nuestros días.
Lee y Ditko desde las viñetas originales crearon buena parte del entorno que conocemos de este gran personaje, el que incluye tanto su carismática personalidad, con sus realistas conflictos por su condición de ser un adolescente con responsabilidades de adulto, como por su formidable gama de secundarios que también están entre los más conocidos de Marvel: Tía May, J. J. Jameson, Flash Tompson, Harry Osborn y Mary Jane Watson, entre otros. De igual manera durante el transcurso de los casi 4 años en los que duró la sociedad de estos dos artistas, mientras seguían laburando para el Cabeza de Red, fue que surgieron la mayor parte de sus más celebrados enemigos: el Camaleón, el Buitre, Doctor Octopus, Misterio, el Hombre de Arena, Kraven el Cazador y, por supuesto, el primer Duende Verde (Norman Osborn).
La anécdota de cómo comenzó todo, debería ser del dominio de todo aquel que se afirme ser un comiquero de pura cepa: una colección de carácter antológico llamada Amazing Fantasy estaba por cerrar y Stan Lee, quien ya a la fecha en 1962 había dado nacimiento nada menos que a los 4 Fantásticos, Thor y Hulk junto a Jack Kirby, tenía en mente a un nuevo superhéroe que sería en muchos aspectos distintos al resto de los que habían hasta ese momento: un chico de colegio poco popular, un “ratón de biblioteca” y para nada atlético, que por primera vez en la historia de los cómics se convertía en un justiciero por sí mismo, sin ser el típico ayudante juvenil que ya era acostumbrado ver tal cual sucede con los casos de Robin (compañero de Batman) y Bucky (discípulo del Capitán América). Como era el último número de la revista, el 15, se atrevieron a tal hazaña y fue así que debido al éxito de tan inusual vigilante, al año siguiente lanzaron su propia colección, la que a diferencia de otras grandes estrellas de la Casa de las Ideas nunca ha sido interrumpida su publicación y consiguiendo con el paso del tiempo otras series, como también one-shots, miniseries y especiales.
La preciosa intro de la serie clásica animada de los sesenta,
que le debe mucho al primer Spider-Man de los cómics.
Antes de que apareciera la primera historia de Spidey, Stan Lee le entregó a Kirby la misión de diseñar su traje, pues se suponía que este sería el encargado de dibujarlo. Sin embargo lo hecho por el “Rey” no fue del gusto de su socio, pues el traje más parecía una indumentaria militar que la hecha por un chico y además le había agregado una pistola de la cual se suponía saldría su tela de araña; por lo tanto su versión del Trepamuros era por completo diferente a la idea que tenemos de este. Si bien el tiempo nos ha demostrado que Kirby lejos era mejor artista que Ditko (ambos dibujantes y guionistas, creadores de un importante número de personajes, si bien el primero supera al otro en la cantidad de los que llegó a dar vida), el éxito incomparable de Spider-Man desde sus inicios solo se puede explicar gracias a la presencia de Steve, quien no solo fue capaz de hacer unos dibujos maravillosos (si bien hay que reconocer que sus primeras ilustraciones para las historia de este eran bastante toscos, mejorando de manera considerable a medida que fue tomándole el pulso), sino porque también ayudó a Stan a darle forma a sus argumentos y a tal punto que las diferencias entre ellos, respecto a la manera de cómo seguir desarrollando al personaje, fue uno de los motivos que llevó a que ambos se enemistaran; fue así que Ditko terminó abandonando Marvel, tras dibujar el histórico número 38 de la colección. Ironías de la vida, la portada del debut de Spider-Man en Amazing Fantasy (con una imagen icónica del superhéroe balanceándose en su red, llevando por los aires a un asustado criminal bajo el brazo) fue realizada por Jack Kirby, pues para el mañoso de Stan Lee no fue de su agrado la hecha por el otro. Con posterioridad Kirby volvió a dibujar al Arácnido con su apariencia definitiva en relatos fuera de su serie regular.
Peter Parker tal y como nos lo muestran desde el principio, es un joven que pese a estar enormemente dotado en lo intelectual (en la práctica es un genio), las únicas personas con las que se siente a gusto y lo aman, son los tíos que lo acogieron de muy niño tras morir sus padres: el tío Ben y la tía May. El fuerte lazo emocional que hay entre estos tres y luego entre sobrino y anciana tras la muerte de Ben, expone para una época tan especial como los sesenta en un país tan tradicionalista como lo es Estados Unidos, una familia modelo que escapa a lo que de manera típica muestran los gringos (el núcleo familiar de padre, madre e hijos). He aquí otra osadía por parte de la dupla de artistas, quienes desde la historia original establecen esta pequeña, aunque fuerte, comunidad de dos como uno de los elementos más fuertes del cómic. La atención que se prodigan tía y sobrino, quienes apenas se tienen entre ellos en este vasto mundo, alcanza grados de grandeza (como cuando el protagonista debe lidiar con los problemas de salud de su tía, a la par de sobrellevar su enorme responsabilidad como superhéroe y pese a que algunos, más encima, no ven con buenos ojos que un enmascarado vaya haciendo justicia por ahí). Solo con el paso del tiempo, el falto de inteligencia social de Peter empieza a hacer amigos, y de su edad más encima, además de tener sus primeros flirteos amorosos.
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Una de las primeras portadas. La Antorcha Humana es el otro superhéroe que más es invitado dentro de estas historias. |
De igual manera resulta considerable tener en cuenta la complicada relación que tiene con sus pares, es decir, sus compañeros de colegio el Peter Parker adolescente… En una época como la nuestra, para la cual el tema de la diversidad está tan presente, lo que incluye la tolerancia y la sana convivencia con quienes son diferentes, el buying por el que pasa nuestro Amistoso Vecino en su casa de estudios, pese a ser tratado con humor por parte de sus autores, no es algo para dejar de lado a la hora de evaluar las virtudes de estas historietas. Pues la manera en cómo sobrelleva Peter esto, haciendo uso de toda su ironía, sin perder su alegría y además sin aprovecharse de su misma fuerza que lejos supera a la de la mayoría de quienes lo rodean, expone a otro nivel la calidad humana con la que Stan Lee delinea a sus personajes; si bien muchos de ellos poseen grandes poderes, pese a todo no son perfectos y aunque sean criaturas de ficción nunca dejan de poseer verosimilitud, lo que los hace más cercanos al público.
En lo que respecta a la vida escolar de Peter mientas aún estudia en su colegio, desde las primeras viñetas aparecen dos secundarios, que poco a poco van cobrando gran importancia dentro de estas obras, que vienen a ser sus compañeros Flash Thompson y Liz Allan. El primero en muchos sentidos es la otra cara de la moneda de Peter, en cuanto a su personalidad y apariencia, pues no solo es guapo y un deportista nato, sino que además carece de la humildad que le sobra a su compañero y además no es muy inteligente que digamos. Thompson es el líder juvenil de su medio y ya sea por envidia o por altanería, le gusta molestar a su condiscípulo. Sin embargo las apariencias engañan y en realidad Flash no es tan bellaco como parece, ya que a lo largo de sus intervenciones va demostrando que existe nobleza en él y con posterioridad llega a convertirse en uno de los mejores amigos de quien antes tanto ninguneaba. Resulta ser tanto cómico como emotivo, el hecho de que alguien como Flash tenga como su ídolo personal a nada menos que al Hombre Araña, dando muestras de su incondicionalidad hacia el superhéroe en varias ocasiones, sin saber que bajo su máscara se encuentra quien desprecia; es así que Peter pese a todas las rabias que pasa debido al bravucón atleta, termina por agradecerle las atenciones que tiene hacia su alter ego.
Y a través de Liz Allan entramos en el tema romántico, aspecto tan esencial en estas aventuras de adolescentes que tan bien sabe orquestar el maestro Stan Lee, a la par de los motivos épicos de sus guiones. Es así que en lo que concierne al crecimiento de Peter Parker como sujeto, quien debe aprender con dolor ante el sentimiento de culpa por la muerte de su amado tío Ben que “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”, también se encuentra su propia educación sentimental. Por lo tanto en estos 4 primeros años, asistimos al papel que cumplen mujeres tan importantes en la vida de Spidey como lo son Betty Brand, su primer amor que si bien se encuentra lleno de inconvenientes propios de una relación entre un chico inexperimentado y una mujer más madura que él, se convierte en una importante lección de vida. Luego está la Allan, una compañera de colegio que hasta cierto punto respondía al estereotipo de la “rubia tonta” y quien en un principio ninguneaba al pobre de Peter, hasta que poco a poco se fue dando cuenta de lo “interesante” que se había vuelto como persona; sin embargo cuando esta cambió en sus apreciaciones, Peter ya tenía ojos para otra mujer. Resulta interesante el detalle de que ambas damas son presentadas como personas que si bien bastante distintas entre sí, corresponden a féminas que no salen de los moldes esperados para su género en aquellos años: las dos solo pretenden encontrar un hombre que las proteja y casarse, además tampoco brillan por su espíritu independiente (si bien Betty ya vive sola y trabaja). Solo con la posterior aparición de Gwen Stacy y Mary Jane Watson, quienes en la última etapa de la colaboración de Lee y Ditko por fin intervendrán, será posible conocer otro tipo de mujeres jóvenes.
Desde los inicios de los cómics de Spider-Man, alguien como John Jonah Jameson, el irascible editor del periódico Daily Bugle (el Clarín en algunas de las tradiciones al español), ha tenido otro de los papeles destacados entre los secundarios de esta historieta. Debe saberse que en las primeras aventuras del Arácnido solo se hablaba de la revisaNow, de propiedad de este, por lo que solo tiempo después se agregó lo del Bugle. Jameson es tan conocido como la tía May entre los no lectores de este arte, también famoso por su avaricia, aunque se considera un pilar de la sociedad y hasta un filántropo. Parker trabaja para él como fotógrafo freelance, desarrollándose entre ambos una muy particular relación, pues pese a que los dos son tan distintos y esto provoca situaciones muy cómicas, se aprecian y en cierta medida por años el pese a todo profesional periodista, resulta ser la figura paterna más cercana que tiene el chico luego de la muerte de su tío Ben. La dicotomía producida por el trabajo de Peter, quien vende fotos del superhéroe a Jameson que él mismo se saca (el cual se declara enemigo jurado del Cabeza de Red, puesto que no cree que alguien que oculta su identidad en realidad esté haciendo un servicio público) y las rabietas que le hace pasar el propio chiquillo vestido como el Hombre Araña, otorga a estas historias algunos de los momentos más jocosos de esta obra.
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Viñetas del muy divertido primer enfrentamiento con el mortal Lagarto. |
No se puede dejar de lado el hecho de que siendo Peter un joven que lleva su existencia de manera muy hogareña, al menos durante esta época (no asiste a fiestas, tampoco realiza viajes de placer y en la práctica carece de vida social), dedicándose solo a sus estudios, su trabajo como fotógrafo para ganar algo de dinero para ayudar en casa y a velar por su tía May, solo cuando se pone su traje ajustado saca a relucir su faceta más alegre…Pues su marca registrada son los diálogos chispeantes y sardónicos con los que responde a los malhechores, a quienes logra sacar de sus casillas con su buen humor hasta en los momentos más crudos de la batalla; de igual manera es por medio de esta facilidad suya para el comentario ácido y espontáneo, que consigue desquitarse con Jameson y hasta con Flash, si bien con este lo hace en su calidad de civil. La liberación que le significa ser Spider-Man es un interesante aspecto del personaje, quien gracias a ello consigue sentirse a gusto en su singularidad.
La editorial Panini sacó la década pasada en su recomendable colección conocida como Best of Marvel Essentials,tres hermosos tomos en tapa dura y con papel de lujo toda la etapa de Stan Lee y Steve Ditko. Cada volumen posee sobre las 300 páginas, incluyendo sendas introducciones realizadas por el estudioso Raúl López, que se agradecen bastante a la hora de llevarnos de la mano por la apreciación de estos clásicos y que se leen con mucho gozo. De igual manera se agregan reproducidas a página completa cada una de las portadas que forman parte de estos 38 números de la serie regular, más dos anuales y el debut de nuestros Amistoso Vecino en Amazing Fantasy. Tuve la suerte de comprarme los tomos 2 y 3 a un precio increíble (solo $ 5.000 cada uno) hace unos 5 años, una memorable tarde de verano tras una entrevista de trabajo (que no fructiferó), al pasar a mi tienda favorita para conseguir mis lecturas (Librería Chilena y en la cual compro desde que era un adolescente, más o menos de la misma edad de cuando Peter Parker comenzó su carrera heroica). Recuerdo con mucho cariño ese día, pues fue la segunda vez en que tuve la dicha de estar en compañía de mi amigo Hans, quien estaba de nuevo de viaje acá en Chile desde su natal Alemania. Llegué a nuestra cita con una felicidad extra, mostrándole orgulloso mis compras.
Pasaron años para que pudiera completar la “trilogía”, porque de puro tonto no quise desembolsar los más de $30.000 que me cobraban por el tomo 1, debido a que si bien sé que valía la pena el gasto, me molestaba tanta diferencia de precios con lo que ya había conseguido (yo no estaba dispuesto a leerme lo que ya tenía, pues siempre mi intención fue adentrarme desde el principio en esta etapa de mi amado superhéroe). Sin embargo la colección se discontinuó y desaparecieron de las comiquerías casi todos sus títulos, razón por la cual me sentía arrepentido de mi pésima decisión de antaño. Luego Panini sacó en dos partes, con mucho más material adicional, esta etapa en sus aún más formidables tomos dentro de su serie Omni Gold (todas unas delicias para los ñoños coleccionistas). Fue otra tarde, ya al principio de otoño de este año, precisamente el viernes 24 de marzo (lo acabo de comprobar por intermedio de mi celular), que me pasé a vitrinear al local de Crazy all Comics en la Galería San Agustín, a ver si tenían alguna oferta (solo compro allá cuando tienen rebajas, debido a que son harto careros), cuando la suerte me llegó y me encontré con el preciado volumen a solo $20.000 (bueno, bastante más barato que su precio original). Esta vez no dudé en adquirirlo y hasta le pedí a la muy simpática vendedora (quien siempre me atiende de una manera que da gusto visitar la tienda), que me sacara una foto para inmortalizar dicho evento.
Desde abril que me estoy leyendo estos tres tomos y ya voy por el último de ellos. Hace rato que quería escribir acerca de todo esto, realizando un post por cada volumen, así que este es el primero de ellos. Como me ha quedado bastante extensa esta primera parte, haré un cambio en mis planes, de modo que para la próxima entrega (que espero sea el finde que viene), me dedicaré a contarles de sus historias y les hablaré acerca de la carrera de sus autores ¿Les parece? Terminaré afirmando que he disfrutado mucho estas historietas, que me han dejado claro más que nunca la genialidad de Stan Lee y por otro lado me han desarrollado una enorme admiración hacia Steve Ditko (haré lo posible por conseguirme lo que hizo para Doctor Strange, que también hizo junto a Stan Lee).
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Feliz junto a uno de mis más preciados tesoros. |